En la línea de fuego 244
35%

244

El silencio que vino después estaba cargado de tensión.

La rabia en sus ojos comenzó a disiparse, y su rostro se suavizó un poco. Aproveché la ocasión para ponerme en pie y acercarme a él.

—Fue él quien se escapó, no Matthew —dije finalmente—.

Sabes lo que significa eso, ¿no?

—¿Que debemos preocuparnos?

—Que está aquí —corregí—, en este hospital. Así que existe una posibilidad de que haya sido él el responsable de las muertes de este hospital. Pero creo que lo tienen retenido en alguna otra parte. Solo hay que encontrarlo.

Seguía con la mirada clavada en el suelo, perdido en sus propios pensamientos. Tomé sus mejillas con ambas manos y lo obligué a mirarme.

—Averiguaremos si fue él, te lo prometo.

—No me preocupa mi hermana, ella ya ni siquiera está en este mundo. Pero, tú. . —Negó con la cabeza—. Si te hubiese pasado algo, no lo habría soportado.

Su voz estaba cargada de preocupación. Pude ver en sus ojos el miedo de perder a alguien más importante en su vida.

—Estoy bien, ¿vale? Bueno, tengo un poco de hambre, pe-ro por lo demás estoy estupendamente —respondí en un intento de aligerar la tensión en el ambiente, logrando arran-carle una pequeña sonrisa.

—Lo he imaginado.

Metió las manos en el bolsillo de su sudadera y sacó una manzana. La tomé con una pequeña sonrisa de agradecimiento y le pegué un mordisco.

* * *