EL Rey amenazado: Los peones se mueven en la sombra 27
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—Buenos días, son las nueve de la mañana, las ocho en Canarias, y, como viene siendo habitual desde que los españoles regresamos a las urnas para elegir un nuevo Gobierno, este parece que también va a ser un día movidito en lo que se refiere a noticias políticas, ¿no es así Carolina Peral?

—Así es, Xavi. Hace más de un mes y medio que las elecciones se celebraron y aún no sabemos quién va a ser el candidato a la Presidencia del Gobierno, y no será porque no haya pretendientes…

Risas enlatadas.

—… sin embargo, el jefe del Estado sigue sin decidirse sobre qué candidato designar para someterse a la investidura.

—Y encima, Carolina, por si todavía no estuviera todo complicado, hoy nos desayunamos con la noticia de que el emérito regresa otra vez a España.

—Efectivamente, Xavi, varias agencias de noticias confirman que el padre del rey tiene previsto volar desde Abu Dabi, lugar donde reside, hasta Madrid en las próximas horas.

—¿Y no será, me pregunto yo, para enseñar a su hijo cómo se tiene que designar un candidato?

Risas enlatadas.

—Lo cierto, Xavi, es que no ha transcendido el motivo real de la visita del emérito, aunque fuentes de la Zarzuela, a la que hemos consultado, nos dicen que la visita ya estaba programada desde hace unos meses y que, por tanto, nada tiene que ver con la designación de un candidato a la Presidencia del Gobierno.

—Lo que no pase en este país… Me parece increíble que a estas alturas aún no sepamos qué candidato va a someterse a la sesión de investidura.

—Recuerda, Xavi, que la aritmética en esta ocasión ha sido muy caprichosa.

El bloque de la izquierda ha obtenido el mismo número de diputados que el bloque de la derecha, por lo que el Gobierno de España queda en manos de los dos diputados del partido extremeño «Extrema y Dura», quienes, a su vez, y para rizar más el rizo, han llegado a similares acuerdos con los representantes de los dos bloques mayoritarios.

—Una postura inteligente, Carolina.

—No les quedaba otra, Xavi. Se han pasado toda la campaña electoral pregonando que no querían identificarse con ninguna ideología política que no fuera la de conseguir mejoras para la tierra extremeña.

De esta forma, nadie podrá tacharles de simpatizar con una u otra ideología, y dejan en manos del rey toda la responsabilidad, ya que, salvo sorpresa mayúscula, y como hemos contado en estos micrófonos, el futuro presidente del Gobierno será el candidato por el que finalmente se decida el monarca.

Recordemos que el portavoz de «Extrema y Dura» ya ha dejado claro que a él le da lo mismo quién sea el elegido, porque con ambas opciones políticas han acordado lo mismo.

—Espero que una de las medidas acordadas sea la de regresar los trenes que van hasta Extremadura al Museo del Ferrocarril.

Risas enlatadas.

—Estoy seguro de que los visitantes que últimamente hayan pasado por el Paseo de las Delicias, donde se encuentra este museo, habrán echado en falta algún que otro convoy.

Risas enlatadas.

—Tienes toda la razón, Xavi, algunos de los trenes que van a Extremadura deberían estar ya en el museo.

—¿Algunos? Todos diría yo.

—Pues eso cambiará tan pronto como se constituya el nuevo Gobierno, porque según hemos sabido, la primera medida pactada entre «Extrema y Dura» y cualquiera de los dos bloques políticos, será la de acometer la licitación del AVE a Cáceres y a Badajoz.

—Pues visto lo que está sucediendo, Carolina, mucho me temo que los extremeños van a tener que seguir con un tren del siglo pasado durante mucho tiempo.

Risas enlatadas.

—Eso parece, Xavi. Su Majestad tampoco parece estar por la labor.

—Yo no quiero ser mal pensado, pero sigo creyendo que el padre viene para ayudar al hijo a elegir.

—¿Eso crees?

—Carolina, a mí no me gustaría estar en su pellejo. Si elige al candidato de la izquierda, la derecha lo masacrará y no podrá quitarse el San Benito de ser un rey de izquierdas. Y lo mismo le pasará si decide hacer lo contrario. No es fácil la decisión, ¿eh?

—Fácil no debe ser, solo hay que ver el tiempo que ha transcurrido desde las elecciones, pero algún día tendrá que decidirse.

—Entonces los extremeños tendrán un tren en condiciones. ¿Cuándo se ha visto eso?

Risas enlatadas.

—Imagínate, Xavi, las presiones que debe de estar recibiendo el rey. Tienen que ser brutales.

—No te digo que no, Carolina, pero para eso le pagan, ¿no? Y si no que se vaya a Arabia con el padre. Oye, al hilo de esto, se me está ocurriendo una cosa…

—¿El qué?

—¿Te imaginas que nombra candidato a uno de los de Extrema y Dura?

—Hostia tú…, perdón.

—Perdonada, Carolina, a esta hora los niños están en la escuela.—Es que es una idea muy buena.

—¿A que sí? Y sin cobrar un duro del Estado. ¿Para qué carajo necesitan tantos asesores? Yo solito acabo de resolver un problema bien gordo para el país. ¿A que está tardando el monarca en enviarme una invitación?

—Hasta tanto, Xavi, vamos a pasar a unos anuncios comerciales, que tanto potencial no se paga solo.

—Otra idea, Cristina. Ya están tardando desde la Zarzuela en contratarnos una cuñita como agradecimiento.

Risas enlatadas.