El plano denso II
47%

II

La tregua duró poco.

Al mediodía llegó un mensajero con un sobre de papel marfil sellado por la Fundación Horizonte Comunitario.

Olympe lo abrió delante de todos.

La propuesta parecía impecable.

La fundación ofrecía:

una subvención anual de varios cientos de miles de euros;

un nuevo local completamente equipado;

asesoramiento jurídico;

apoyo logístico;

cobertura institucional para expandir el proyecto por toda la ciudad.

Todo era legal.

Todo parecía razonable.

Y eso era precisamente lo inquietante.

Julián fue el primero en reaccionar.

—¡Esto es exactamente lo que necesitamos! —exclamó—. Con estos recursos podríamos multiplicar nuestro impacto.

Tomás negó despacio.

—Los regalos que caen del cielo suelen venir con una cadena escondida.

Laura observó los documentos sin saber qué pensar.

Mateo guardó silencio.

Hipatia revisó cada cláusula con atención.

No encontró trampas.

No encontró condiciones abusivas.

Era una oferta construida para resultar imposible de rechazar.

Al final de la carta, la fundación invitaba al grupo a una reunión privada para formalizar la colaboración.