14. El doctor Lyon y el compromiso de Miguel Polo #3
—No he terminado, amigo mío. Cuarta condición —siguió Paul—. El parque de Granada lo venderemos a un operador extranjero, a la DEP o a alguien relacionado con Pellman y añadió luego, desviando la mirada al venezolano—: y querido amigo Rubén.
Saben ambos que a estas alturas ya no podemos prescindir de mister Markus.
Conoce nuestros planes, sabe quiénes somos y no tenemos capacidad de eliminarlo físicamente.
Como enemigo es letal. Mejor que esté a nuestro servicio y que se centre en su principal objetivo, destruir a Paul Kloster.
—Y tiempo habrá de hacerle pagar si no cumple nuestro mandato—repuso el venezolano.
Él árabe se limitó a sonreír.
Lynton hizo una breve pausa, obtenido el asentimiento de sus tres contertulios y continuó: