Capítulo 70
K ieran Hopkins había fallado un disparo por primera vez en su vida.
Ni siquiera había logrado darle al blanco.
Su historial como el mejor francotirador del país estaba hecho trizas.
No sabía qué había pasado. Debería haber visto al civil arremetiendo contra Paxman, pero no lo hizo. La había cagado.
Y ya no había vuelta atrás.
Salvo que tenía otra oportunidad. Charlie Paxman colgaba de la ventana.
Era un blanco fácil. Kieran podía redimirse.
Podía salvar las estadísticas de su carrera y disparar al hombre antes de que cayera al vacío.
Podía deshacerse del casquillo original; nadie más tendría por qué enterarse de su disparo fallido.
Era la oportunidad perfecta.
Kieran preparó el rifle de precisión una vez más, se estabilizó, calmó su respiración y fijó a Paxman en la mira.
Su dedo planeó sobre el gatillo. Apretó.
La trayectoria se desvió. El helicóptero viró a la derecha y la bala impactó contra el cristal de la ventana debajo de Paxman, haciéndolo añicos; Kieran había fallado el tiro. Otra vez.
—¡Joder! —gritó, aunque su voz resultó inaudible por el estrépito de las palas del rotor.
Lanzó el arma al interior de la cabina y se puso los cascos.
—¿Qué cojones estás haciendo? —le dijo al piloto—. Tenía un tiro limpio.
—Seguir órdenes, tío. Me dijeron un disparo, una baja. Y que un disparo sin baja significaba dar media vuelta y volver a casa.
Kieran golpeó con el puño el asiento del piloto que tenía delante.
—Además —continuó el copiloto—, el helicóptero de la BBC News estaba cerca. Empezaban a sospechar. Tendrás suerte si no tienen imágenes tuyas. De nosotros.
Aunque las tengan, nunca llegarán a los titulares , intentó consolarse Kieran.
—Eres un puto idiota. Lo has arruinado —dijo dirigiéndose al piloto.
—No, tío. Eso has sido tú.
Kieran lo ignoró. Mientras se alejaban volando, mantuvo los ojos fijos en The Shard hasta que finalmente desapareció de la vista.