Capítulo 37 Cosecha de sombras #3
—Me están dando náuseas, Gabe.
—Gabriel... —la voz de Neferura se extendió por todo el pasillo como un lamento y retumbó en el área de entrenamiento—.
La última vez te lo dejé muy fácil; prácticamente te obligué a hacer lo correcto.
Rivera era un asqueroso que siempre buscaba su beneficio y como plus el sufrimiento de los demás.
Fue muy fácil tu elección. Pero dime, ¿a quién salvarías: a los últimos souldiers con vida o a tu novia?
—¡Gabe! —desde el piso sumergido por la sangre, Neferura tomó a Donna y la hundió con ella.
—¡Regrésame a Donna, Neferura! Esto es entre tú y yo.
Corrí por los pasillos a oscuras, siguiendo el sonido de la sangre moviéndose y los gritos de la lither.
—Oh, así que serán dos vidas, la de tu novia y la de... —la voz de la sombra de Anubis se quedó en silencio antes de su resolución—. Es una bebé, por la de todos tus amigos y compañeros.
Las artes oscuras de Donna se escuchaban a lo lejos.
La pelea se extendía mientras yo trataba de llegar a ella; escuché aullidos, explosiones, golpes secos y gritos de dolor de mi novia.
Tenía que llegar, las tenía que salvar. Mi desesperación creció cuando el ruido me hacía imposible poder saber dónde estaba, todo retumbaba.
Subí las escaleras; tal vez desde el segundo piso podría ubicar mejor todo.
El ruido terminó cuando llegué a la parte donde los oficiales y superiores veían los entrenamientos de las unidades.
—¿Te estás volviendo lento? ¿Qué harás? —Neferura, pegada a un cristal, veía la pelea desigual.
Lo que parecían las sombras de Linström, Petrov, Patel, Nguyen y Abara atacaban en formación a Donna, quien apenas y podía defenderse mientras las sombras de los demás reclutas y oficiales salían de la sangre para seguir atacando.
—¡La elijo a ella, siempre a ella! —grité para que Neferura terminara con todo.
—¿No importa que coseche las almas de más de treinta inocentes?
—Quemaría este mundo con tal de salvarla; ella lo es todo para mí —pensé en la conversación que tuve con Zane: el mundo no significaba nada si no podía salvar a los que amaba.
—Tal vez en verdad no eres lo que pensé —Neferura rompió el cristal y me dio su hoz—. Solo hay una manera de salir de aquí: tienes que cosechar todas las almas atrapadas para que ustedes puedan escapar.
Brinqué y me interpuse entre mi escuadrón y mi familia.
Donna perdió el conocimiento, se veía herida y en mal estado.
Petrov y Nguyen atacaron al mismo tiempo, pero sabía que eso era solo una distracción; brinqué y partí en dos de un solo tajo a la sombra de Linström y Abara, los cuales habían desaparecido para hacer una maniobra de pinza.
Después arrojé hasta el fondo de la formación la hoz antes de que la sombra de Patel y la agente Mujtar me atacaran con sellos elementales.
Desclavé el arma de la cabeza de Patel y, a medio vuelo, alcancé a Mujtar.
Sin protección de lanzadoras de conjuros, Petrov y Nguyen fueron los últimos; había terminado con mi escuadrón.
Después de lo que sentí como una eternidad, coseché el resto de las sombras de los reclutas y oficiales como algo mecánico; solo quería que fuera rápido para poner a la lither a salvo.
Cuando terminé, corrí para verificar el pulso de Donna: era débil.
Regresé a donde se encontraba Neferura de un salto con mi novia en brazos.
—Terminó tu juego, tenías razón: yo no soy un héroe, solo soy un tipo con mucho poder al que no le interesa salvar al mundo si los que ama están de por medio.
Neferura me dedicó una triste sonrisa piadosa.
—Está bien, Gabriel, es exactamente lo que necesitas para matarlo.
No seas el héroe de todos para convertirte en el villano de quien en verdad te ama.
De lo contrario nunca podrás salvar a Charles; Drake lo ha llevado a un camino en el que me fue imposible salvarlo, tal vez tú aún puedas hacer algo por él.
—¿En verdad te importa Charles? —pregunté sin dar crédito a lo que me dijo la sombra de Anubis, percatándome de que Neferura seguía teniendo las heridas que le infligí a Drake; parecía que le quedaba poco tiempo de vida.
—No pude evitarlo, creo que me enamoré completamente de él.
Me enamoré de la idea de lo que Charles representa a comparación de Drake, que me hizo tantas cosas horribles todo este tiempo, cosas que yo misma consentí.
Charles, con su corazón puro y su inocencia de niño, me hizo soñar con un futuro donde podíamos estar juntos cuando se convierta en hombre y escapar de Drake.
El problema es que tu hermano lo respeta y a la vez le teme, pero también lo quiere salvar.
Yo no pude escapar, pero Charles aún tiene una oportunidad.
—Está bien, lo haré, salvaré a Charles. Déjanos salir —le urgí tratando de sacar a Donna para que la auxiliaran.
—Aún te queda un alma que cosechar.
Neferura se acercó a mí y se cortó el cuello con la hoz; su cuerpo se desplomó y su sombra se unió a la hoja del arma donde reposaban las demás.