El secreto del lienzo 20
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Sexto Pergamino

Queridísima hermana:

El santo Francisco me ha recomendado que te escriba, así que comparto estas líneas con el doble gozo de saludarte y responder con prontitud y obediencia a su indicación. Me reveló que no estás bien de salud y que pronto te recuperarás.

Hace pocas semanas organizamos nuestra peregrinación a la iglesia de Santiago de Compostela.

Todos partimos con gran ilusión y en el camino nos encontramos con un pobre enfermo, estaba en muy mal estado y el santo Francisco, compadecido de él, le pidió al hermano Bernardo que se quedase a su cuidado, mientras que los demás seguimos nuestro viaje a Santiago.

Al retorno por el mismo camino, nos encontramos con el hermano Bernardo y, con él, al enfermo con el que lo habíamos dejado, en excelente estado de salud.

Me apenó que el hermano Bernardo no pudiera acompañarnos, pues tenía mucha ilusión de ir a la iglesia de Santiago, pero el hermano Francisco le dijo que el próximo año iría y que contaría con una compañía extraordinaria.

Así que no te angusties por tu enfermedad, ya que como le ha revelado al hermano Francisco, pronto vas a estar perfectamente bien.

Tu siervo y hermano,

Fray Masseo.