EN LA COLINA DE TARA RESOLUCIÓN #2
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RESOLUCIÓN #2

El contacto de ese anillo tan preciado para mí, ahora me quemaba, no soportaba que tocase el corazón de Killian.

Tuve que aguantar hasta que llegamos a casa para quitármelo.

Con el recuerdo aún fresco del anillo intenté armarlo, al cabo de un rato lo conseguí.

se leía una frase que claramente rezaba sanguis aeternam vita aeternam.

Fui a la biblioteca al día siguiente. Anne trabajaba los fines de semana y el verano ahí, no había hablado con ella antes de la muerte de ellos. Eran sus amigos, debía odiarme, aunque fue al funeral de mi padre y a buscarme en varias ocasiones, yo no la recibí. Le sorprendió verme.

- Luisa, ¿cómo te encuentras? Disculpa es una pregunta muy tonta.

- Estoy respirando, es bastante por el momento. -dije con sinceridad, su mirada y voz bajaron mis defensas. No me veía como si fuera la hija del diablo, cosa que hacía la mayoría del pueblo, incluidos mis compañeros de toda la vida-

- Siento no haber insistido más para verte. No quería molestarte, para mí también ha sido muy duro. Sólo quiero que sepas que no creo que fuese tu padre, ni Killian.

- Oh querida Anne -le dije sujetándola de las manos.

Siempre formó parte del grupo, la callada Anne, nunca ahondé en esa amistad, pero siempre fue mi amiga.

Debí ser más cercana, siempre tan dulce, tan vergonzosa; yo prefería correr por los campos con Dev y Killian y al final era ella quien creía en nosotros, más que otros que fueron más cercanos- Gracias por tus palabras. Pero no lo vuelvas a decir por favor.

- ¿Por qué? preguntó claramente preocupada.

- Sólo no lo digas, confía en mí.

- Esta bien Luisa, cálmate. Dime, ¿viniste a verme o necesitas algo?

- Necesito un libro, se dónde está, ya vuelvo.

No quería inmiscuirla, cogí el diccionario rápidamente, sabía dónde estaba y agradecí que no hubiese nadie más en la biblioteca. La traducción del latín de la frase era “Sangre eterna, vida eterna”

Dejé el diccionario en su sitio y volví donde Anne, con un libro de Thomas Hardy” Lejos del mundanal ruido” para alquilarlo.

- Era de los favoritos de Ailen, prometí leerlo, dije a Anne buscando una excusa creíble.

Me iré a Francia con la familia de mi madre en unas semanas. Te deseo lo mejor, querida Anne.

- Yo también te deseo lo mejor, lo mereces -dijo entre lágrimas-

Nos dimos un fuerte abrazo y salí de la biblioteca con el estómago revuelto.

El símbolo del anillo era similar al de la caja, pero difería en los cinco círculos que llevaba la caja y no tenía el anillo.

“Iban vestidos con capas a las fiestas”, “eran raros, excéntricos” me dijo Killian.

Mi tío abuelo John perteneció a esa secta o lo que sea, hasta que dejó de hacerlo.

¿Qué hacían en esas fiestas, mataban gente?

, nunca hubo un asesinato en la zona que yo sepa.

Nunca a nadie desollaron, ¿por qué ahora, por qué a ellos?

No lo entendía. ¿Cuántos eran?, debía averiguarlo, cada uno de sus nombres.

El viejo Kavanagh me miraba con lascivia, lo sabía, esa mirada repugnante, maldito asqueroso.

Casi nada sabía de ese hombre, aparte de que medio pueblo perdió su empleo cuando cerró la fábrica de Lana.

Tenía la hacienda más importante del condado, posiblemente de Irlanda, fue socio y amigo de John, aunque al final se separaron.

El otro hombre…O`Connor también era un rico hacendado, era socio de la fábrica, lo había escuchado cientos de veces, todo el pueblo los odiaba, sabía que además pertenecía a la misma “logia”, ahora vivía en Londres.

No toda la gente que iba a las fiestas que montaban estaría implicada ¿o sí?

, ¿quiénes tenían el anillo?, ¿quiénes formaba parte del grupo?

Lo que hicieron ahora, ¿lo habían hecho antes?

…miles de preguntas se amontonaban en mi cabeza,“ Vida eterna, sangre eterna”, si eso no significa muerte, que más podía ser, si hay alguna relación, es era.

Tanto John como O'Connor se separaron de Kavanagh.

Recapitulando los recuerdos, tenía algunas certezas, los tres fueron socios, mi tío dejó de serlo poco antes de que cerraran la fábrica, además era un socio minoritario que fue desapareciendo poco a poco en su pequeño pueblo.

O´Connor viajó a Londres poco antes de cerrarla y Kavanagh fue el único que se quedó, ambas separaciones coinciden prácticamente en el tiempo.

Puede ser que se alejaran de la secta, aun así, que mi tío siguiese vivo sabiendo lo que sabía, me desconcertaba.

No creo que nadie pueda salir de ese tipo de asociaciones con facilidad, tal vez hace diez años lo que hacían no era igual y era fácil separarse, no puedo descartar nada.

John está muerto, de él no puedo sacar nada, pero Kavanagh y O´Connor no. ¿Cómo puedo averiguar qué pasó hace diez años? Puede ser que todo empezara como un juego perverso, puede que los demás al ver como todo iba escalando se alejasen y lo que pasó ahora ha sido la evolución de un loco.

Cómo acercarme a La Bestia, cómo se caza una bestia, a veces con un señuelo. El me veía como una presa, jamás nadie me ha visto de esa manera. Últimamente sabía que empezaba a atraer a los chicos, pero sus miradas no eran como las de ese hombre.

Posiblemente sus gustos son tan sádicos como todo en su vida, le atraen las jovencitas, eso está claro.

En qué me voy a meter y cómo no hacerlo.

No puedo evitarlo, juré no poner en riesgo a mamá y mi tía, pero no puedo irme sin saber quiénes son.

No sólo los mataron, los desollaron, han matado a mi padre y ahora conozco al asesino, no puedo irme sin hacer nada.

Mi cuerpo bulle, la rabia crece, está por encima del dolor, sé que no sería capaz de vivir si no hago nada.

Debo trazar un plan, tal vez si voy donde el hijo, La Bestia lo sabrá, controla nuestros pasos, eso es seguro, si voy sola y aparece, es que mis suposiciones son correctas.

Si aparece tengo dos opciones o averiguar nombres e irme, para luego volver sin poner en riesgo a mi familia, o si me veo perdida, matarlo. El revólver de papá está en el despacho bajo llave y sé dónde está la llave.

Llevo dos días sin dormir pensando en cada uno de mis pasos, la única manera de saber más es entrar en su casa y buscar una pista.

Por lo que recuerdo ese hombre siempre hace reuniones, todo Midletown hablaba de sus celebraciones, tal vez me podría invitar, en principio debo evitar que dude de mí y de lo que creo.

Por el momento hemos intentado convencer de eso a todo el mundo.

He hecho una lista como las de Devani, para calmarme y focalizarme.

1) El vestido vino de mi tío resalta mi pelo y mis ojos. Killian me lo dijo una vez; maquillarme, debo cubrir mis ojeras, necesito color para disimular la palidez de mi rostro.

2) Debo ir a Midletown, si digo que me siento mal, mamá me llevará.

Anne es la única excusa que se me ocurre.

Iré a dejar el libro y le diré que quiero pasar con ella el día.

Espero que lo acepte, sé que teme que nos pase algo, el apoyo de una amiga es lo único que tal vez le permita soltarme. Debo leer el libro delante de ellas.

3) Al médico le diré que siento dolor. Debo tener cuidado del lobo con piel de cordero, tal vez se despoje de su disfraz. Debo tener extremo cuidado.

4) Si aparece La Bestia debo hacer lo más difícil, parecer interesada, por él o por su dinero o ambos.

Dev, ¿qué puntos me faltan? Tengo varias lagunas en mi plan y sólo tres semanas para conseguir mis objetivos.

Me pasé el día en el salón leyendo el libro sobre desengaños amorosos, malas decisiones, la fortaleza de una mujer y la constancia de un hombre. Su historia se mezclaba con la mía, no podía más que intentar trazar mi plan de acción.

- Mamá, voy a devolver el libro a la biblioteca. El otro día vi a Anne, espero que hoy trabaje, fue muy amable. Ella cree en nosotros, ¿sabes?

- George se ha portado muy bien, fue al funeral y ayudó a buscar a tu padre, son buenas personas -dijo con tono lastimero-

- Vuelvo pronto.

- No tardes hija, te acompaño si quieres.

- No mamá, es aquí al lado. Me da igual la gente.

- Luisa, quería hablar sobre lo que decimos de tu padre ¿sabes por qué lo hacemos, ¿verdad?

- Lo sé mamá. No te preocupes.

- Recuerda siempre quién es tu padre.

- Siempre. Se perfectamente quien fue papá.

- Rezo porque nos entienda.

- Si te hace bien, reza mamá, papá era un hombre inteligente, lo entendería. Ahora esta gente no es nadie para nosotros. Nos protegemos de los asesinos, no del pueblo, lo que digamos o dejemos de decir no influirá en ellos, pensemos en nosotras y en nadie más.

- Eres tan pequeña y más sabía que muchos que triplican tu edad.

- Oh madre. Me mides por un baremo muy bajo. Me voy a dejar el libro.

Una vez entré en la biblioteca, fui directo a Anne. Estaba atendiendo a Catriona y Samantha, al verme me gritaron asesina y se fueron escupiéndome.

- ¡Malditas brujas, no vuelvan a esta biblioteca! -les increpó Anne-

- No digas nada Anne.

- Pero no es justo Luisa.

- La vida es injusta Anne. Es mejor que no te arriesgues, recuerda que me lo prometiste.

- Temes por los verdaderos culpables -dijo ajustándose las prominentes gafas-

- Si y no hablemos más aquí de eso. Anne, tienes un momento, ¿hay alguien más en la biblioteca?

- Sólo la señora Dilan con su hijo, pero arriba.

- Está bien, necesito un favor.

- Lo que necesites Luisa. -Dijo muy seria-

- Me gustaría pasar un tiempo en Midletown, pero no puedo ir, porque mi madre no me dejará ir sola. ¿Puedo decirle que pasaré el día contigo?

Se quedó mirándome un momento, como si quisiera hacerme una pregunta que no podría contestar. Al final sólo dijo

- ¿Me prometes que te cuidarás?

- Si claro, no es nada. Sólo quiero despejarme.

- Mañana no trabajo, así que me quedaré en casa. Si me necesitas, sólo llámame o ve a mi casa.

- Gracias Anne. Necesito salir sola un momento.

- No es necesario que me expliques nada Luisa.