El sello de los diez Chapter 26
45%

Chapter 26

Venecia, hoy

La investigación había durado cinco días y había producido ochenta y siete páginas de extractos de registros, diecinueve informes comerciales en cuatro jurisdicciones diferentes y una llamada telefónica de cuarenta minutos con un colega de la Interpol que le debía un favor desde hacía tres años.

Valeria Corradi las había leído todas, analizando cada conexión con la frialdad de quien desarma un mecanismo explosivo.

El beneficiario real —el beneficial owner , el que en la práctica decide y mueve el dinero— era Julian Vance .

Aunque no aparecía directamente en ningún documento público, la estructura era idéntica a la de sus otros grupos documentados en una investigación alemana: mismos notarios, mismo esquema, la misma mano experta tras el telón.

Valeria escribió un mensaje urgente a Elena Moretti:

«Tenemos que hablar. He encontrado la fundación de Vance.

Se llama Speranza-Stiftung y alguien desde dentro del Archivo ha modificado la clasificación del documento que usan como base legal.

Tengo el nombre de la cuenta, pero no el de la persona.

Necesito a alguien que conozca los registros desde el lado histórico» .