Capítulo 27 La última pieza
Llevan toda la noche frente al panel. El sol se asoma por las ventanas, las tazas de café reposan vacías sobre la mesa. Todo está ahí, una maraña de fotos, flechas, nombres, pero no logran encajar todas las piezas. La desesperación empieza a hacer meya en ellas.
Lucía con un rotulador en la mano, juega con la tapa abre y cierra, cierra y abre.
—Vamos a ordenarlo todo desde el principio. El operativo no era normal —dice mientras escribe. —Tenía que parecerlo, pero no lo era. Está claro que si lo hubiera sido no habría una incorporación de última hora, ni una orden verbal, ni…
—Un informe manipulado. —Valeria acaba la frase.
Lucía asiente. —Todo esto es lo que pasa cuando quieres que algo parezca real… pero no lo es. —Al mismo tiempo remarca la foto de Alvaro Ferrer, el hermano de Luna. —A ver, departamento de delitos informáticos. ¿descubrió algo? — ¿? — anota.
Valeria se pasea de un lado a otro pensativa. —¿Accesos irregulares? ¿Vínculos entre investigaciones y alguien más?
Luna frunce el ceño. —Ojalá pudiera saber más. —Ella era tan solo una adolescente cuando murió su hermano, no recuerda prácticamente nada de esa época. Fue muy duro para su familia.
Las tres dirigen la mirada a la fotografía, la del acto de la policía y el departamento de delitos informáticos. En la que salen, Gorka, junto a Alvaro y al lado Marcos. Los tres sonríen.
—Álvaro confiaba en Marcos —sigue Lucía.
—Es posible que todo empezara aquí, después de esta foto, de este día.
Si tu hermano descubrió algo, si hubo algo que le hiciera sospechar, probablemente hablara con mi hermano y empezaran a tirar del hilo.
Muy de Marcos, para que estarse quieto. —A Lucía se le hace un nudo en la garganta.
—Estoy segura, de que lo revolvió todo, empezaría a hacer preguntas incomodas. Hasta que lo detectaron. —Valeria había llegado a conocerlo bastante bien.
Se crea un nuevo silencio.
Lucía anota en el panel: Tres semanas antes del operativo. —Aquí es cuando Marcos empieza a incomodar con sus preguntas.
Debajo, otro dato: Unos días antes— Alguien decide que hay que pararlo. Y organizan la tapadera.
Valeria coge el rotulador de la mano de Lucía y señala el operativo. — El 09/GIP . Con este operativo crearon una situación controlada. Un escenario.
—Alvaro fue el que levantó la liebre. Si lo hubiera dejado pasar…—Luna se siente culpable.
—¿Tu lo hubieras dejado pasar? —Lucía mira a Luna.
Ella no responde.
—Los objetivos eran los dos. Es palpable. —Afirma Lucía.
No hay comentario, pero Luna se levanta muy despacio y acercándose a la nota donde se encuentra anotado el nombre Gorka Archizabaleta.
recalca en mayúsculas “EL EJECUTOR” seguidamente tacha el interrogante que acompaña a la anotación: "Recibió una orden.
" —Ahora no hay interrogante, la orden la recibió, de esto estamos seguras, pero no sabemos de quien.
Es Valeria la que expresa su pensamiento en voz alta. —Según te dijo, no sabía quién era el objetivo.
—Eso dijo, sí. —Solo una orden. Disparar.
Lucía no está nada convencida. —¿Lo engañaron? Le tendrían que haber dado alguna explicación, no se le pide a un policía joven y con poca experiencia, que dispare sin más.
De repente, Valeria interrumpe las cavilaciones de Lucía. Se encuentra embobada en medio de la sala mirando fijamente hacia un rincón.
—¿Qué pasa? —pregunta Lucía, ¿qué te ha dado?
—¡Exacto! — dice sonriendo. —A Marcos le gustaba guardar cosas en sitios inesperados.
Se acerca a una estantería llena de viejas novelas policiacas y viejos manuales de la academia.
Coge el primer libro, lo abre, revisa. Lo tira al sofá.
El segundo, el tercero. Así hasta que llega a un manual viejo de la academia.
Lo abre. —¡Bingo! —dice.
Luna y Lucía la llevan observando un rato sin decir nada. Parece poseída.
—¡Que! Lucia empieza a ponerse nerviosa.
Valeria zarandea el manual en la mano, lo abre y del manual lo único que queda son las tapas. Lo que hay dentro es una libreta. Una libreta llena de anotaciones.
Valeria no cabe en su gozo. —Lo hemos tenido delante desde el minuto cero.
Le da el falso manual a Lucia. —¿Haces los honores?
Ella la mira sorprendida, le tiemblan las manos. Lo abre, y efectivamente está lleno de anotaciones de puño y letra de Marcos.
Fechas. Nombres. Anotaciones breves. Y en una de las últimas páginas, una lista:
Operativo 09/GIP.
-Melero.
-Gorka.
-Informe manipulado.
-J. S.
-Álvaro.
- —
La última línea está vacía.
—Estuvo a punto de averiguarlo todo.
Valeria está sentada en el respaldo del sofá mirando la libreta por encima de Lucía.
Pero la libreta no se acaba ahí. Entre las páginas, un papel doblado. Una impresión antigua. Un correo electrónico.
De: Dirección Técnica
Para: Coordinación Operativa
Asunto: Re: 09/GIP
Confirmado. Neutralizar antes de que publique.
Ninguna puede articular palabra. Lucía muy despacio y sin creérselo del todo. —Esto no es una orden de la actuación policial —dice en voz baja. —Esto es una sentencia de muerte.
Valeria traga saliva. —Parece que Marcos tenía intención de publicar algo. Y sospecho que sé de qué se trata.
—El descubrimiento de Alvaro. —Luna pone en palabras la sospecha de Valeria.
De repente el cansancio y la apatía han desaparecido, las tres tiene las energías renovadas. Ahora lo ven todo.
Reconstrucción:
- Álvaro, en delitos informáticos, detecta algo irregular. Accesos a bases de datos. Manipulación de registros. Vínculos con alguien del poder.
- Zacarias Bueno facilita parte de la investigación a Marcos. Muere.
- Marcos lo descubre, lo investiga.
- Alguien detecta sus movimientos. Decide actuar.
- “El operativo 09/GIP” se convierte en cobertura. Se añade un noveno agente. Se da una orden verbal, no dejan rastro.
- “Gorka Archizabaleta” Dispara. No sabe contra quién. Solo obedece.
- “Álvaro muere”. El caso se manipula. El juez lo cierra. El político lo defiende en los medios.
- “Marcos” Sigue investigando. Descubre parte de la verdad. Pero le falta una pieza.
- Lo matan antes de encontrarla.
Lucía da un paso atrás. —Estamos tan cerca. —Vuelve a mirar la libreta. Se detiene en la última línea…y J.S.
Valeria se coloca a su lado. —Siempre hemos pensado que J.S. era Salcedo. —Niega con la cabeza. —¿Y si no es así, y Marcos no iba detrás de Salcedo?
—Pobre Marcos. —Luna tiene la mirada perdida. —Debió ser duro luchar contra un sistema corrupto, donde se protegen entre ellos. —Está visiblemente decepcionada.
Silencio.
En la libreta de Marcos, quedan dos incógnitas. Pero ellas ya saben que el nombre está ahí fuera. Esperándolas.