10. Una lenta espera #4
Tras sucesivas operaciones, Kloster concentraba 523.161 bítcoins en sus monederos, casi el 7 por ciento del total en circulación, que en esas fechas ascendía a ocho millones de bítcoins.
Un destacado usuario de la comunidad BitcoinTalk fue el primero en dar la voz de alarma.
LoneStar1836: He detectado a un especulador profesional que se ha infiltrado en nuestra comunidad. Su IP está en Andorra.
Paul fue consciente de que estaban hablando de él y mantuvo sus perfiles en absoluto silencio.
El tribunal popular de la criptocomunidad enseguida lo condenó.
Era el mismo usuario que en 2010 había pedido ayuda para comprar bítcoins de cara a pagar en un futuro la universidad de sus hijos, aún bebés.
Una artimaña que al quedar al descubierto provocó una indignación generalizada.
Viendo que su perfil inicial se había quemado, Paul Kloster decidió romper su silencio antes de ser expulsado. En un gesto de prepotencia contestó a «LoneStar1836» con un mensaje muy corto.
ET77Free: No me llaméis especulador… Llamadme Tiburón.
Andorra, el nuevo destino de Kloster en 2012, reunía la ventaja frente a su refugio anterior en la Camarga de que, en aquellas fechas y en aquel pequeño país, no existía tributación sobre los ingresos personales.
Las horas muertas, que eran muchas, las dedicaba no solo a seguir la evolución de la criptomoneda, sino a documentarse sobre el mundo solar fotovoltaico.
Sus pesquisas en internet derivaron hacia el campo de la ciencia y la tecnología medioambientales más avanzadas.
Pronto comprendió que lo mejor era hallar especialistas de esos campos que se hicieran preguntas, en lugar de fiarse de quienes alardeaban de tener todas las respuestas.
Esa nueva manera de buscar comenzó a dar buenos resultados en distintos países del mundo. Se sentía fuerte.
En enero Paul se presentó en París para ver a sus dos hijos, dos mellizos —niña y niño— ya de casi cinco años, después de no hacerlo en casi tres meses.
Era sábado. En la puerta de su casa su exesposa vio a un Paul de aspecto impecable: había renovado su vestuario, mostraba un aplomo desconocido en sus gestos, era radicalmente distinto al hombre de sus visitas anteriores.
Además, iba con un resplandeciente Toyota Land Cruiser de placas andorranas.
—¿Por qué quieres a los niños todo el fin de semana? ¿En qué pensión cochambrosa los vas a meter?
—He reservado una suite en el hotel Lancaster, cerca de los Campos Elíseos. A partir de ahora, siempre que venga a París me alojaré allí con ellos.
Geneviève Duchesne se quedó muda mientras los mellizos entraban algo temerosos en el coche nuevo de ese hombre casi desconocido que era su padre.
Paul volvió a su refugio andorrano muy animado, después de recoger a Max y a Peter en Barcelona.
Tenía en sus diferentes monederos 523.161 unidades, que a final de año ya valían algo más de seis millones de dólares.
En el caso de Michael y Miguel, sus respectivos monederos alcanzaban un valor de cercano a los 185. 000 dólares.
El mercado del bitcoin era cada vez más amplio. A principios de 2013 se estimaba que existían casi once millones de unidades en circulación, dos millones más que en el primer trimestre del año anterior. A finales de 2013 se superaron los doce millones de monedas digitales.
El tiburón diabólico, como algunos ya lo denominaban, era considerado por muchos como el ejemplo paradigmático de los peligros en los que caería la criptocomunidad si los especuladores profesionales entraban en ese mercado.
Quien renovaba de forma casi regular estas advertencias era el primero de los participantes en los foros que le atacó, pues seguía sospechando de él: «LoneStar1836».
Un día Kloster no se pudo reprimir. Decidió contactar con él desde uno de sus nuevos perfiles, «LibNAP1926», con el que había conseguido volver a entrar en comunidad BitcoinTalk.
Tras abrirse paso con cosas intrascendentes, pasó a un diálogo personal.
LibNAP1926: Por tu nombre de usuario, deduzco que eres texano. ¿No es así?
LoneStar1836: Sí y estoy orgulloso de nuestra historia. Soy un hombre libre que no acepta los dictados de los gobiernos. Nunca tendríamos que haber entrado en la Unión.
LibNAP1926: Nada que ver con la mierda de California ni la fosa séptica de Washington. Yo tampoco acepto los dictados de las élites neoliberales corruptas.
LoneStar1836: En tu caso es evidente que eres libertario, tu nick no engaña. Pero ¿por qué 1926?
LibNAP1926 : Fue el año en el que nació mi admirado Murray Newton Rothbard, el más grande de los pensadores del mundo moderno. Si quieres saber algo de Rothbard te puedo recomendar algunas lecturas. Podrías empezar con Por una nueva libertad: el manifiesto libertario.
Mientras tanto el precio del bitcoin seguía en ascenso, lento y continuado. A finales de abril ya se cotizaba en 100 dólares.
A principios de diciembre de 2013 la situación se aceleró.
En la primera semana del mes la cotización se consolidó ligeramente por encima de los 200 dólares.
La siguiente semana acabó en 428; la tercera había escalado hasta los 751 para acabar el año en 946, después de superar puntualmente los 1.
000 dólares. La nueva burbuja pronosticada por Paul, aquella con la que había soñado, se estaba produciendo.
Se le abría una ventana de oportunidad que no debía desaprovechar.
Era plenamente consciente de lo errático del comportamiento de la cotización del bitcoin.
En su corta historia, la criptomoneda ya había vivido una primera burbuja a la que luego siguió un estallido y un derrumbe de los precios.
Estaba convencido de que eso mismo volvería a suceder.
Por ello consideró necesario actuar para aprovechar la oportunidad, pero con mucho sigilo para no ser detectado.
En la tercera semana de diciembre realizó las primeras ventas a un precio medio de 800 dólares.
Para hacerlo disponía de cuentas abiertas en varias plataformas de intercambio como Coinbase, Bitstamp, BTC-e y Mt.
Gox. Seguía siempre la misma mecánica. Extraía del frío, de sus llaves USB, partidas de criptomonedas y las iba vendiendo, en un proceso casi artesanal.
Así estuvo hasta finales de enero de 2014.
Al acabar ese mes, paso a paso, Kloster había vendido algo más de 250.
000 bítcoins a un precio medio de 840 dólares, lo que le reportó un ingreso de 210 millones de dólares.
Todo ello neto, ya que su extraterritorialidad le permitía no pagar ningún impuesto por sus ganancias.
Después de las ventas le quedaban 273.161 bítcoins.
El financiero arruinado en 2008, doblemente desahuciado por su traumático divorcio, había resurgido cual ave fénix.
A finales de marzo de 2014 Paul completó el traslado a su nueva residencia, donde iba a vivir hasta 2018.
Había alquilado en Mónaco un tríplex de algo más de seiscientos metros, con una amplia terraza en la planta más elevada de un edificio.
Para sus desplazamientos compró dos nuevos coches, un Range Rover Vogue y una berlina Mercedes Maybach.
Además, incorporó a su servicio a un mayordomo, que hacía las veces de conductor, y a una ama de llaves.
Inmediatamente después se presentó en París con todo el dispositivo. Fue a recoger a sus hijos con una sonrisa maliciosa. Geneviève Duchesne, en esta ocasión acompañada por su madre, tan curiosa como desconcertada, no pudo reprimirse y le preguntó:
—¿Este coche es tuyo?
—Sí.
—¿Y esa matrícula?
—Vivo en Mónaco —dijo secamente, pero con una sonrisa un punto enigmática.
—¿Y el conductor? —no pudo resistirse a volver a preguntar por el despliegue de medios con el que se presentaba su exmarido.
—Es Étienne, mi mayordomo. Él y Constança, su esposa, me cuidan a mí, y cuidan la casa y también a Peter y a Max. Y cuidarán también de nuestros hijos cuando vengan a pasar alguna semana conmigo.
—¡Aaah! —exclamó Geneviève incapaz de decir más, mientras su madre, asombrada, trataba de procesar todo lo que oía de boca de su antiguo yerno.
Paul Kloster seguía esperando que se produjese una mayor bajada de los precios antes de volver a comprar.
Quería hacerlo en la franja de los 300 dólares.
También trataba de ensuciar la operativa del mercado.
Lo hacía a través de pequeñas y múltiples órdenes de compra bajistas, camuflando su huella, que casi nunca se realizaban.
En ellas establecía niveles de precios muy inferiores a los del mercado, dentro de los límites permitidos en las distintas plataformas en las que tenía cuenta.
Asimismo, desde que se instaló en Mónaco, tomó muchas precauciones para evitar ser detectado, y comenzó a utilizar procedimientos para camuflar la IP.
Inicialmente lo hizo a través del navegador TOR.
Luego optó por una red privada virtual, una VPN, que encriptaba el tráfico de red y lo enviaba a un servidor proxy , cambiando con ello la dirección IP de origen.
Este camuflaje se mostró muy eficaz para sus intereses en esa etapa.
Kloster tuvo que esperar hasta principios de 2015 para realizar nuevas compras de bítcoins.
El precio seguía bajando y, entre principios de febrero y mediados de julio, consolidó una cotización inferior a los 300 dólares.
Desde que el FBI intervino Silk Road, en octubre de 2013, se reforzó su mala reputación.
Más tarde, el robo masivo y la posterior quiebra en 2014 de la plataforma Mt.
Gox ahondaron la caída de su valor. Era también un canal que, como algunos habían temido que ocurriera, estaba utilizando la delincuencia organizada para hacer transacciones o blanquear los beneficios obtenidos en sus actividades ilegales.