V
Desde la biblioteca abandonada, Hipatia observaba las consecuencias.
Mateo ya no podía ignorar para qué servía su trabajo.
Laura había descubierto el coste de hacerse aceptable.
Olympe contemplaba una ley convertida en la herramienta de aquello que pretendía combatir.
Y Tomás comenzaba a cansarse.
Hipatia cerró el cuaderno.
Durante semanas había intentado comprender los mecanismos de la degradación.
Ahora contemplaba sus efectos.
Ninguno de ellos era peor persona que antes.
Ninguno había actuado con malicia.
Y, sin embargo, algo esencial se estaba perdiendo.
La noche avanzó sobre la ciudad.
Por primera vez, tuvo la sensación de que el verdadero problema no era el Magnate.
Era algo mucho más difícil de derrotar.