12 #2
Ante la urgencia de la situación, lo que Grace resolvió fue tan simple como llamar a la puerta de esta apartada casa, presentarse con cordialidad ante la familia de bienaventuradas almas humanas, y pedir con humildad que extendieran al necesitado su ayuda.
Aunque ellos se mostraron sorprendidos tras ver al convaleciente ángel, e incluso estuvieron a punto de avisar sobre el asunto, terminaron por ceder. Los hicieron sus huéspedes de honor, dándole descanso y curaciones inmediatas a Kouhen.
Esa fue la primera vez que tuvieron contacto con la humanidad.
Durmieron los tres en la misma habitación hasta el momento en el cual Kouhen pudo ponerse en pie.
Agradecieron a la familia benefactora al regalarles, como un símbolo de gratitud, la pluma más hermosa de sus alas, mientras se inclinaba ante ellos en un gesto de humildad.
Cuando el momento oportuno llegó, partieron hacia el muro, que lograron superar acompañados por un sentimiento encontrado; pues, por un lado, estaban vivos y juntos, aunque la misión había resultado ser un rotundo fracaso.
Además, sin las invaluables semillas del círculo de plata, la comunidad estaba ya condenada y sin remedio, a la extinción.
La imagen que les recibió llegando al asentamiento fue desconsoladora. No había un solo rincón que no estuviera destruido; las casas, los edificios, parques y calles estaban resquebrajados. Ningún alma a la redonda se dejaba ver. Tenía el sitio la misma pinta de un campo de guerra.
La casa donde ellas vivían se encontraba en cenizas. Una clara e inequívoca señal de que, más allá de una batalla, lo que ahí había acontecido tan solo unas vikras atrás, era una masacre…
—Esto… es por nuestra culpa —expresó Grace con sufrimiento—. Nosotras fuimos quienes retrasamos la misión, y les estorbamos.
—No te recrimines de esa manera —apuntó Kouhen—.
De alguna forma, Uriel sabía con anticipación acerca de nuestros planes, por ello le fue fácil tendernos una trampa.
Fui yo el que cometió la estupidez de ponerlas en grave peligro.
Pude regresarlas a casa o dejarlas bien escondidas al otro lado del muro, pero en lugar de ello, decidí llevármelas…
—Les prometo, y pongo mi palabra de por medio, que esa fue la última vez que están en una situación así.
Pero no es que yo vaya a estar siempre con ustedes, ya que juntas y por separado, cuentan con el potencial para ser tan poderosas como el más grande de los espíritus, pero…
lo que sí puedo hacer, es brindarles las herramientas para que sean más independientes.
Kouhen comenzó a pronunciar un cántico de breve duración. En completa concentración lo hizo sin detenerse hasta que, con la forma de una esfera luminosa, una luz blanca salió de su pecho.
—Lo que ven aquí, es una firma de vibración.
Cada una de las familias, desde el mediano rango hacia arriba posee una habilidad diferenciada de las demás.
Algunas de ellas son de naturaleza médica, constructora o intelectual, pero muchas otras son especiales para propósitos de combate.
Esta bola de energía es la técnica especial de una de las familias más prestigiosas que hubo jamás.
—¿Te refieres a la familia Blesser? —cuestionó Grace.
—No. Hablo de la familia Galazay, hogar de temidos mercenarios al servicio del TODO, hasta la vikra en la cual, como ocurrió con la mía, fue aniquilada.
—¿Por qué tienes el poder especial de una familia que no es la tuya? —inquirió Amy.
—Me fue dado por mi mejor amigo de la infancia, último sobreviviente de los Galazay. Ahora, esta técnica, llamada Vibratio Dominum, les pertenece a ustedes dos.
Tomó la esfera y la partió por la mitad, una de ellas de color rojo y la otra de un tono violeta.
—Este poder es único en el cielo, dota de la capacidad para manipular las vibraciones que componen la naturaleza de los espíritus.
—A ti, Amy, que tu virtud es la energética pasión con la cual luchas por lo que quieres, alma incansable que ama con el ardor del fuego que consume, te será útil esta mitad.
Le extendió el brazo izquierdo, con el brillo escarlata y Amy lo cogió. Lo introdujo presionándolo contra su pecho, justo donde se halla su escudo familiar. Grace aprendió de su hermana mayor el procedimiento correcto para actuar, de modo que supo qué hacer cuando Kouhen le dio su mitad.
—Mientras que la mitad de Amy le permitirá aumentar las vibraciones, habilidad ideal para acompañar su ímpetu, a ti, con un carácter pacífico, un ángel de luz que ilumina por donde pasa, te tocará controlar la habilidad sobre el polo negativo de las vibraciones.
»Preparándose lo suficiente, serán tan poderosas, que nunca volverán a sentirse en semejante peligro. Se los prometo.
Saliendo ya de la casa, escucharon los pasos de alguien más. Comprobaron que no estaban solos, alguien había estado siguiéndolos desde hacía rato.
—Detrás de mí… —ordenó preocupado y no tardó mucho para que el extraño se hiciera presente, caminando con algo de esfuerzo.
Kouhen lo vio a lo lejos y expresó alegre—: ¡Amigo mío!
Gracias al TODO por tan grata sorpresa. Sabía que eras el más rápido, pero haber escapado intacto fue toda una proeza —admitió mientras se daban un fraterno abrazo.
—¿Qué dices? Lo que hice no fue nada en comparación con lo que lograste. Te enfrentaste de forma directa, cara a cara con uno de los doce arcángeles, y estás aquí, de pie junto a mí para contarlo de viva voz. Aunque sospecho que estas dos jovencitas tuvieron mucho que ver.
Después de una amena conversación, Kouhen fue dirigido hasta un hogar en buen estado. Lo recostaron y el amigo de Kouhen dijo:
—Por ahora, dejarte descansar será lo mejor, pues ya casi oscurece. Si Uriel o uno de sus escoltas llegaran a vernos al salir de aquí, te necesitaré al 100% de tus capacidades. Requerimos energía Vril para curarte por completo, además de raciones de comida para ustedes dos.
Iremos a reunirnos con otro grupo de perseguidos, en las periferias de Adelet.
—¿Cómo es que conseguiremos los víveres y el Vril para Kouhen? —preguntó Amy.
—Tengo un amigo en el mercado principal de Ai. Es un excelente sanador que en secreto apoya a espíritus en nuestra situación. Así que, en cuanto amanezca, iré con Kouhen a visitarlo; aprovecharemos la ubicación para traer la comida y lo que sea necesario.
—No hay manera de que lo haga así —intervino Kouhen—. Ya las puse en peligro una vez, no lo haré de nuevo al dejarlas solas mientras te acompaño.
—¿No las pusiste en peligro en el jardín de Edén por llevarlas contigo? También hay que considerar que, como me contaste, les diste el VibratioDominum, y la razón de hacerlo fue la confianza que en ellas tenías y porque no querías estar ahí para salvarlas.
—Él tiene razón —apuntó Grace—. No va a ser por mucho tiempo. No quisiera estorbarte esta vez, no cuando lo más importante en nuestras vidas está por delante.
Aunque con dificultad, el argumento dado convenció a Kouhen. Prepararon lo pertinente para pasar la noche y al amanecer de la siguiente vikra, los dos amigos partieron hacia la ciudad de Ai…
—Es muy extraño, hermanita —expresó Amy mientras los veía alejarse—. Quiero decir, si es que ese sujeto escapó creyendo que era Uriel quien le perseguía. ¿Por qué no tuvo problema en asegurar que fue Uriel quien enfrentó a Kouhen?
Volteó a ver a Grace con una mirada desconcertante y le preguntó:
—¿Recuerdas cómo es que se llama su amigo?
—Sí… lo dijo solo una vez que yo recuerde, su nombre, si no me equivoco… es Zeo.