El submundo: La fuerza de los tres 1 #2
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Los aseos estaban prácticamente en frente del aula.

Al llegar vio que no había nadie y se puso a lavarse la cara con agua del grifo para intentar bajar ese dolor.

Mientras lo hacía, un dolor punzante atravesó su cabeza y se quedó completamente hipnotizado durante unos segundos.

Volvió a escuchar las mismas voces, pero esta vez también le acompañaban unas visiones:

Había tres mujeres, una era rubia, alta, muy parecida a su madre, y estaba pronunciando las palabras en aquel extraño idioma que había escuchado antes contra un hombre que estaba apresado por otra de las mujeres, morena, de pelo rizado, también le resultaba familiar,

con una fuerza que asemejaba sobrenatural, y la tercera, algo más alta y con el pelo oscuro y recogido, tenía en su mano un cuchillo con algo rojo, parecía sangre, y estaba pintando una especie de símbolo bajo él.

Reconoció el lugar, estaban en medio de unas ruinas que había en el bosque de la ciudad.

Era de noche, estaba muy oscuro y no podía distinguir correctamente la escena.

Vio una persona más, encapuchada, escapar corriendo a una velocidad más rápida que el viento y el hombre gritaba: «Corre hermana, ¡escapa! Os mataré a todas, volveré, no podéis matarme. Vuestras familias nunca serán felices, Amanda Edevane».

Tras escuchar eso, Lucas volvió en sí dando un respingo y se fijó en que los cristales del espejo del baño que había frente a él se habían roto casi como que por arte de magia, no le habían dado de milagro.

Ese nombre le resultaba muy familiar, y principalmente su apellido, ya que no cree que fuera casualidad que él y la mujer de la que acaba de tener visiones compartan el apellido Edevane.

Necesitaba salir del instituto y obtener respuestas, concluyó que solo había una persona que se las podía dar. Llamó a su madre para que lo viniera a buscar.

En la mesa de su estudio de teletrabajo, Kenia colgó el teléfono y en ese momento se percató de que la hora había llegado, era el momento de que su hijo conociese toda la verdad acerca del legado familiar.

Cogió su coche y se dirigió al centro. Una vez allí tuvo que firmar un papel conforme era su tutora legal la que le permitía salir porque él aún era menor de edad.

Lucas fue a clase recoger sus cosas y decirles a sus amigos que estaba bien, que no se preocuparan, que simplemente le dolía mucho la cabeza.

En el coche, ambos fueron callados todo el trayecto, parece que llegaran a un mutuo acuerdo de hablarlo una vez estuviesen en casa.

Al llegar a casa fueron a la cocina y se sentaron frente a frente. Tenían una isla en el centro donde solían comer, al lado de la vitrocerámica. La cocina tenía tonos rojos, negros y blancos, bastante moderna. Tras segundos pensando en cómo decírselo le contó todo lo que había visto.

—Comprendo que puedas pensar que estoy loco, pero esto es muy raro mamá y me duele mucho la cabeza y… —Estaba mentalmente agotado.

Ella soltó un suspiro y comenzó a hablar:

—Me temía que tarde o temprano tendría que pasar.

Verás hijo, provenimos de un linaje de brujos.

—Lucas se quedó perplejo al escuchar esas palabras de su madre—.

Sé que te podrá parecer muy raro porque para mí también lo fue cuando mi padre, el bisnieto de Amanda, me lo contó.

Eso ocurrió en el 1898, fue el año en el que Damián Retal perdió la batalla y fue por fin encarcelado por nuestros antepasados.

—¿Quién es Damián? —logró preguntar Lucas después de un rato callado intentando asimilar toda la información que le estaba dando su madre.

—Damián es el ser más poderoso que jamás haya existido.

Es el primogénito de un linaje de brujos y hombres lobo y fue transformado en vampiro.

Nadie sabe con exactitud cuando nació, pero sí cuando fue por fin encarcelado.

Lamentablemente no murió porque nadie supo cómo matarle.

Está dormido en un sueño eterno, pero su hermana aún está libre y desaparecida, nunca nadie pudo encontrarla.

—¿Pero por qué estoy teniendo estas visiones yo ahora?

—Según dijo la profecía, el día que la hermana de la Bestia regrese a la morada donde éste fue derrotado, el despertar del Submundo a los elegidos para enfrentar dicha amenaza se producirá.

La Bestia es como se le conoce a un ser tan poderoso como es él, que tiene las tres Fuerzas del Submundo en su interior.

Esta profecía fue contada de generación en generación y si hoy tú estás teniendo estas visiones es que ella ha llegado al pueblo.

—El chico notó nerviosismo en su madre al contarle esta historia.

—¿Eso quiere decir que yo...? —Lucas ya logró entender lo que su madre quería decir

—Así es —le cortó su madre—, eres uno de los elegidos.

Eres un brujo, Lucas. Tu padre y yo lo veníamos sospechando, ya que todo apuntaba a 125 es el número que siempre ha estado grabado desde lo ocurrido.

En libros acerca de la Bestia, el día de tu nacimiento el doce de mayo…

y 125 años están a punto de pasar desde el 31 de diciembre de 1898, el día que Damián fue derrotado.

Según lo que hemos investigado, el 31 de diciembre de 2023 se producirá el día en el que vuelva a nosotros.

—¿Y por qué no me lo habíais dicho antes? ¿Y cómo voy a ser un brujo? No tengo poderes***

—Hasta ahora no eras brujo, yo nací siéndolo, pero al ver que tú no tenías poderes teníamos la esperanza de que la profecía no se cumpliese.

—Lucas se quedó sorprendido al descubrir que su madre poseía magia—.

Y respecto a contártelo, no podíamos, queríamos protegerte, creíamos que, si no despertabais vuestro poder, la profecía no se cumpliría.

—¿De quién más estás hablando mamá?

Kenia suspiró y después confesó lo que le quedaba por contar:

—De Jenny y Ros, cariño, ellas proceden del linaje de Margarita Culpenia, la fiel amiga licántropa de Amanda con la cuál libró la gran batalla y junto con su otra amiga, de la cuál no se sabe nada. Ellas formaron la Fuerza de las Tres, el poder sobrenatural que logró derrotar a Damián.

—¿¡Qué Jenny y Ros se convertirán en lobas o algo por el estilo!? —El joven no daba crédito de lo que estaba escuchando. Su madre se acercó a él y tomó su mano para intentar calmarlo porque entendía que era demasiada información de vez.

—Así es, y si mis cálculos no fallan, esta noche se producirá también su despertar del Submundo.

—Pero mamá, ¿qué es exactamente el Submundo?

—Nadie lo sabe, cariño. Es un concepto que alberga toda clase de fuerza sobrenatural, pero no se sabe cuál es su inicio ni si tiene un límite o un final.

El resto del día, Lucas lo pasó asimilando todo lo que su madre le había contado y había empezado a practicar alguno de sus poderes con ella, como la capacidad de mover objetos pequeños o de crear pequeñas llamas.