Capítulo 12 La Ansiedad de Don Fernando
La creciente presencia de Oliver Roth y Teresa Sanz, había encendido las alarmas del Párroco Mayor. Don Fernando no temía a leyendas, sino a los titulares de prensa. Convocó a Oliver a su despacho con una urgencia que no pudo disimular.
Oliver encontró a Don Fernando al pie de un escritorio sobrio. El Párroco se levantó de inmediato, con una expresión tensa.
—Arquitecto Roth, le ruego que tome asiento.
Mi intranquilidad crece a cada hora —comenzó Don Fernando, señalando un sillón—.
La tarea que le encomendamos es de máxima discreción y debe ser resuelta con urgencia.
Mañana por la mañana recibiremos la visita de los ingenieros para la inspección final antes de las reparaciones.
El Párroco se inclinó, uniendo las manos sobre la mesa con evidente preocupación.
—He visto que dedica mucho tiempo a la señorita Sanz y a estudiar la historia de la Catedral. Admiro su curiosidad, pero le recuerdo que el riesgo de colapso del muro es real. Mi prioridad, y la del Obispado, es que usted se concentre en la estabilidad de la estructura.
La Presión del Obispo
Don Fernando cogió su móvil de la mesa, como si fuera una prueba de la presión que estaba sufriendo.
—Acabo de recibir un recordatorio del Obispo.
La noticia del daño, por discreto que sea, ya ha generado cierta preocupación.
Necesitan garantías. No podemos permitirnos un escándalo en los medios; la imagen de la Catedral es vital.
Si la gente se entera de que un rayo ha puesto en riesgo de colapso a su catedral, la alarma será incontrolable.
Su voz se elevó ligeramente.
—Por ello, debo pedirle que deje de lado cualquier investigación histórica o personal con la señorita Sanz. Su deber es asegurar que esa fisura no comprometa los cimientos y que el agua deje de filtrarse. Concentre sus mediciones.
Oliver notó la desesperación del sacerdote. Don Fernando estaba atrapado entre el miedo a un desastre arquitectónico y la orden de silencio del Obispo.
—Padre, entiendo su posición, pero mis mediciones son críticas. He detectado que la losa central, bajo la fuente, no es original. Puede que haya un problema en el subsuelo que se deba a más que la tormenta.
Don Fernando se puso completamente pálido.
—Su trabajo es evaluar y solucionar el problema. Su presencia aquí era para asegurar la estabilidad. La Catedral debe ser reparada.