Capítulo 9 La familia que elegimos #2
Después de un rato, Sora regresó al salón.
Se acercó a Zane y le pidió hablar con él; mi hermano, con educación, declinó la petición.
Claude nos invitó a quedarnos en Aethelgard Hall; al inicio me rehusé, pero las chicas estaban notablemente cansadas, así que el personal del vampiro nos asignó algunas habitaciones, incluso para Sora, quien a pesar de ser una princesa de Inferno, tenía que descansar como todos los demás.
A los minutos nos llegó un correo por parte del decano anunciando que todas las optativas del sábado quedarían canceladas por reunión de los profesores; Cecilia nos había dado pase libre para faltar, donde incluso Tommy y Jessie se verían beneficiados.
Era de madrugada y no podía dormir. Claude insistió en que las alas de su propiedad eran de uso libre y podíamos conocer sin reparo el lugar.
Yo solo quería un poco de aire fresco, así que intenté llegar a un bonito quiosco en los jardines que se veía desde mi ventana; parecía un espacio increíble con mosquiteros elegantes, una fogata de gas y gigantes almohadas y puffs mullidos.
Antes de llegar, para relajarme y pensar un poco, Fang me hizo parar en seco.
—Creo que Claude no es el único que te debe una disculpa, chaparro. —Zane estaba recostado con los ojos cerrados escuchando música; era esa misma canción que había escuchado en los audífonos de Donna.
—Juro que esa maldita canción me ha estado siguiendo a donde quiera que voy. Ni siquiera sé cómo se llama —comenté, sintiéndome un poco incómodo por estar a solas con mi hermano.
—Si la has escuchado en todas partes, significa que estoy haciendo bien mi trabajo. ¿De verdad no la reconoces?
—No... espera... esa voz... ¿es Tyler?
—Afterlight es número uno en las listas de América con "One Day Less".
No es por presumir, pero Freshblood Records se convirtió de un pequeño sello independiente a un titán de la industria.
Tuve que armar una oficina y llenarla de gente para dar abasto con todas las propuestas nuevas que los agentes nos llevan todos los días.
Parece que estoy siendo testigo del futuro de la música.
—Me alegra que pudieras cumplir uno de tus sueños, pero no sabes lo enojado que estoy contigo. —Apreté los puños tan fuerte que los nudillos se me pusieron blancos.
—Lo sé, y no sabes cuánto lo lamento. —Mi hermano se sentó con tranquilidad, mirándome a los ojos.
—También me siento un imbécil por estar molesto con mi hermano, que regresó de la muerte sentenciado, sin memorias y convertido en otra cosa, y aun así solo le tomó seis meses, después de todo lo que pasó, venir y tratar de salvar a su familia. Y aun así... tampoco puedo confiar en ti.
—¿En mí y en quién más? —Zane, sin seguir mi tren de pensamientos, preguntó.
—Sora.
—Bueno, con Azu es todo un tema. —El vampiro resopló mientras se tiraba derrotado en el puff de nuevo.
—Contigo muerto, Sora era lo más parecido a mi hermana mayor. Como tú no estaba, ella...
—Lo imagino. Fue tu guía.
—¿Qué pasa entre ustedes?
—Lo mismo que entre la rubia, la pelirroja y tú, pero peor.
—¿Cómo puede ser peor?
—Azu tiene una hermana.
—¡Dios, Zane, no! ¿El verano del 2015 de nuevo? —Ni convertido en vampiro dejaba mi hermano de ser un mujeriego.
—¿El qué? —el vampiro preguntó quitándose las manos de la cara.
—Claro, tu memoria... bueno, ha sido lo más estúpido que hicimos, casi se infarta mi papá. —Recordé horrorizado el viaje de regreso a casa; fueron las tres peores horas encerrados en un auto con mis padres—. Pero, ¿Cecilia sabe de esto?
—Es muy complicado. ¿Tienes tiempo?
—Supongo que aún no tengo sueño.
—Poco después de que desperté, Cecilia me rechazó por seguir enamorada de su novio “muerto”, Clue.
Entonces apareció Bee; comencé a salir con ella.
Después Ceci fue petrificada cuando peleamos contra Belcebú, el hermano de Bee.
En la pelea, Bee se sacrificó y tuvo que regresar a Inferno.
Después me quedé solo tratando de lidiar con esto de ser un Helson y el refugio de chicos, pero descubrí que Ceci sí me amaba.
Al poco tiempo apareció Azu y resultó que ella y yo estábamos destinados a estar juntos siempre, pero algo había interferido en nuestro destino.
Yo hice algo que no debía y ella salvó a Claude para que Angela liberara una cosa que tú necesitabas.
En la pelea donde regresó Baal, que fue cuando Natalie abrió por segunda vez el portal, Baal petrificó también a Azu.
Cuando todo estaba perdido, Bee regresó para ayudarnos.
Azu no estaba petrificada realmente, solo hizo que dejara de ser vampiro y retomara su forma de princesa de Inferno.
Ahí descubrí que Bee es su melliza. Esa misma noche revivimos a Ceci.
Después apareció el estúpido de Drake tratando de raptar a Cat, y fue cuando se reveló que Sora lo guio para atacar el Times Warner, usó a las hermanas Sayenko y ahora se cree el hermano mayor de Charles, haciendo que ya no pueda confiar en Azu.
Por si fuera poco, ahora hay una guerra de mujeres que, para serte honesto, me sobrepasa.
—¿Y dónde está Bee? —pregunté tratando de hilar todo el embrollo en el que se había metido mi hermano en todo este tiempo.
—Ella tuvo que regresar a Inferno para controlar un poco la situación y que más de sus hermanos no ataquen Terra.
Así que tengo que descubrir cómo ir a Inferno para ayudarle con la situación, como Helson y su novio...
o exnovio. Cecilia invalidó el término o algo así; me lo perdí, yo estaba en coma.
—¿Hay algún consejo que me puedas dar? Es decir, tú ya estás muy hundido, pero tal vez yo aún tenga salvación. —Zane se rió por lo bajo y me fue imposible no sonreír.
—Supongo que solo se me ocurre uno: por más difícil que resulte, siempre sé honesto con ellas. Al final de cuentas, tal vez no podamos controlar lo que sentimos, pero no significa que les vamos a mentir.
—Esperaba otra cosa. Llevo haciendo eso y no me ha ayudado mucho a saber a quién elegir.
—Gabriel, ¿cómo puedes hacer algo que es imposible?
Es decir, con todo eso del dragón, la armadura y los poderes ya haces cosas fuera de este mundo.
Pero si realmente las amas, aunque te hieran, aunque te decepcionen, aunque te rechacen, aunque no puedas estar junto a ellas, algo en tu corazón les pertenece y tú no decides quitárselo.
No puedes decidir entre personas que son completamente diferentes y forman parte de tu alma; al menos, eso me pasa a mí.
—Ese sí fue un gran consejo —comenté dando media vuelta para regresar a la mansión.
No pensé que volvería a tener estas charlas de madrugada con mi hermano, pero en verdad las necesitaba.
El viento de los jardines borró unas lágrimas de felicidad que se me escaparon, aunque me sentía un poco inconforme ante la idea de no tener control en mi vida amorosa.
—Descansa, chaparro.
—Adiós, Zane... Por cierto, algo más. —Miré al vampiro con malicia.
—Dime.
—¿Cuántas princesas de Inferno te faltan por conocer?
—Muy gracioso, troll.