El secreto de la Catedral Fortaleza Capítulo 44 La Puerta Cerrada
60%

Capítulo 44 La Puerta Cerrada

La mañana amaneció limpia, como si la tormenta hubiera sido un recuerdo lejano.

Oliver cruzó la famosa calle de las tiendas en Almería con el tubo portaplanos bajo el brazo y una mochila colgada del hombro. Había repasado mentalmente el plano del aljibe durante todo el desayuno con Teresa.

Se dirigían a la plaza campo amor, al doblar una esquina, algo le hizo reducir el paso.

Un vehículo de la Policía Nacional frente a ellos.

Frunció el ceño.

—Qué raro...

Siguió caminando.

Una mujer salió del vehículo.

—¿Oliver Roth?

Él asintió.

La mujer mostró la placa apenas un instante.

—Inspectora Lucía Navarro.

—¿Ha ocurrido algo?

—Tengo que comunicarle una decisión del responsable de la Catedral.

Oliver miró instintivamente a Teresa.

—A partir de este momento queda retirada su autorización para acceder al interior de la catedral.

Durante un segundo creyó haber oído mal.

—Perdone... ¿cómo dice?

—El párroco ha retirado su autorización.

Los dos agentes permanecieron inmóviles.

No hubo amenazas.

Solo una presencia suficiente para dejar claro dónde terminaba el espacio público.

—Soy el arquitecto responsable de la intervención.

—Ya no.

Lucía mantuvo el mismo tono sereno.

—No estoy aquí para discutir esa decisión.

Oliver respiró hondo.

—¿Estoy acusado de algo?

—No.

—Entonces no puede impedirme entrar.

La inspectora negó despacio.

—Puedo hacerlo mientras el responsable del edificio mantenga retirada su autorización.

Hubo un silencio incómodo.

Las campanas comenzaron a sonar sobre sus cabezas.

—Puede permanecer en la plaza todo el tiempo que quiera —continuó la inspectora Lucía—, pero no puede acceder al interior.

Oliver comprendió que insistir no serviría de nada.

Retrocedió dos pasos.

Oliver y Teresa se dieron la vuelta por donde habían venido.

Se dieron cuenta que ahora la policía los estaría vigilando en cada paso que dieran.