ROGER
El ruido de los golpes me despertó.
- ¿Qué hora es? -me preguntó Marie-
Miré el reloj en mi mesilla, las seis de la mañana, ¿quién podía llamar a la puerta a esta hora? Nos levantamos rápidamente.
- ¡Soy Robert, abrirnos! -escuché a mi primo mientras bajábamos las escaleras. Al abrir vi a Robert pálido y descompuesto-
- ¿Qué ha pasado…la tía Cathy? Pregunté suponiendo lo peor.
- Mi madre está bien, aún no la he visto. Hemos venido directamente desde la hacienda. -Alan entró en ese momento, no dijo nada-
- Marie, Roger, ha pasado algo espantoso. Hemos encontrado a Ian y su familia, tragó saliva - muertos, han sido asesinados.
Marie gritó.
- ¿Cómo que asesinados, ¿qué dices? - pregunté incrédulo-
- ¡Están todos muertos! Roger, ha sido horrible, no sólo los han matado -hizo una pausa- los han desollado. Ha sido espantoso -dijo llorando-
Alan le tocó el hombro, Robert no pudo hablar más, se sentó en el sillón con las manos tapando su rostro.
- Roger, ayer por la tarde los encontramos. Algunos granjeros bajaron a Midletown a por la Guardia y hasta ahora no hemos podido venir -dijo Alan un poco más calmado. Marie sólo lloraba a mi lado-
- Alan no entiendo, ¿Cómo que han sido desollados?
- Ian y Sorcha, -hizo otra pausa- no sé si Marie lo deba escuchar. -sugirió mientras Miraba la creciente palidez de Marie-
- Marie sube a la habitación por favor, le pedí.
Marie hizo un gesto afirmativo, yo la ayudé a subir y la dejé recostada en la cama.
- Pronto volveré -le prometí, y bajé rápidamente-
- Dime Alan ¿qué ha pasado?
- Ian y Sorcha, -se quedó callado, al cabo de un momento continuó- Roger no sé cómo describirlo, no había forma de reconocerlos, los han torturado de la manera más salvaje, nunca imaginé algo así.
No había piel en sus cuerpos. -Di un fuerte golpe en la pared, hasta sentir que mis nudillos se doblaba-.
- ¡No puede ser! ¿qué estás diciendo?
- No sabemos lo que ha pasado exactamente.
Habíamos quedado con Ian para ayudarlo con el tejado de su casa, cuando llegamos la puerta estaba cerrada, nadie respondió.
Nos hubiésemos ido pensando que no estaban, pero del interior emanaba un fuerte hedor, por lo que miramos por la ventana.
No logré discernir lo que mis ojos veían, Robert intentó tirar abajo la puerta y entre los dos lo conseguimos, una nube de moscas inundaba la habitación.
El hedor era insoportable. Nos encontramos con una empalizada, las niñas muertas atadas a los palos, a Ian y Sorcha ni los reconocimos, hasta que vimos la ropa y la piel.
Salimos corriendo, no te lo niego. Creo que pudo ser una especie de ritual, puesto que en medio de sus cuerpos había unos símbolos dibujados con su sangre.
Los cuerpos de Ian y Sorcha estaban atados boca abajo.
Disculpa... -Alan fue corriendo hacia la calle y vomitó violentamente-
- ¿Los chicos fueron desollados? -pregunté a Robert-
- A ellas les dispararon, pero también habían arrancado algo de piel a Tara.
- A ellas dices ¿y el muchacho?
- No estaba. Están buscándolo, tal vez logró huir o se lo han llevado, quién sabe para qué. No había una empalizada para Killian, por lo que puede que esté vivo -dijo Robert angustiado-
Alan regresó con nosotros al salón, muy descompuesto.
- No sabemos más. Nunca ha pasado algo semejante, jamás pensé que pudiese pasar algo así. Roger, no me lo quito de la cabeza, esa imagen nunca se irá.
- No termino de entender a lo que te refieres cuando dices que piensas que ha podido ser un ritual. - Pregunté para intentar poner la información en orden, no entendía todo lo que me estaban diciendo en un momento, no podía procesarlo.
- Estaban todos atados en unos postes que habían clavados en el suelo de la casa, Ian y Sorcha estaban cabeza abajo y las niñas no, todos estaban maniatados de pies y manos con las extremidades abiertas, puestos de tal manera que formaban un círculo, y dentro había una forma, no sé si celta.
Así que las niñas vieron como desollaban a sus padres.
Roger, sus caras o lo que quedaba de ellas tenían una expresión…
no puedo describirlo, pero al parecer estaban vivos cuando… -Se sentó junto a Robert-
- Hemos dejado la hacienda con los hermanos Bryne -me informó tras un momento callado, mirando en sus recuerdos-
- Todos los demás han venido al pueblo, han ido a ver a sus familias.
Nosotros vamos ahora con Cathy y volvemos.
No le diremos lo que pasó exactamente, tememos que le pase algo si lo sabe.
Ve a ver a tu mujer. En tres horas nos vemos, hemos quedado para ayudar a la Guardia en la búsqueda de Killian, informaremos a todos los hombres del pueblo.
Sé que es difícil de digerir, pero ahora lo más urgente es encontrar al joven Killian.
Subí a la habitación, Marie lloraba desconsoladamente, en cuanto entré me miró.
- ¿Todos están muertos? - preguntó con voz temblorosa, el miedo a mi respuesta se reflejaba en sus ojos-
- Killian está desaparecido, lo están buscando. En unas horas iré a ayudar.
- ¿Pero saben quién ha sido?
- No se sabe nada aún, por lo que he entendido.
- Dios mío Roger, ¿cómo ha podido pasar?, no quiero que vuelvas a la hacienda hasta que encuentren a los culpables, por favor. Cómo han podido matarlos, no entiendo.
- Nadie lo entiende, no sé, estoy como tú. Voy a hablar con Luisa, Dios mío, cómo se lo digo.
- No le digas nada de cómo ha sido, no lo soportará.
- No, no lo iba a hacer. No es necesario que lo sepa, mejor si nunca lo sabe, pero es difícil que no se entere en este pueblo. Voy a subir, ¿vienes conmigo?
- Déjame que me recomponga. Sube tú primero, no soy capaz de verla cuando se lo digas, iré en un momento.
Me levanté pesadamente de la cama. Sentí un inmenso peso en mi cuerpo, como si de repente todo el dolor de la noticia se alojara en mis huesos.
Lentamente, subí las escaleras, no sabía cómo explicárselo, ¿cómo algún día estaría alguien preparado para dar semejante noticia?
mas debía ser yo, el pueblo en unas horas sería un caldero en ebullición-
La llamé, pero no respondió, así que entré a su habitación; el nudo en mi garganta aumentó cuando vi manchas de sangre en el suelo. En cuanto me puse a gritar llamándola, Luisa salió de debajo de su cama, con su camisón ensangrentado, sentí que me tambaleaba.
- ¿Qué ha pasado? -logré preguntar. Tal vez estaban los asesinos en mi casa. Busqué en su habitación, desesperado-
Luisa me instó a callar, y me dijo que Killian estaba escondido. No me dejó verlo, puesto que estaba aterrorizado. Luisa hablaba atropelladamente, presa de la angustia, no quise presionarla, tal vez Killian le contó lo que había sucedido.
Hice caso a todo lo que me dijo, entendí lo que ese muchacho estaba pasando, había buscado refugio en nuestra casa, con mi hija, me alegró saber que había sobrevivido antes de poder preguntar más sobre la situación.
Marie subió al ático, me pidió que lo lleváramos al hospital, pero Luisa se negó, por el momento me parece lo mejor, me preocupa mi familia, y es mejor que nadie sepa que Killian está con nosotros, al menos hasta saber lo que está pasando.
El estado físico del muchacho también me preocupa, las huellas de sangre en la habitación dan cuenta de su situación, cómo logró huir y lo que le hicieron son preguntas a las que Luisa no está capacitada para contestar en este momento.
- Llama a la Guardia, si no pensarán que sabemos quién fue y si no colaboramos podríamos meternos en problemas -dijo Marie-
La convencí para que no dijera nada y Luisa le dejó claro que no lo permitiría. Al final accedió.
- Roger, esperaremos, pero no mucho, no quiero que nos pase lo mismo -sentenció destrozada-.
Me vestí y fui con Alan y Robert para unirnos a la Guardia y formar una partida de búsqueda. Demasiadas cosas que cotejar, debía procesarlo todo antes de decidir qué hacer, la prioridad era proteger al chico de Ian.
Organizamos a varios hombres, yo no quería dejarlos, pero preferí que me vieran buscando por si alguien del pueblo estaba implicado. No podía creer que fuera nadie conocido, aun así, algo me decía que debía evitar suspicacias.
Pasamos el día buscando. Me enteré de que la piel había sido arrancada entera de cuajo, el Dr. Benson había revisado los cuerpos. Fuimos en la noche a buscarlo, el hombre estaba deshecho.
- Nunca he visto tal acto de barbarie. Pese a tratar extremidades amputadas por maquinaria o cuerpos aplastados, pues el trabajo en el campo a veces conlleva muchos accidentes como sabéis, y además estuve en la Gran Guerra, lo que quiero decirles es que a lo largo de mi vida he visto múltiples mutilaciones, pero esto ha sido lo peor que veré jamás, no sólo por el acto en sí, si no por lo que conlleva el tiempo y la calma, sólo un sádico puede hacer tal atrocidad sin que le tiemble el pulso, sin matar a su víctima, y lo hizo dos veces frente a sus hijos.
Es una persona con cualidades muy específicas, alguien con conocimientos anatómicos, no es nadie del pueblo, al menos nadie que yo conozca, en cuanto a sus cómplices, no necesariamente tengan los mismos conocimientos.
Lo he estado pensando mucho y creo que debe haber un cabecilla y es al que, por sus cualidades, tal vez, lo pueda identificar, pero necesito ayuda.
- ¿Qué tipo de persona puede ser, doctor? -Pregunté-
- Él ejecutor puede ser médico, posiblemente un cirujano, no descarto a un carnicero.
Aun así, un carnicero es mi última opción, la delicadeza de los trazos no son de un carnicero y su cuchillo, son de un bisturí y las manos diestras de un cirujano.
¿Cómo un hombre así fue a un prado, a una cabaña a matar, a unos campesinos frente a sus hijos? , no lo entiendo.
- Nosotros vimos unos símbolos -observó Alan-
- No he sido informado -dijo el Dr. Benson con mirada inquisitiva-