Capítulo 15 Expediente GIP-09
Lucía está a solas en su cuarto, no abre el archivo inmediatamente. Lo deja en la mesita de noche. Está indecisa pero no duda por miedo; duda porque sabe que, si lo abre, ya no habrá vuelta atrás.
Finalmente, lo conecta y la pantalla ilumina toda la habitación.
Antes de centrarse en el código se da cuenta de algo más; La hora de validación.
La validación del informe fue unos minutos después de la intervención. Lo que le sugiere que el resultado estaba decidido de antemano.
—Corrupción estructural—susurra.
Ahora ya con decisión desliza el cursor hasta el apartado del peritaje original.
Y ahí está.
Una línea eliminada en la versión oficial. Un Informe validado sin revisión judicial
Operativo ejecutado por GIP-09 bajo protocolo interno
Consulta su reloj, y haciendo caso omiso de lo tarde que es, le envía un mensaje a Valeria.
—¿Duermes?
—No.
—No fue un error. Mañana te explico.
Ni por asomo Valeria va a poder dormir. Cierra el libro que tiene entre manos, y en el que no ha logrado pasar de la misma página desde hace un buen rato. Lo deja a un lado sobre la cama, y se dirige a la habitación de Lucía.
Lucía le muestra el código, y lo cruzan con los registros actuales.
Al cruzarlos descubren que:
GIP-09 ahora se llama “Unidad de Coordinación Interna” Y una de las funciones actuales es:
“Control de integridad y supervisión de accesos al sistema.”
Valeria mira a Lucia. — ¿Te das cuenta? La misma unidad que ejecutó el operativo hace años, es la que ahora supervisa auditorías.
—Lo que implica que son ellos los que activan las alertas. —Lucía lo tiene bastante claro.
Por la mañana deciden ir al archivo y a la hemeroteca de la comisaria, quieren investigar la lista de integrantes del operativo. Lo han de hacer discretamente, no les gustaría toparse con Zamora o lo que es peor, con Salcedo.
En el registro de consultas del archivo aparece una entrada nueva.
Valeria se da cuenta
Hora: 07:20. Usuario: UCI-ADMIN
—No somos las únicas interesadas.
Las inspectoras miran fijamente la pantalla.
Se miran.
—Está claro que ya saben que hemos entrado. — Valeria lo dice con convencimiento.
—Entonces que lo sepan. — Lucía se muestra retadora.
Nadie tiene que explicarles que las están vigilando. Saben lo que significa. Podrían parar ahí. Podrían fingir que no han visto nada. Podrían volver a la falsa investigación. Aun así, deciden continuar.
Ya nada las detiene.
Acceden al listado de integrantes del GIP-09, Lucía comprueba la lista, y algo le llama la atención, falta un nombre, el listado no está completo. Y el archivo en si tampoco. Donde debería haber un documento anexo, está vacío.
Lo sabe por qué cuando lo vio el domingo lo reconoció, no por famoso, sino porque lo vio firmado en una orden interna reciente.
Eso para ella significa que esa persona tiene un poder que desconocen.
Pero aún hay más, en la carpeta junto a la lista hay una fotografía del operativo algo borrosa y antigua. Lucia la mira con detenimiento, repasa las caras apenas visibles por el mal estado del papel fotográfico.
Deteniéndose con la mirada sobre una de las personas que aparecen, se le iluminan los ojos, cree reconocer a alguien. La coincidencia con el nombre que vio anteriormente es aplastante.
—¿Reconoces a alguien? —Lucia no da ningún nombre, se limita a señalar con un dedo sobre la foto. Y cierra la carpeta.
—Entonces ya no hay duda. Marcos estaba en lo cierto.
Valeria la observa.
Lucía no baja la voz.
—Valeria… esto no lo ejecutó una unidad.
—¿Entonces?
—Lo ejecutó alguien que sigue aquí. Y vamos a terminar lo que Marcos empezó.