Capítulo 72
Hakim
T engo las manos salpicadas de sangre seca. No me puedo creer lo que acabo de hacer. He hecho muchas cosas reprobables en mi vida, cosas que van en contra de mi religión, de la ética y que me alejan demasiado de Allah.
Estoy seguro de que mi familia me negaría si supiera todo lo que he hecho por salvar a mi hijo de las garras del cáncer.
Ahora, de nuevo, me he visto obligado a hacer algo totalmente reprobable. Así que me doy asco. Siempre dije que mi límite estaba en matar a otro ser humano, pero que, si tenía que hacerlo para que mi pequeño pudiera respirar unas horas más, no me temblaría el pulso.
Sus ojos me miran. No sé si en ellos hay agradecimiento u odio. En cualquier caso, hoy será el último día que nos veamos. Y quizá sea lo mejor. Yo tengo a mi esposa. Si me casé fue para toda la vida, y ya llevamos demasiado tiempo separados.
Llegamos a nuestro destino, y ella acaricia al bebé, que duerme en sus brazos cubierto con una manta. Está pálida y débil.
—Muchas gracias, Hakim, no sé qué hubiera hecho sin ti.
—No es nada. Ahora tengo que irme… Estaréis bien.
—Nunca olvidaré lo que hiciste por mí.
—No lo hubiera podido hacer sin tu ayuda…, Laura.
Las dejo junto al hospital más cercano. Aviso a un sanitario, que está cerrando una ambulancia. En cuanto está a salvo, sentada en una silla de ruedas con Bella entre sus brazos, corro despavorido, no puedo quedarme.
Tengo suerte, Candela nunca me aseguró. Sí, trabajaba en negro para ella, esta mujer es fan de todo lo negro.
Siempre me pareció injusto que no me hiciera un contrato de trabajo digno, pero hoy puedo decir que aplaudo su decisión.
Va a ser muy difícil que relacionen mi nombre con el de ella.
Además, ¿quién se va a fijar en un humilde trabajador como yo?
Solo ella, solo Candela Rojo fue siempre el foco de todos los flashes .
Nadie se acuerda ya del hombre triste que la acompañaba a todas partes y era como su sombra.
Para cuando aten cabos, ya estaré lejos, muy lejos.
Quiero estar con mi familia: con mi esposa y mi hijo.
Aquí dejo a Laura y a la pobre Bella. Laura, quien acaba de agradecerme que la salvara de una muerte segura, pero que no me perdona que abusara de ella.
No la culpo. Por ello me ha dado unas horas de ventaja.
Luego le dirá a la policía que Hakim Ararou es quien ha matado a Candela Rojo.