El peso del Cupo (Línea de Cupo 1) CAPÍTULO 10 EL CUPO #6
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CAPÍTULO 10 EL CUPO #6

—Señores, escuchen con la máxima atención porque en esta diligencia no toleraré el más mínimo error de forma — comenzó la fiscal anticorrupción, señalando con el bolígrafo los fundamentos jurídicos del auto—.

La entrada de mañana se ejecuta al amparo de los artículos quinientos cuarenta y cinco y concordantes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

La sede de Arostegui & Partners es un domicilio profesional formalmente protegido por la garantía constitucional de la inviolabilidad domiciliaria consagrada en el artículo dieciocho punto dos de la Constitución.

El mandamiento del juez Irazábal autoriza el uso de la fuerza exclusivamente en el supuesto de negativa o retraso injustificado en el franqueamiento del acceso.

Si a las ocho cero cinco de la mañana la recepción de la primera planta no abre voluntariamente las puertas blindadas, los compañeros del Grupo de Apoyo Operativo utilizarán el ariete hidráulico para reventar las cerraduras de seguridad, actuando bajo la fe pública procesal de la letrada de la administración de justicia que encabezará la comitiva con nosotros.

A su derecha, el Inspector Jefe Gorka Atxaga escuchaba con el semblante pétreo de los viejos mandos de la policía vasca.

Bajo la sobaquera izquierda de su cazadora de cuero se percibía el perfil familiar de su arma reglamentaria, una pistola Walther P99 de nueve milímetros parabellum.

Su insignia policial metálica permanecía guardada en la cartera interior, reservada para la acreditación formal ante el secretario del bufete:

—El despliegue perimetral está completamente cerrado, fiscal —intervino Atxaga, señalando las vías de acceso en el plano catastral desplegado sobre el capó—.

A las siete y media de la mañana posicionaremos dos vehículos no identificados en la confluencia de Alameda Mazarredo con Gran Vía para bloquear la rampa de salida del aparcamiento subterráneo del inmueble.

Nadie saldrá en coche ni se permitirá la evacuación de cajas o maletines.

Cuatro agentes de paisano tomarán posiciones en el portal de Gran Vía cuarenta y siete para controlar el flujo peatonal de conserjes y oficinistas y neutralizar cualquier intento de llamada de aviso antes de que estemos en la planta noble.

Y respecto a la seguridad de la testigo principal...

Gorka bajó el tono de voz, inclinándose hacia Ainara y Mathieu para asegurar la confidencialidad absoluta del dato operativo:

—Miren Uriarte está a salvo y completamente blindada.

A las ocho de la tarde culminamos su evacuación mediante una maniobra de distracción con dos todoterrenos camuflados hasta el piso de seguridad de la Ertzaintza en Getxo.

El inmueble cuenta con contramedidas electrónicas de barrido de frecuencias y dos agentes armados de la Unidad de Protección dentro del piso durante las veinticuatro horas del día.

Nadie fuera de este círculo y del magistrado Irazábal conoce las coordenadas.

Miren tiene órdenes tajantes de permanecer incomunicada hasta que la diligencia de la Gran Vía haya concluido con éxito.

Mathieu Etcheverry, que permanecía junto al maletero abierto del furgón revisando el material de clonado pericial con los especialistas de la policía científica, dio un paso adelante para coordinar la operativa tecnológica:

—En lo relativo a la incautación de la evidencia digital, aplicaremos con rigor absoluto el protocolo forense internacional certificado bajo el estándar ISO/IEC 27037 —explicó Mathieu, mostrando los dispositivos empaquetados en maletines estancos acolchados—.

Disponemos de cuatro bloqueadores de escritura físicos por hardware de la marca Tableau , modelos T8u para conexiones USB 3.

0 y T35u para discos duros SATA e interfaces SAS, que impiden físicamente que el sistema operativo modifique metadatos o timestamps durante la copia.

La extracción de las imágenes forenses de los servidores centrales de Arostegui se realizará en formato E01 mediante el software EnCase Forensic y FTK Imager .

Cada imagen clonada generará simultáneamente sus firmas hash criptográficas mediante algoritmos dobles SHA-256 y MD5 en presencia de la secretaria judicial.

Si los abogados defensores de Arostegui pretenden alegar manipulación de la evidencia digital ante la Audiencia Provincial de Bizkaia, la cadena de custodia será matemáticamente inatacable.

Ainara contempló la concentración y la disciplina reflejada en los rostros de los agentes, la solidez táctica de Gorka y la precisión pericial de Mathieu.

En ese sótano de Erandio, entre el olor a combustible, asfalto y aceite de armas, el vértigo de las presiones políticas de la mañana se transformaba en una serena determinación democrática.

Ainara consultó la esfera metálica del reloj de pulsera de su padre en su muñeca izquierda. El segundero marcaba las once y cuarenta y cinco de la noche.

—Quedan exactamente ocho horas y quince minutos para la entrada judicial, compañeros —concluyó la fiscal anticorrupción, recogiendo las copias del auto y guardándolas en su cartera de cuero—.

Descansen las horas que quedan. A las siete y media nos reunimos en el punto de espera junto a la plaza Elíptica.

Y recuerden una cosa: mañana no entramos en ese despacho para dirimir disputas políticas ni para buscar revanchas personales.

Entramos para demostrar que en este país la ley foral y el código penal se aplican con la misma firmeza a los poderosos que a los humildes, tengan el apellido que tengan y manejen las fortunas que manejen.

Gorka Atxaga asintió con una media sonrisa adusta, propinó una palmada rotunda sobre el capó del furgón y miró a sus inspectores con ojos decididos:

—Ya habéis escuchado a la fiscal Zubiaga. Ocho horas para el asalto. Revisen el material, carguen las baterías de los equipos y mantengan los radiotransmisores en canal táctico silencioso. Mañana nadie desconecta las frecuencias hasta que la Gran Vía esté asegurada.