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¡Fake news!
¡Fake news!
—¿Qué tempestad, señor presidente?
—Eso es un código.
Leroy se giró y miró a su hijo.
—¿Qué código? —preguntó—. ¿De qué hablas?
—Esa frase del presidente, «la calma antes de la tempestad». Es un código.
—¿Cómo lo sabes?
—Está en 4chan.
Su padre lo miró sin entender nada.
—¿En dónde?
—En 4chan —repitió Charlie—. Una plataforma donde se es totalmente anónimo y así se puede decir lo que se quiera.
—Entonces, ¿es una red social?
—Sí, pero totalmente libre. Y misteriosamente ha aparecido en 4chan un mensaje con el título «La calma antes de la tempestad», publicado por un usuario que se hace llamar «Patriota con acceso Q». El tipo dice que...
—Perdona, ¿qué es acceso Q?
—Por lo visto, es un nivel que permite acceder a información altamente secreta sobre armas nucleares.
Se dice que ese usuario, que es anónimo y se autodenomina Q, es un militar con acceso privilegiado a información clasificada, además de a confidencias de la administración Trump. ¿Quieres ver su primer mensaje?
—Enséñamelo.
Su hijo sacó el smartphone del bolsillo, entró en 4chan, buscó el mensaje y giró la pantalla hacia Leroy.
—Aquí está.
Abrid los ojos.
Muchos en nuestro gobierno rinden culto a Satanás.
Q
—¡Dios mío! —exclamó su padre, entendiendo al instante el significado del mensaje—. ¡Es... una referencia a los cultos satánicos y a los pederastas de la pizzería!
—El autor del post , ese tal Q, sugiere que la frase de Trump «la calma antes de la tempestad» es una señal de que están a punto de detener a Hillary Clinton.
Dice que se prevé que esa detención provocará disturbios en masa y que habrá más detenidos.
Por eso se han reunido con los altos mandos militares.
—¿Van a detener a Hillary? ¿Por qué?
—El post , que Q llama drop , no lo dice, pero al parecer está relacionado con la red satánica de pederastia de la pizzería de Washington.
Leroy estaba boquiabierto.
—¿Van a detener a Hillary y a todos los pederastas?
—Es lo que dicen —confirmó su hijo—. El patriota con acceso Q publicó luego otro drop en el que revelaba que ya la habían detenido, aunque eso no signifique que esté presa.
Según el drop , el presidente irá a por todos los criminales.
Es la lucha entre los hijos de la luz y los hijos de las tinieblas.
A Leroy todo eso le sonaba maravillosamente bien.
—¡Guau!
—Al parecer, en la red de pederastia no solo están implicados los Clinton y Podesta. Por lo que se comenta, George Soros también está detrás.
—¿El millonario judío?
—Sí, claro. ¿No sabías que es el mayor de los globalistas?
Es él quien impulsa que se acaben las fronteras y se permita la entrada de inmigrantes y terroristas en Estados Unidos, él financia a las élites con blanqueo de capitales.
Él y otros cuantos. Los Rothschild financian guerras desde hace tres siglos y controlan casi todos los bancos centrales del mundo.
Soros y los Rothschild son los tipos del dinero, los dueños de los medios de comunicación de las fake news , los señores de la banca internacional, los jefes de los propios políticos.
—¡Jesús! ¿Estás seguro?
—Está todo en los drops , papá. Es una conspiración sin igual.
Leroy estaba alucinado.
—Los judíos vendieron a Jesús a los romanos, y ahora venden Estados Unidos a los globalistas y a las élites que nos roban los empleos y se los dan a los inmigrantes. Esto es muy serio.
—Q también menciona la operación Mockingbird de la CIA, denunciada en 1967, sobre el uso de la prensa para propaganda, pero no es muy claro al respecto.
Me da la sensación de que también escribe en código para que solo algunos lo entiendan.
No me sorprende, dado que Q pertenece al servicio secreto del Ejército.
A Leroy todo eso le sonaba misterioso e irresistiblemente excitante.
Hillary Clinton detenida, la red de pederastia de la pizzería a punto de ser desmantelada, el presidente a la caza de los criminales, la revelación de los grandes manipuladores detrás de las élites, el multimillonario George Soros y sus colegas los Rothschild.
Los soldados de la luz cerrando filas en torno a Trump, listos para lanzar la gran batalla contra los amigos de las tinieblas.
No cabía duda, el presidente había empezado a limpiar el pantano de Washington.
Leroy había fallado en la operación para rescatar a los niños, pero él tendría éxito.
Estaba eufórico. Cogió el mando y empezó a cambiar de canal, buscando información sobre la detención de Hillary y lo demás. Pero nadie decía nada.
—Qué raro, tanto silencio. Ningún comentario.
—Todos los medios de comunicación están comprados, papá —le recordó Charlie, que también había empezado a seguir con más atención las noticias en redes—.
No me sorprende que Q haya mencionado la operación Mockingbird y la forma en que la CIA manipulaba a los medios, controlados por grandes financieros judíos.
Según los drops , todas las madrugadas, a las cuatro en punto, las élites envían a los principales medios del país los temas que deben tratar. ¡Están todos confabulados!
—¡Ah, claro! —Leroy lo entendió—. Las élites controlan los periódicos y las televisiones.
¿No fue el presidente quien denunció las constantes fake news de los periodistas?
Esa panda de mentirosos oculta la verdad al pueblo.
Todos a sueldo de Soros, los Rothschild y las élites, ¿o no?
¡Cabrones! Al menos tenemos al presidente.
Que Dios lo proteja y lo ayude a defender el país.
Su hijo asintió.
—La única fuente fiable son las redes sociales —confirmó—.
Es el único espacio verdaderamente libre, papá.
Todo lo demás está controlado. Todo. Periódicos, radios, televisiones...
Lo controlan todo. Dices algo fuera del guion y pumba, se te echan encima.
¿No ves cómo tratan al presidente? Y no estamos hablando de cualquiera, ¡es el presidente!
Aun así, lo machacan. Ahora no puede decir nada que se salga del guion de lo políticamente correcto porque si lo hace, lo crucifican.
Si no fuera por las redes sociales, ¿dónde íbamos a poder decir lo que pensamos y a descubrir las verdades que nos ocultan?
Leroy seguía con la mirada fija en el televisor.
Había pasado de canal en canal —de Fox News a CNN, MSNBC, Bloomberg— y ahora estaba en ABC News.
Nadie daba una sola noticia sobre los acontecimientos que, en la sombra, Q había destapado.
Ni siquiera Fox News, que ya había denunciado tantas cosas, se atrevía ahora a dar la noticia sobre la operación para detener a Hillary, desmantelar la red de pederastia y desenmascarar a George Soros y su pandilla de multimillonarios judíos que, desde las sombras, manipulaban el mundo.
¡Ni siquiera Fox News! Estaba claro que las élites progresistas lo controlaban todo.
Excepto al presidente. Y a las redes sociales.
¡Alabado sea el Señor por las redes sociales!
—¿Cómo se llama esa red social donde ese tal Q está revelando lo que sucede?
—4chan —le recordó Charlie—. Los mensajes están codificados, papá.
Solo los entienden quienes saben de estos temas.
Pero también hay mucha información sobre lo que pasa entre bastidores, y hay quienes dan pistas para interpretar los drops de Q.
Quien los comprenda podrá convertirse en un soldado digital y luchar por la libertad de Estados Unidos.
Q escribió: «Donde va uno, vamos todos».
Es decir, estamos todos juntos en esto. Todos somos soldados.
Todos combatimos del lado del bien. Todos somos guerreros de la luz.
Ese mensaje caló hondo en Leroy. Donde va uno, vamos todos.
Todos unidos en la defensa de la luz. Si accedía a esos drops , también sería un soldado digital, un soldado de Estados Unidos, un guerrero al servicio del bien.
¿Por qué no? Si Facebook, Twitter, YouTube y otras redes le habían revelado tantas cosas importantes que nadie más se atrevía a decir, ¿qué decir de una red aún más libre, como al parecer era 4chan?
Con la decisión tomada, se levantó del sofá y con paso firme se dirigió a su ordenador.
—Enséñame a acceder a los drops de ese Q.
Su hijo le dio a Leroy la clave que le permitiría iniciarse en uno de los grandes secretos revelados por el misterioso QAnon. Y así se convertiría en otro guerrero de la luz más.