EN LA COLINA DE TARA ROGER #2
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ROGER #2

- Eran unos símbolos, pienso que, de origen celta, como sabe soy un fanático del folclore y me recuerdan a algo, pero debo investigarlo -añadió pensativo Alan-

- Dibuja aquí el símbolo, Alan -dijo el médico en tanto buscaba una hoja y pluma-

- Por lo que recuerdo, era algo así. No nos detuvimos a mirarlo con detalle sinceramente, pues la escena entera era dantesca y mi mente dejó en segundo plano muchos detalles, aun así, creo que lo puedo copiar casi como era en realidad. Cuando llegó la Guardia se desdibujaron con sus pisadas.

- ¿Qué dices? -inquirió claramente enfadado el doctor-

- Así es doctor, lo eliminaron, nos dijeron que no era nada y nos sacaron. Eso nos preocupó, pero en el momento no dijimos nada, estábamos muy perturbados. Ahora mientras más lo pienso más dudas tengo. -respondió Alan-

- Parece tratarse de un ritual, -dijo dubitativo Benson-

Todos nos quedamos mirando al anciano doctor.

Yo temí por nosotros. Soy una persona que cree en la bondad del hombre, pero después de ver esto en mi pueblo, no en otra parte del globo, sino aquí donde crecí y donde conozco a todos, de repente no confío sea prudente hablar demasiado.

Tal vez sea porque sé que el único testigo está con mi familia.

Por eso sólo escuché y no dije nada de Killian.

Cuando llegué a casa, Marie me dijo que Luisa no había salido de su habitación y ella no se había atrevido a entrar.

Subí y le pedí que comiera algo, además quería ver como ese encontraba Killian.

Pero Luisa no quiso, tampoco quería obligar al muchacho.

Temía su reacción y que eso nos pusiera en peligro, esperé y entré en la madrugada.

Estaban dormidos en el suelo, me quedé un rato con ellos, no podía ver cómo se encontraba, pero dormía y eso me tranquilizó, decidí dormir fuera de la habitación y estar pendiente de cualquier cambio en su estado.

Al día siguiente fui al funeral. El padre Peterson pidió por las almas de la familia, pidió también porque Killian apareciera y todos rezamos por él, habló sobre la oscura sombra del mal que se había apoderado del pueblo, una sombra muy oscura y larga pensé.

Todo el pueblo asistió, la hermana de Sorcha, Rosie, su esposo Samuel y sus hijos, el padre de Sorcha a Ian, un hombre al cual la noticia había hecho que perdiera el sentido de la realidad, lo llevaban como a un muñeco, no era consciente de que asistía al funeral de sus nietas e hija, tal vez fuese lo mejor para el pobre hombre.

Los padres de Ian habían fallecido hacía poco menos de un año, ambos con poca diferencia de tiempo, ahora su hijo y nietas están reposando a su lado, aún recuerdo asistir a sus funerales, nunca pensé que esa familia desaparecería en menos de un año, las hermanas de Ian, ambas en América, no pudieron asistir.

Todavía recordaba mi infancia con Ian y su familia, ahora no había nadie a excepción de Killian que habitara el pueblo, Killian sólo tenía a su tía Rosie.

Estaba devastada, quise decirle que no había perdido a todos, que Killian estaba vivo y a salvo, pero preferí esperar por la seguridad de Killian.

Luisa y Marie fueron las únicas que no asistieron. Todos entendieron su ausencia. Luisa había formado parte de la familia, les dije que debimos darle un calmante y Marie se quedó a su cuidado. Cathy estaba muy preocupada.

- Hijo quiero ir con mi Luisa. -Me rogó-

- Tía, quiere estar sola, hemos preferido que esté sedada, cuando mejore te lo diré.

- Ahora más que nunca necesita a su familia. Esas niñas y el muchacho lo eran todo para ella.

- Lo sé tía no insistas por favor. No quiero presionarla, ahora voy con ella.

- Está bien hijo, te dejo unos días. Pero iré, no debemos dejar sola a mi niña, cuídala. Dile que rezo porque encuentren sano y salvo a Killian y rezo para que ella encuentre la paz que necesita. Dile que la queremos muchísimo.

- Así lo haré.

Antes de irme Alan se acercó a mí.

- Hoy haremos una reunión en la Iglesia.

El padre va a Midletown a dar una extremaunción.

Nos comunicó que dejaría la Iglesia abierta por si alguien quería buscar consuelo, así que unos cuantos iremos a reunirnos ahí.

Roger, la guardia de Midletown piensa que Killian pueda estar implicado, ahora tiene una orden de captura, así que la búsqueda se ha convertido en otra cosa. He oído que hay una recompensa incluso.

- ¿Cómo pueden creer eso? -pregunté totalmente confuso por la extraña noticia-

- De momento dicen que es el procedimiento estándar. Aunque lo de la recompensa me suena muy raro. Por eso hemos quedado en la Iglesia, ven a las nueve.

- Ahí estaré.

Cuando llegué a casa Marie estaba angustiada y pálida sentada a la mesa.

- No puedo más, debemos pedir ayuda. No sale de su cuarto, cada pequeño ruido me exalta, es un peligro ese muchacho aquí, te lo digo yo, corremos demasiado riesgo.

- Marie no digas nada. Confía en mi por favor, hay una orden de captura hacia él.

- ¡Te lo dije! Estamos en peligro de una u otra manera.

- Conoces a Killian, sabes como es. No estamos en peligro por él.

- Si lo encuentran nos matan, dijo exaltada.

- Cálmate. Nadie imagina que está aquí. Si lo prefieres quédate con Cathy yo los cuidaré.

- ¿Estás seguro?

- No estoy seguro de nada ahora mismo, sólo te digo que hagas lo que prefieras Marie, pero ahora ellos necesitan calma y comprensión, especialmente el muchacho.

- Yo no puedo estar calmada. Iré con Cathy, cuídala y por favor, si no quiere irse en unos días, llévalo con Rosie, ellos son su familia y sabrán cómo ayudarle.

Es más Roger, no entiendo porque no lo has hecho ya, no sabemos ni siquiera en qué condiciones de salud está ¿y si le pasa algo?

, Dios no lo quiera, seremos los culpables directos, sólo porque tu hija te dice que no hagas nada, ¡si sólo es una mocosa!

, ¿cómo podemos estar a expensas de su voluntad?

- Ahora no estoy seguro de qué hacer, por el momento nadie sabe que está aquí, pero entiendo que debemos saber cómo está. Te prometo que en cuanto esté seguro de que no corre ningún riesgo mayor lo llevaré con su familia.

Lo dije sin saber realmente lo que iba a hacer.

Ian estimaba mucho a su cuñada, pero su esposo siempre le había generado desconfianza, lo consideraba un hombre más preocupado por prosperar que por su familia.

Yo también lo veía así, no era un hombre transparente y estaba seguro de que si no le beneficiaba la situación no se haría cargo.

Tal vez no era el caso, puede ser que en este tipo de situaciones el hombre actuase de una manera más desinteresada, por el amor a su mujer.

Pero, de momento no iba a correr el riesgo, decidí guiarme por mis instintos, a lo largo de mi vida como trotamundos me salvaron de innumerables situaciones arriesgadas.

Aun así, y si la razón a posteriori me dictaminaba otra cosa, pues cambiaría, no iba a juzgar a todo un hombre por un rasgo débil de su carácter, la vida también me había enseñado eso, los seres humanos somos más de lo que aparentamos y la verdadera personalidad sale ante las situaciones difíciles, a veces el bienestar reprime lo mejor de ti, aunque también he visto lo contrario.

Las dificultades nos ponen a prueba, desconozco que postura tome Samuel, pero conozco la mía así que de momento Killian se quedará en el lugar que considero más seguro.

De Marie deseé que hubiese preferido quedarse, pero sé cómo piensa, en algún momento de nuestra vida en común decidió que la huida es mejor que el enfrentamiento, así que le di esa opción, su elección.

Entretanto yo no iba a decir nada a nadie.

Si lo sacábamos de casa lo poníamos en peligro, si venía un pariente, también, y no quería levantar sospechas, esa orden de captura me volvió extremadamente desconfiado.

Fui a la habitación de Luisa, Killian estaba peor, decidimos curarlo.

Una opción es llamar al Dr. Benson, ¿pero podría confiar en que no avise a la Guardia?

, es un hombre bueno, pero también un hombre recto, su sentido del honor no sabía que le dictaminaría, mas si no se recupera no me quedará otra opción que confiar en que se decantará por la seguridad del muchacho.

Ver a Killian me impactó sobremanera, Luisa no me había permitido acercarme lo suficiente y por la noche en la oscuridad no me daba cuenta de su estado.

El saber lo que había vivido, ¿cómo alguien se puede recuperar de algo así?

Su cuerpo estaba manchado de la sangre de los suyos, su rostro, pétreo, sin señal de emoción alguna, parecía que limpiábamos y curábamos a un muerto.

La tristeza se apoderó de mí, así como la rabia y el dolor, le prometí a la criatura de Ian venganza.

Había escapado y había venido hacia nosotros, yo le pagaría su confianza.

Era mi deber como amigo de su padre, Luisa fue acogida sin restricciones por ellos, habían compartido nuestras vidas estos años.

Éramos su familia y él necesitaba de un padre ahora.

Fui a la reunión obligado pero temeroso de dejarlos solos.

- El padre regresará mañana. Me he comprometido a cerrar la Iglesia, me lo encontré cuando se iba, -dijo Alan con tono que evidenciaba que ese encuentro no fue casual-

Estábamos Alan, Robert, Peter, su padre Ron, el doctor Benson y Samuel. Habló Alan primero.

- Hay más gente que podría estar aquí, pero quería ser discreto y lo que se hable hoy es mejor que permanezca dentro de las paredes de este Sacrosanto lugar, Doctor Benson, díganos a todos lo que sabe.