El secreto de Whitmore Manor Capítulo 14 — El heredero y la deuda #3
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Capítulo 14 — El heredero y la deuda #3

—No. Era una escritura antigua, o alguien había intentado imitarla.

La tinta era azul, y en la parte inferior aparecían unas iniciales, pero no llegué a entenderlas antes de arrojarlo al fuego.

Solo recuerdo que había dos letras unidas por un trazo.

—Charles se frotó las sienes—. No sé si el papel era auténtico ni por qué alguien habría querido que lo leyera.

Si la intención era asustarme, lo consiguió.

Pero no pienso admitir que mis deudas me convierten en un asesino.

Eleanor guardó silencio durante unos instantes.

El pagaré destruido podía haber sido una prueba crucial, pero también podía ser un señuelo preparado para explotar las debilidades de Charles.

Las iniciales enlazadas recordaban las que aparecían en la fotografía del hombre que sostenía el libro, aunque no podía saber si se referían a las mismas personas.

La tinta azul volvía a aparecer en una pista relacionada con el pasado, y la frase sobre las deudas de los hijos parecía diseñada para unir el problema económico del heredero con una culpa heredada.

Alguien conocía las dificultades de Charles y sabía cómo utilizarlas para hacerlo reaccionar.

Si esa persona era el asesino, quizá había intentado construir desde el principio una explicación que señalara al heredero como principal sospechoso.

Cuando Charles abandonó el comedor, Eleanor se quedó unos minutos junto a la ventana, contemplando el camino cubierto de nieve.

No podía saber si el joven había destruido un documento auténtico o una falsificación, pero la decisión de quemarlo significaba que ahora resultaría difícil demostrar qué había recibido exactamente.

Había algo más inquietante que la pérdida de aquella prueba: el mensaje había llegado a la habitación de Charles sin que nadie lo viera, lo que sugería que el autor conocía los corredores, los horarios del servicio y la distribución de las estancias.

Tal vez había utilizado el pasadizo oculto del ala norte; tal vez el sobre había sido entregado por uno de los criados; quizá el responsable se movía por la casa con una libertad que ninguno de los invitados sospechaba.

Arthur la encontró poco después, cuando regresó de examinar por segunda vez el despacho de sir Reginald.

Eleanor le contó la conversación con Charles y le describió el pagaré que el heredero afirmaba haber destruido.

El médico escuchó sin interrumpirla y, cuando terminó, se sentó frente a ella con una expresión grave.

Le explicó que la información sobre el documento no permitía deducir nada seguro acerca de la causa de la muerte, pero sí podía ayudarles a comprender el contexto en el que se había producido.

Si alguien estaba utilizando una deuda de 1857 para amenazar a Charles, quizá también había presionado a sir Reginald para que abandonara su silencio.

El asesinato podía haber sido el resultado de un enfrentamiento reciente, pero sus raíces parecían hundirse mucho más atrás.

—Tenemos que averiguar qué iba a anunciar sir Reginald —dijo Eleanor—.

Y necesitamos saber quién conocía esa decisión antes de la cena de Nochebuena.

Charles sabía que su herencia estaba en peligro, Edmund revisaba documentos legales, Lady Beatrice discutía con su marido por el adorno de cristal y Margaret conserva un cuaderno que perteneció a su madre.

Todos parecen tener una parte de la historia, pero todavía no sabemos quién conocía el conjunto.

Arthur asintió lentamente. —Y no debemos olvidar el reloj.

Si alguien alteró la hora que encontramos en el despacho, pudo hacerlo para crear una coartada o para hacer que la muerte pareciera haber ocurrido antes o después de lo que realmente sucedió.

Necesitamos reconstruir los movimientos de cada persona durante la noche, no solo las discusiones que mantuvieron.

Eleanor abrió el cuaderno y anotó el relato de Charles, incluyendo la fecha del pagaré y la frase que había recordado.

Después subrayó dos palabras: deuda y 1857 .

No sabía si estaban relacionadas por una obligación económica real o por la necesidad de alguien de convertir una injusticia antigua en un arma contra los vivos.

Pero la historia había dejado de ser una sucesión de objetos extraños y referencias incompletas.

El pasado estaba interviniendo activamente en el presente, y alguien había decidido que Charles debía sentirse amenazado antes incluso de que su padre muriera.

Antes de abandonar la estancia, Eleanor volvió a mirar la anotación.

El mensaje no decía que los hijos heredaran las deudas de sus padres, sino que siempre las pagaban, una afirmación demasiado categórica para ser una simple amenaza financiera.

Quizá el autor pretendía asustar al heredero, quizá quería advertirle de que su familia había construido su fortuna sobre una injusticia que él desconocía.

En cualquiera de los casos, el pagaré había sido una pieza más de una historia que alguien estaba intentando controlar.

Y mientras Whitmore Manor continuara aislado por la nieve, el responsable tendría tiempo para destruir las pruebas que aún permanecían ocultas, trasladar los objetos que considerara peligrosos y preparar una nueva versión de los hechos antes de que llegara alguien capaz de exigir respuestas.