El Quinto Azulejo (Los Misterios de Elena Vidal 6) Capítulo 10 — El convento de la equivocación
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Capítulo 10 — El convento de la equivocación

El convento de la equivocación

E l convento del Carmo estaba cerrado al público. Un cartel de "Cerrado por obras" colgaba de una cadena oxidada. El vigilante reconoció a Elena y la dejó pasar sin preguntar.

Elena avanzó hacia el panel donde había muerto Henrique. La luz del atardecer entraba por los arcos abiertos, bañando los azulejos de un tono anaranjado.

Todo seguía en su lugar. La marca H.S. seguía visible en el borde del azulejo sustituido.

Pero Elena, esta vez, miró más allá. En el marco de madera que sostenía el panel, había una pequeña marca que no había visto la primera vez: una línea curva, casi imperceptible, como la mitad de un círculo. No era un defecto. Era una señal.

Alguien había estado allí después de la policía. Alguien que quería que el siguiente visitante supiera que el panel no era lo único que debía mirar.

Durante varios minutos, permaneció inmóvil, observando el panel. No buscaba pistas. Buscaba comprender. Quería entender por qué Henrique había muerto allí.

Entonces, sin saber por qué, se giró.

En la penumbra del convento, una figura se movía entre las columnas. No era una sombra. Era alguien real, alguien que se movía con la confianza de quien conoce el lugar.

—¿Quién está ahí?

No hubo respuesta. Solo el eco de su propia voz.

Pero cuando Elena corrió hacia la salida lateral, encontró algo que no esperaba: en el suelo, junto a la puerta, una pequeña piedra de azulejo, idéntica a las que había visto en la fuente de Alfama, con una sola palabra escrita en el reverso: "Sigue. "

No era una amenaza. Era una invitación. Y Elena supo, en ese momento, que quien la guiaba no quería asustarla. Quería que llegara al final.

Solo entonces recordó la advertencia de Joaquim: "Es mejor que no vayas sin avisar."

No había querido escucharlo. Ahora comprendía que ese método era frágil, que la ciudad tenía sus propios ritmos y que ella aún no los había aprendido.