Capítulo I
I
San Francisco de California,
Querido amigo Giorgio:
Su informe enviado a Madrid me ha sido cursado a esta ciudad en cuyo Consulado de España presto mis servicios desde finales del pasado mes de abril.
Ante todo, mi más cordial y sincera enhorabuena por haber salido sano y salvo de la colosal aventura que debieron de ser los días inmediatamente anteriores a la rendición de Budapest. Me alegro de que todo haya acabado bien y que se encuentre de nuevo en su patria, rodeado de los suyos.
Acepte mi más sincero agradecimiento por haberse hecho cargo de la legación.
No espere nada de nadie; ni su gobierno ni ningún otro reconocerá sus méritos.
Confórmese con la satisfacción que da realizar una buena obra y haber podido capear el terrible temporal del que todos fuimos víctimas inocentes.
Mucho lamento el fallecimiento de mi buen amigo Zoltán Farkas.
Era un hombre de bien. Le ruego que me escriba y, si le es posible, me envíe esa relación de todos los acontecimientos acaecidos tras mi marcha.
No olvide que tomé la decisión de meter gente en los locales de la legación por iniciativa propia, sin previo permiso de Madrid y motivado por el terror que entonces reinaba en la capital húngara.
Dígame usted también qué fue del resto de nuestros conocidos.
Espera impaciente sus noticias su buen amigo que le abraza,
Á NGEL S ANZ B RIZ