CAPÍTULO 20 — Emboscada en Arca
BLOQUE 1
La llegada a Arca, apenas al anochecer, coincidió con un despliegue de seguridad todavía más considerable que el de las etapas anteriores, con Otero coordinando personalmente cada detalle del propio perímetro establecido alrededor del albergue seleccionado para pasar aquella última noche antes de
la etapa final hacia Santiago.
A pesar de todas aquellas precauciones, un movimiento coordinado detectado apenas dos horas después de la propia llegada confirmó que tanto Halvorsen como Souto habían decidido, finalmente,
intentar una última acción conjunta antes de que el grupo alcanzara la propia seguridad relativa que representaría, para ellos, la llegada definitiva a Santiago.
---Múltiples individuos aproximándose desde direcciones distintas, coordinados esta vez, no como en Melide ---informó uno de los agentes por radio, con la voz tensa por la propia gravedad de aquella confirmación---. Parece que finalmente decidieron dejar de lado su rivalidad.
BLOQUE 2
Gabriel, sintiendo que el propio escenario que habían temido desde el principio finalmente se materializaba, se movió de inmediato junto a Baltasar hacia el punto de refugio más protegido que Otero había designado previamente para exactamente aquel tipo de emergencia.
---Vamos, rápido ---dijo, guiando a Baltasar con firmeza pero también con el cuidado necesario dada su propia condición física---. Otero tiene todo preparado para esto.
El enfrentamiento que siguió, considerablemente más extenso y más complejo que cualquier confrontación anterior de todo el tomo, involucró al menos seis atacantes distintos, coordinados con una precisión que confirmaba, sin ninguna duda posible,
que Halvorsen y Souto habían finalmente decidido combinar sus propios recursos ante la proximidad inminente de Santiago.
Otero, coordinando la respuesta completa del dispositivo de seguridad con la misma precisión táctica que había demostrado a lo largo de toda la saga, logró contener el propio avance de los atacantes hacia el punto de refugio, aunque con un costo considerable:
dos agentes adicionales resultaron heridos, uno de ellos de gravedad moderada, durante el propio intercambio prolongado.
BLOQUE 3
La confrontación se extendió durante casi veinte minutos completos, con refuerzos adicionales de la Guardia Civil local llegando gradualmente para reforzar la propia posición defensiva, hasta que finalmente,
con la llegada del propio helicóptero de vigilancia sobrevolando la escena con reflectores potentes, los atacantes restantes optaron por retirarse dispersándose en distintas direcciones, dejando atrás a tres de los suyos ya reducidos y detenidos por el propio equipo de seguridad.
Gabriel, todavía protegiendo a Baltasar en el punto de refugio designado, sintió un alivio considerable al confirmar que ambos habían sobrevivido sin ninguna herida directa, aunque la propia magnitud del ataque sufrido confirmaba una escalada de violencia que excedía, con creces,
cualquier expectativa previa.
---¿Está bien? ---preguntó, examinando a Baltasar con urgencia considerable.
---Todavía aquí ---respondió Baltasar, con la voz temblorosa pero la misma determinación de siempre---. Aunque no sé cuántas más de estas mi propio corazón puede soportar, doctor Llorente.
Otero, llegando finalmente hasta ellos con el reporte completo de la confrontación, confirmó la gravedad considerable de lo que acababan de enfrentar.
---Tres detenidos, ninguno de ellos Halvorsen ni Souto directamente ---informó, con evidente frustración---. Ambos siguen prefiriendo mantenerse a distancia de cualquier riesgo personal, incluso cuando finalmente decidieron coordinar sus propios recursos contra nosotros.
Gabriel, procesando aquella confirmación con una determinación renovada a pesar del cansancio evidente acumulado, sintió que la propia etapa final hacia Santiago, apenas a un día de distancia, representaría, casi con seguridad,
el enfrentamiento decisivo que finalmente pondría fin a toda aquella persecución sostenida.