El archivo
Reconoció a Arthur enseguida, más joven, con una sonrisa incómoda que no llegaba a los ojos. A su lado, un chico alto y delgado que sonreía de verdad, con la clase de risa que se adivina incluso en una fotografía muda.
Reconoció a Arthur enseguida, más joven, con una sonrisa incómoda que no llegaba a los ojos. A su lado, un chico alto y delgado que sonreía de verdad, con la clase de risa que se adivina incluso en una fotografía muda.