El Sitio Abierto Capítulo 39 — Lo que dijo Salvador
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Capítulo 39 — Lo que dijo Salvador

La noche de la partida de Menéndez, Salvador pidió hablar con Elías. Se sentaron apartados del campamento, en la luz declinante del final del día.

—Durante el solsticio —dijo Salvador—. En la sala. ¿Usted sintió algo?

—Sí —dijo Elías.

—¿Qué sintió?

Elías se tomó su tiempo.

—Como si mi manera habitual de mirar las cosas fuera un poco menos automática de lo normal. Como si tuviera más control sobre lo que observaba, o más acceso a lo que observaba.

Salvador asintió.

—Eso es. Exactamente eso.

—¿Usted también lo sintió?

—Sí. Pero ya lo había sentido antes. No tan fuerte. Pero lo mismo.

—¿Dónde?

—En un lugar en las colinas por encima de mi pueblo. No una estructura construida como esta. Solo un lugar. Una grieta en la roca, con un sonido particular cuando el viento soplaba del lado correcto.

Elías miró a Salvador.

—¿Cree que es lo mismo?

—Creo que lo que los antiguos buscaban entender era cómo encontrar esos lugares y cómo usarlos. Los que construyeron la pirámide habían encontrado una manera de hacerlo de forma precisa y reproducible. Lo que su amigo llama un instrumento.

—¿Y el lugar en las colinas?

—Solo un lugar natural. Los antiguos los conocían. Sabían dónde estaban. Algunos construían cosas para marcarlos o para amplificar lo que encontraban ahí. Pero la mayoría de las veces, se conformaban con saber.

Elías lo pensó.

—Lo que usted llama la otra mitad. Estos lugares permiten verla.

—Sí. Pero la otra mitad no está escondida. Solo es menos accesible en las condiciones habituales. Estos lugares cambian las condiciones. Eso es todo.

Elías anotó eso en su cuaderno esa noche. Luego leyó lo que acababa de escribir y pensó en cómo Ixcoy habría formulado lo mismo en el lenguaje del modelo: el sistema modifica las condiciones de observación para hacer perceptible algo que no lo es en el estado ordinario.

Dos lenguajes para lo mismo. Uno surgido de una tradición que se remontaba milenios. El otro construido en unas pocas semanas con instrumentos y un método riguroso.

Se preguntó si la distancia entre los dos era tan grande como parecía.