Capítulo 42
El jueves, buscando otra cosa, encuentro el memorándum.
La otra cosa es el manual de vinculación, que está en la carpeta de documentación normativa del portal y que hay que revisar cada dos años y que a mí me toca revisarlo en septiembre porque soy la más antigua y porque nadie más lo quiere hacer.
Ese lo he abierto dos o tres veces en mi vida, porque los criterios de admisión no los aplico yo: cuando una mujer llega a mi sala, admisión ya ha dicho que sí. Lo que hago yo es leerle siete páginas.
Lo abro por curiosidad y voy directa al capítulo cuatro, que es el que conozco de oídas y que se llama índice de perfil de rendimiento .
4.1. Se aplicará un factor corrector positivo (+0,08 a +0,14) a la estimación de rendimiento inicial en candidatas de 30 a 55 años con dos o más partos, sobre la base de la mayor estabilidad de síntesis observada en dicho subgrupo (v. estudio interno AR-2031/07).
Eso lo sabe todo el mundo aquí. Se dice en el office. Se dice así: «esa te da una», y se dice mirando una edad y una casilla del impreso de admisión.
Lo que no sabía es que llevara un número dentro. Un factor corrector de cero coma cero ocho a cero coma catorce. Eso no se dice en el office. En el office se dice «esa te da una».
Miro el capítulo cuatro entero. Hay otros seis factores. Edad, con una curva. Índice de masa corporal, con tres tramos. Estabilidad de domicilio. Duración del contrato aceptado, que suma cuanto más largo. Antecedente de trabajo a turnos, que resta. Y provincia.
Provincia.
Bajo hasta el final del documento, hasta los anexos, que es donde acaban las cosas que nadie quita.
Anexo III. Memorándum del Departamento de Análisis de Datos sobre el estudio AR-2031/07.
Está fechado el 9 de febrero de 2032, tiene tres páginas y lo firman dos personas: una analista y un responsable de área.
Lo leo entero.
(...) El estudio AR-2031/07 establece una asociación entre paridad ≥2 y estabilidad de síntesis de RC-9 sobre una muestra de 1.144 unidades. Dicha asociación es estadísticamente significativa (p0,001).
Sin embargo, el modelo no controla las siguientes variables, todas ellas disponibles en el momento de la admisión y todas ellas asociadas de forma independiente con la estabilidad de síntesis en la literatura: edad, índice de masa corporal en el ingreso, índice socioeconómico del municipio de residencia, marcadores de estrés crónico (cortisol basal, disponible en el 61 % de la muestra), duración del contrato aceptado y exposición ocupacional previa.
En nuestra muestra, la variable «paridad ≥2» presenta una correlación de 0,71 con el índice socioeconómico y de 0,64 con la duración del contrato aceptado. Es decir: las candidatas con dos o más partos son, en esta muestra, sistemáticamente más pobres y aceptan contratos más largos.
Separar ambos efectos requeriría una muestra estratificada de la que no disponemos y que, dada la composición actual de las admisiones, no es previsible obtener.
Conclusión: no puede afirmarse que la paridad constituya un predictor independiente de la estabilidad de síntesis. Se recomienda retirar el factor corrector del punto 4.1 hasta disponer de validación externa.
Lo leo dos veces.
La segunda vez leo despacio los dos números del párrafo tercero, el cero coma setenta y uno y el cero coma sesenta y cuatro, y luego leo la frase que hay detrás, que es una frase de once palabras que alguien de análisis escribió en 2032 para que se entendiera.
El manual es de 2033. El memorándum es de 2032. El punto 4.1 sigue ahí.
Arriba del todo, en la primera página del anexo, hay una cabecera de reenvío de las que deja el gestor documental cuando alguien adjunta un correo:
RE: AR-2031/07 — observaciones análisis «Se adjunta para archivo. Sin cambios en la versión vigente.»
Busco el estudio AR-2031/07 y no está. En la carpeta de normativa no está, y en el buscador de la intranet salen cuatro referencias cruzadas y ningún documento.
O sea que en esta casa cualquiera puede leer el factor corrector, cualquiera puede leer el memorándum que dice que no se sostiene, y nadie puede leer el estudio.
Cierro el manual y abro mi cartera.
El impreso de admisión tiene una casilla que se llama número de partos , porque hace falta para el perfil obstétrico y porque hace falta para la valoración de riesgo. Está en la página dos y la relleno yo, en la entrevista, preguntándolo en voz alta.
Y antes de filtrar nada hago la comprobación tonta, la que hago ya todas las mañanas sin darme cuenta: abro el 20350103077-B, miro que ponga reposo activo y lo cierro.
Once segundos. Como quien mira si ha cerrado el gas.
Filtro mis once consolidaciones preferentes.
Dos o más partos: once .
Filtro mis cuatro mil seiscientas doce.
Dos o más partos: tres mil doscientas ochenta y cuatro .
Miro los dos números un rato.
Cuatro mil seiscientas doce mujeres y tres mil doscientas ochenta y cuatro con dos partos o más. El setenta y uno por ciento.
Vuelvo al memorándum y busco el otro setenta y uno, el del párrafo tercero, el de la correlación con el índice socioeconómico, y me quedo con los dos setenta y uno en la misma pantalla un momento, uno encima del otro, y no son lo mismo y no significan lo mismo y no hay ninguna relación entre ellos.
Cierro las dos pestañas.
Y luego abro el impreso de admisión, el modelo vigente, y miro la página dos.
La casilla de número de partos está la sexta, entre «antecedentes quirúrgicos» y «tratamiento habitual». Al lado no pone nada. No pone para qué es. Y yo llevo nueve años contestando «para el perfil obstétrico» porque es lo que me dijeron en 2027 y porque es verdad.
Bajo a por la carpeta de las once y media, que es una mujer de Pinto de cincuenta y dos años, y en la página dos le pregunto en voz alta cuántos partos ha tenido.
—Dos —dice—. ¿Eso para qué es?
—Para el perfil obstétrico.
Lo apunto.
Y en la página cuatro me pregunta si el dinero le va a llegar a su hija todos los meses el día uno, y le digo que sí, que el día uno, y que si un día uno cae en domingo entra el lunes, y eso también se lo digo porque es verdad y porque es la clase de cosa que a la gente le quita el sueño.