CAPÍTULO 17 LA COMISARIA #5
—Hace exactamente doce minutos, la Dirección General de la OLAF ha registrado una notificación formal vinculante ante el gabinete de la Comisaria de Competencia y el Secretario General de la Comisión.
Hemos puesto en su conocimiento la apertura formal del Equipo Conjunto de Investigación penal por fraude documental y homicidio relacionado con la manipulación del expediente fiscal foral.
Conforme a los tratados comunitarios, la apertura de un procedimiento penal preferente obliga a la paralización cautelar inmediata de cualquier expediente administrativo sancionador.
La rueda de prensa programada para las doce del mediodía queda formalmente suspendida.
La maniobra de Patricia Hagen para hacer saltar por los aires el Concierto Económico vasco está desactivada en la sede comunitaria.
El magistrado español asintió con gravedad, fijando el cronómetro que regiría la fase terminal de la operación:
—El cerco jurídico está cerrado. La Orden Europea de Detención contra Kepa Arostegui por homicidio y delito continuado contra la Hacienda Pública está librada y transmitida al Juzgado de Instrucción número cuatro de Bilbao para su ejecución material por la Ertzaintza.
La sincronización operativa debe ser absoluta para evitar la fuga de los encausados o la destrucción de los discos duros que obran en sus despachos.
La hora cero queda fijada de manera irrevocable: mañana a las seis en punto de la mañana.
Co-directora Zubiaga, asuma la coordinación con los mandos policiales en Euskadi.
—A las seis en punto, señor magistrado —ratificó Ainara con firmeza—. La hora cero está en marcha.
La pantalla de telepresencia se oscureció al desconectarse el canal cifrado de La Haya.
En el despacho de Ustaritz, el silencio volvió a asentarse entre las paredes de piedra.
Mathieu miró a Ainara, que permanecía inmóvil frente al ordenador apagado, con la respiración acompasada y la mirada clavada en la madera de la mesa.
Ya no había rastro de la abogada acorralada que había cruzado la frontera bajo la niebla de Dantxarinea: la fiscal anticorrupción volvía a mandar.
♦ ♦ ♦
A las diez de la mañana, la luz dorada del sol pirenaico entraba oblicua por los ventanales del caserío de Ustaritz, proyectando el dibujo de las contraventanas rojas sobre las baldosas de barro cocido.
En la mesa de roble, la pantalla del ordenador portátil volvía a estar activa, enlazada mediante un canal seguro de teleconferencia cifrada a tres bandas que conectaba el valle del Nive con el centro de mando de la Ertzaintza en Erandio y la sede central del Banco de España en la calle Alcalá de Madrid.
Ainara Zubiaga presidía la sesión virtual con las manos entrelazadas sobre el tablero de nogal y el rostro bañado por la claridad matutina. A su lado, Mathieu Etcheverry permanecía de pie, siguiendo con atención las fluctuaciones del monitor de enlace satelital.
En la ventana superior de la teleconferencia apareció el rostro afilado y fatigado del inspector jefe Gorka Atxaga, conectado desde su puesto de operaciones en la sede de la Policía Judicial en Erandio.
Llevaba la camisa desabotonada en el cuello y tenía los ojos enrojecidos tras cuarenta y ocho horas de vigilia ininterrumpida desviando las presiones del Departamento de Seguridad en Lakua.
En la ventana inferior compareció la inspectora jefa Olga Prat, jefa de la Unidad de Análisis de Operaciones Especiales del SEPBLAC, sentada en una sala aséptica de la planta noble del Banco de España, frente a un panel de pantallas auxiliares que monitorizaban los flujos de liquidación del sistema financiero en tiempo real.
Ainara tomó la palabra con una determinación serena y precisa, ejerciendo con naturalidad la autoridad judicial que Eurojust acababa de restituirle:
—Inspector jefe Atxaga, inspectora jefa Prat: a las ocho de esta mañana el Colegio de Eurojust en La Haya ha constituido formalmente el Equipo Conjunto de Investigación hispano-francés con el respaldo de la Dirección General de la OLAF que encabeza Bernard Marchand.
El auto de suspensión dictado contra mi persona ha quedado neutralizado por mandato europeo.
Asumo la co-dirección judicial del operativo penal para el territorio español.
Tenemos menos de veinte horas para sincronizar el golpe simultáneo que desarticulará el cártel fiduciario de Kepa Arostegui y Sylvain Deschamps.
Gorka Atxaga dejó escapar una exhalación profunda, un resoplido de alivio que le destensó los músculos de los hombros por primera vez desde la noche fatídica del caserío de Getxo:
—Es la mejor noticia que he recibido en diez años de servicio, fiscal —dijo Gorka, y una sonrisa fugaz y cansada asomó a sus labios antes de recuperar el semblante profesional del mando policial—.
Toda la comisaría de Henao y los compañeros de Erandio estaban esperando esta orden.
La orden judicial de entrada y registro firmada por el magistrado Fernando Irazábal está validada con el sello de Eurojust y lista para su ejecución inmediata.
—Informe del dispositivo de vigilancia sobre Kepa Arostegui —requirió Ainara sin dilación.
—Dos dotaciones camufladas de la Brigada de Delitos Económicos y la Brigada Móvil de la Ertzaintza mantienen monitorización discreta permanente sobre los dos puntos clave —detalló Gorka, compartiendo en pantalla el plano táctico de situación—.
Un equipo controla la sede central de Arostegui & Partners en el número cuarenta y siete de la Alameda Mazarredo en Bilbao.
El segundo equipo tiene cercada la finca señorial de Arostegui en el municipio de Mungia.
El objetivo no sospecha absolutamente nada: cree que la fiscalía anticorrupción está descabezada tras su maniobra con la Fiscalía General y que el sumario morirá en un cajón.
Nuestras escuchas pasivas confirman que tiene reservado un vuelo regular de Lufthansa para pasado mañana a las nueve de la mañana con destino a Zúrich.
Cree que tiene cuarenta y ocho horas de margen para poner pies en polvorosa con sus claves bancarias.
—No llegará a pisar el aeropuerto de Loiu —sentenció Ainara—. ¿Cuál es el plan de asalto en Mungia?
—A las seis en punto de la mañana, dos equipos tácticos de asalto asegurarán el perímetro exterior de la finca para abortar cualquier intento de evasión en todoterreno a través de las pistas forestales del monte Sollube —explicó Gorka con precisión militar—.
De manera sincronizada, una tercera sección forzará el portalón principal y notificará el auto de prisión provisional incondicional librado por el juez Irazábal por delitos continuados contra la Hacienda Pública, cohecho activo, falsedad documental y homicidio doloso en las personas de Iñigo Barandiarán y Miren Uriarte.
Simultáneamente, otra comisión judicial precintará el edificio de Mazarredo para clonar los servidores de contabilidad B que no pudimos intervenir en el primer registro.
Ainara asintió y desvió la mirada hacia el cuadrante donde aguardaba la inspectora jefa Olga Prat: