CAPÍTULO 3 — Tras sus Pasos
BLOQUE 1
Otero, alertado de inmediato sobre la situación completa, llegó a Sarria esa misma tarde con dos agentes adicionales, iniciando de inmediato una revisión discreta de las cámaras de seguridad disponibles en los propios albergues y comercios cercanos a la ruta que Baltasar había seguido durante los
últimos días, buscando cualquier indicio visual de los dos grupos que él mismo había mencionado.
---Encontramos algo ---informó, apenas dos horas después, mostrando al equipo una serie de fotografías obtenidas de distintas cámaras comerciales---.
Dos hombres distintos, en momentos separados, apareciendo repetidamente en las mismas ubicaciones que Baltasar visitó a lo largo de la última semana, sin ningún indicio de que se conocieran entre sí.
Gabriel, examinando las fotografías con atención considerable, sintió que la propia confirmación visual de aquella doble amenaza añadía una urgencia considerable a toda la situación.
---¿Alguna identificación posible? ---preguntó.
BLOQUE 2
Lucien, incorporándose a la conversación por videollamada apenas recibió las fotografías compartidas por Otero, ofreció un análisis preliminar considerablemente útil.
---El primero, con chaqueta oscura, coincide en apariencia general con la descripción que teníamos de antiguos empleados de seguridad vinculados a la red de Halvorsen ---dijo, comparando la imagen con su propia base de datos acumulada a lo largo de la saga---.
El segundo, sin embargo, no coincide con ningún perfil que tengamos documentado hasta ahora.
Voy a necesitar tiempo adicional para identificarlo con precisión.
Adrien, procesando aquella distinción con una atención considerable, formuló una hipótesis que ayudaba a situar mejor la magnitud del segundo grupo desconocido.
---Si no coincide con Halvorsen, y considerando lo que ya sabemos sobre los restos dispersos de los Fieles Guardianes tras la condena de Bastos, no sería descabellado que se tratara de alguien vinculado a esa segunda organización, actuando de manera completamente independiente de la primera.
BLOQUE 3
Baltasar, escuchando aquella reconstrucción con una calma que empezaba a mostrar, sin embargo, cierta fatiga acumulada evidente, ofreció su propia perspectiva sobre la situación.
---Cuando mi padre me entregó esto, hace ya más de veinte años, me advirtió que llegaría un momento en que tendría que decidir a quién confiárselo finalmente ---dijo---.
Nunca imaginé que ese momento llegaría acompañado de tanta persecución.
Pero tampoco puedo decir que me sorprenda del todo, después de todo lo que él mismo me contó sobre la propia historia de este manuscrito.
Gabriel, sintiendo la responsabilidad considerable de proteger tanto al propio Baltasar como al manuscrito que llevaba consigo, se dirigió a Otero con una determinación clara sobre los siguientes pasos necesarios.
---Necesitamos organizar protección constante para el resto del trayecto, desde ahora mismo hasta que lleguemos a Santiago ---dijo---. Y necesitamos hacerlo de una manera que no alerte a ninguno de los dos grupos sobre la magnitud real de lo que ya sabemos.
Otero, considerando la logística necesaria para aquel nivel de protección sostenida a lo largo de varios días de camino, confirmó su disposición a coordinar el operativo con los recursos disponibles.
---Voy a necesitar el respaldo formal de mis superiores para un despliegue de esta magnitud, dada la extensión del propio recorrido que todavía queda por delante ---dijo---.
Pero después de todo lo que vivimos juntos a lo largo de estos años, no me cabe ninguna duda de que van a autorizarlo sin demasiada demora.
Gabriel, mirando hacia Baltasar, todavía sentado con la mochila que contenía el manuscrito apoyada contra sus propias piernas, sintió que el último tramo de aquel Camino, apenas iniciado, ya prometía convertirse en uno de los más peligrosos de toda la saga.