22 #3
-Querida Leah, ¿te quieres casar conmigo?.
-Casarme contigo, casarnos, esto es enserio, claro que quiero si, si, si, y mil veces si. -respondió.
-Gracias, Leah, gracias amor, sabes que te amo. Soy tan feliz, ahora eres mi prometida.
-Yo soy mas feliz mi vida, me has quitado los miedos, las inseguridades, los malestares, gracias mi vida, gracias.
Esa noche, al regresar a la habitación del hotel hicimos el amor como nunca, se sentía algo diferente, creo que fue porque al fin pude follar la mente de Leah.
Nos basamos eternamente, ella comenzó a besar mi cuello, a desnudar mi cuerpo, a acariciar mi falo, se bajó besando desde mi cuello, pasando por mi pecho, mi abdomen, mi vientre, hasta llegar a mi falo, se arrodillo y me chupo, beso, mordisqueó y lamió el falo.
Mi erección firme, larga, gruesa y duradera, me excite
cabrón, el verla de rodillas enfrente de mi chapándome el pene, me hizo eyacular en su boca, ella se trago mi esperma pero también nos besamos y boca a boca disfrutamos de aquellos líquidos, de esas sensación y excitación que solo ella provocaba en mi.
Le bese el cuello, le chupe los pechos, le mordí y lamí un poco, pasando por su abdomen, su vientre hasta llegar a su húmeda y caliente vagina.
la chupe, la bese, y la lamí, su clítoris, los labios de su vagina, por dentro por fuera, haciéndola gemir, gritar y chorrear a mares, me trague sus líquidos era una secreción, blanca, espesa, cremosa pero también abundante, el aroma que emana de su vulva, huele delicioso, ame cada olor,
cada fluido, cada grito y cada gemido.
Leah comenzó a besarme, ambos saboreamos esos fluidos de placer que desprende, y después me tiró al suelo, se subió arriba de mi, y se empezó a mover de manera lenta, muy lenta, lineal y circular, eso me puso muy duro, sentir toda su vagina recorrer mi falo, todos los espacios, todo su calor,
me prenden cabron.
Cuando ella se mueve lento me hace querer terminar, pero de repente comenzó a moverse deprisa, como si quisiera comer mi falo, tan rápido, que su nalgas rebotaban, y sus chiches hermosas no podía dejar de chuparlas.
Gemio, grito, y terminó, eyaculo a chorros, pero eso no la detuvo, entro y salió, lento, rápido, entro y salió.
Y yo la puse en cuatro, para cogerla de la cintura y darle duro y rico, entrar y salir, moverse de forma lineal y circular, para recorrer toda su vagina y hacerla correrse, darle despacio y rápido, eso me hizo terminar dentro de ella,
sentir como mi esperma recorría toda su vagina recordar esas nalgadas que le di, me hicieron estallar.
Pero después de hacer el amor, de fundirnos uno al otro, sus besos, sus abrazos, esos mimos y travesuras que ella me hace son una de las cosas que más amo de ella.
Nos quedamos dormidos, abrazados como pulsos, haciéndonos mimos, cariños y travesuras.
Planeando nuestra boda, imaginando un futuro juntos, una vida juntos, todos aquellos planes que se vinieron en mi mente fueron un sueño que pronto íbamos hacer realidad.
-Mi vida, no puedo creer que este sea nuestro ultimo día en la playa, que nuestras vacaciones se están acabando y que ahora estemos comprometidos, la vida ha cambiado tanto en este viaje, te amo.
-Querida Leah, en verdad me alegra que estés feliz que hayas disfrutado las vacaciones, y que seas mi prometida.
- Nos casaremos en un hermoso viñedo en california, amo el vino y eso tiene que ser el tema-replicó.
-Hay amor en un viñedo en California, sueña una genial idea pero toda nuestra familia no podrá trasladarse hacia allá tan fácilmente, tenemos que pensar en ellos, en los amigos que vamos a invitar- replique.
-No Jerry, esta es mi boda y yo seré quien la disfrute y será como yo quiera y solo pensando en mi.
-Entiendo, sin embargo, una fiesta se hace para compartir con amigos, familiares y personas queridas, es para celebrar algo, y en este caso es para celebrar la unión de nuestro amor.
-Esta bien amor, planearemos algo que nos guste a ambos y sea realista y adaptable.
-Ya habrá mucho tiempo para pensar en eso. -replique.
-Mucho tiempo, no amor, yo me quiero casar ya, ahora mismo si es posible.
-Hay mi amor, si nos casamos ahora mismo no tendremos una boda, y no usarás un vestido blanco y yo se que a ti si te gustaría tener una boda y usar un vestido blanco, ¿cierto?- replique.
-Si, me gustaría usar un vestido de novia, uno hermoso y sencillo.
-Te parece que nos casemos en tres meses, a inicios de Julio, ese es un tiempo sensato para planear todo.
-Claro, me parece perfecto.
Nuestras vacaciones terminaron pensando y conversando sobre los planes de nuestra boda, ella estaba feliz y yo también.
Era hora de regresar a nuestras realidades, y ella regresaría a Rochester, Minnesota y yo a Madrid, España.
Estuvimos por dos horas en el aeropuerto despidiéndonos, y abrazándonos sin querernos ir.
Hasta que nuestros vuelos al fin tuvieron que partir.
De: Leah
Para:Jerry
Asunto: Te extraño.
Mi vida llegue a casa. Estoy bien pero ya te extraño.
P.D. Te amo mucho.
De: Leah
Para:Jerry
Asunto: Te extraño.
Mi vida, no resisto los días sin ti.
P.D. Quiero comerte.
De: Leah
Para:Jerry
Asunto: Te extraño.
Te extraño, te extraño, te extraño, mil, ocho mil veces te extraño.
P.D. Quiero comerte.
De: Jerry
Para: Leah
Asunto: Te extraño.
Justo acabo de llegar yo también. Necesito verte ya, te extraño más y más.
P.D. Te amo hasta el infinito y más allá.