Capítulo 25
T im se encontró con Vince en el hueco de la escalera de la planta treinta. Estaba sin aliento y le dolían los muslos.
—Parece que tienes que hacer más ejercicio, gordo de mierda —dijo Vince mientras Tim subía con pesadez los últimos escalones.
—Vete a la mierda. Tú lo que tienes que hacer es dejar de pajearte todas las noches. Tienes el antebrazo derecho enorme. Hacerlo tanto no es bueno para la salud. —Tim se detuvo en el rellano y se dobló por la cintura con el pecho agitado, intentando recuperar el aliento.
—Gilipollas. —Vince le estrechó la mano a Tim—. ¿Cómo va la cosa en el vestíbulo con todos esos cretinos? ¿Te están dando muchos problemas?
—Nada que no pueda manejar. ¿Qué tal por aquí arriba? ¿Igual que siempre?
—Aburrido, como de costumbre. —Vince asintió. —Vamos. A ver a qué viene tanto alboroto.
Tim cruzó la puerta primero, se desvió hacia los ascensores, pulsó repetidamente los botones para ver si habían empezado a funcionar tras su ardua ascensión y se marchó, decepcionado.
Las puertas del ascensor no daban señales de vida, salvo por el crujido de los cables que las sostenían al balancearse con el viento que bajaba por la parte superior del edificio.
Vince tomó la delantera y dobló la esquina hacia la sala de control.
—¡Dios bendito! —gritó, y su voz resonó por todo el pasillo.
Preocupado, Tim se dio la vuelta y recorrió diez metros al sprint antes de frenar en seco detrás de Vince.
El cadáver de Rik estaba desparramado por el suelo.
Un charco de sangre se formaba a pocos centímetros de los pies de Vince, reflejando las luces del techo con un aspecto casi demoníaco bajo el resplandor fosforescente.
Rik tenía los ojos abiertos, oscuros y vacíos, mirando a la nada.
Un fino hilo de sangre bajaba desde un agujero de bala en su frente hasta la barbilla, zigzagueando por el contorno de su cara.
Su piel se había vuelto del mismo color que las luces de arriba.
Y en el suelo, junto a él, había una pistola.
Tim sintió ganas de vomitar, pero luchó contra la bilis que le subía por el estómago. El ácido le dolió al bajar de nuevo por la garganta.
—Pero qué... —comenzó Tim. Estaba demasiado dominado por el miedo y la impresión para hablar—. ¿Quién... qué? ¿Quién ha hecho esto?
—No lo sé. —Vince se acercó al cuerpo de Rik.
—¿Qué haces?
—Intentar averiguar qué cojones está pasando aquí.
—Han asesinado a Rik, Vince. Le han pegado varios... como cinco o más putos tiros. —Tim metió la mano en el bolsillo del pantalón y sacó su móvil—. Tengo que llamar a la policía.
—No —dijo Vince, girándose hacia Tim con expresión severa y rígida—. Todavía no. No hasta que hayamos entrado en la sala de control.
—¿Por qué?
Vince no respondió; en su lugar, atravesó la puerta de cristal hacia la sala de control y se perdió de vista.
—¡Me cago en todo! —se dijo Tim a sí mismo. Estaba dividido. ¿Debía quedarse o seguir a Vince?
Tim no podía mirar el cuerpo de Rik en el suelo.
Le resultaba demasiado doloroso. Habían sido amigos desde que Tim empezó a trabajar allí.
También habían pasado tiempo juntos fuera del trabajo.
Bebiendo en un bar cercano todos los viernes por la noche, hablando, conociéndose, intentando revivir su juventud.
Era la primera vez que Tim tenía un compañero de verdad, y ahora se había ido.
Tim entró en la sala de control tras Vince. Lo primero que notó fue el olor. Veneno. Gas. ¿A quemado? Sí, pero ¿qué y por qué? Se acercó con cautela al panel de control, prestando atención a dónde pisaba.
—Dios... —fue lo único que pudo articular. Los mandos, diales, palancas e interruptores se habían corroído y disuelto sobre sí mismos, no dejando más que una mezcla de metal y plástico fundido.
Tim giró la cabeza hacia el resto de la sala. Las tuberías de metal que recorrían el lado derecho de la pared estaban partidas por la mitad.
—Esto es malo, Vince —dijo Tim—. Esto es realmente malo. Me da igual lo que digas, voy a llamar a la policía.
Tim sacó el móvil del bolsillo y marcó. Miró de reojo a Vince, que estaba ensimismado con las tuberías de la pared, pasando los dedos por el metal serrado.
—Dígame, 999, ¿cuál es su emergencia?