El peso del Cupo (Línea de Cupo 1) CAPÍTULO 8 EL RASTRO DEL DINERO #6
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CAPÍTULO 8 EL RASTRO DEL DINERO #6

—Entienda la gravedad de la trampa, Ainara.

Las cooperativas industriales de Mondragon no funcionan como una sociedad anónima de Wall Street donde los accionistas venden títulos al mejor postor.

En una cooperativa como Fagor Ederlan , que funde bloques de motor de aluminio y manguetas de dirección para las mayores marcas automovilísticas de Alemania y Francia, o en Danobat , que construye rectificadoras de precisión capaces de calibrar componentes aeroespaciales con tolerancias inferiores a media micra, los trabajadores son socios de pleno derecho.

Tienen un ratio salarial de solidaridad estricto de uno a seis: el director general no puede cobrar más de seis veces lo que cobra el peón de fundición más joven.

Pero tras la caída de Fagor Electrodomésticos en dos mil trece, el fondo de solidaridad intercooperativa quedó tocado.

Cuando las plantas auxiliares necesitaron liquidez inmediata para comprar aleaciones de wolframio y níquel en los mercados internacionales, los bancos tradicionales les exigieron avales imposibles.

Mathieu señaló con el dedo la firma de Arostegui en las escrituras fiduciarias:

—Fue entonces cuando apareció Kepa Arostegui en los valles del Deba con la sonrisa del mecenas foral y el respaldo de Atalante Capital .

Les ofreció líneas de crédito sin aval bancario a través de pagarés mercantiles suizos.

Les dijo: «Seguid produciendo, muchachos; el Concierto os protege».

Pero los pagarés tenían una cláusula de ejecución acelerada si el euríbor subía dos puntos.

Y en cuanto los pagarés vencieron, Arostegui no pidió dinero: pidió la titularidad de las patentes de pulvimetalurgia y las aleaciones de alta temperatura a cambio de no ejecutar el embargo.

Sylvain Deschamps, desde su villa de Biarritz, orquestó la compra de la deuda a través de fondos interpuestos de Zúrich.

Deschamps es un financiero brillante educado en Sciences Po y en la escuela de negocios HEC de París; trabajó para la banca privada en Ginebra antes de convertirse en el gestor fiduciario del capital de Viktor Sorokin en Europa.

Para Deschamps, el País Vasco es solo un laboratorio fiscal indefenso, un territorio con fueros propios que puede ser desvalijado sin que nadie en Madrid o Bruselas se entere a tiempo.

Ainara se inclinó sobre la pantalla, siguiendo con el dedo la estructura de compensación de precios de transferencia:

—Fíjate en las cláusulas de regalías del artículo treinta y siete de nuestra Norma Foral —señaló Ainara con indignación lúcida—.

Las cooperativas del Deba continúan asumiendo los costes laborales de fundición, el riesgo de fabricación y el consumo eléctrico de los hornos en Arrasate; pero la titularidad de la patente pertenece a Vandamme Metals en Bilbao.

Por cada pieza de aleación de wolframio que sale de la fábrica para una turbina alemana, la planta vasca debe pagar un royalty del veinticinco por ciento a Vandamme Metals .

Y como Vandamme Metals aplica el Patent Box foral, ese royalty tributa a un tipo efectivo irrisorio del cinco por ciento en Bizkaia antes de ser transferido íntegramente a Atalante Capital en Luxemburgo.

Y desde Luxemburgo, Deschamps utiliza cuentas fiduciarias en la banca privada Edmond de Rothschild en Mónaco para desviar comisiones de éxito del dos por ciento a cuentas cifradas en el banco Pictet de Ginebra a nombre de la fundación privada de Kepa Arostegui.

Mathieu asintió con una admiración sobrecogida ante la rapidez con la que Ainara había desentrañado el circuito de retroalimentación fiduciaria:

—Es el bucle perfecto: saquean la caja pública de Bizkaia con las devoluciones por I+D en el Ensanche, asfixian a las cooperativas industriales del Deba con la compra de sus propios pagarés y desvían las patentes estratégicas al holding de Sorokin, mientras Arostegui cobra su diezmo en Suiza amparado por el prestigio de haber sido Diputado General.

Mathieu cerró la pantalla del monitor auxiliar y se volvió hacia Ainara. Su mirada oscura reflejaba una serenidad inquebrantable, la solidez de quien ha decidido librar la batalla hasta sus últimas consecuencias:

—Si Mendieta y el Fiscal Superior intentan apartarte de la causa penal en España antes de las doce, yo remitiré este mismo archivo por valija diplomática cifrada a la Fiscalía Europea en Luxemburgo y a la sede central de la OLAF en Bruselas.

Solicitaremos una Orden Europea de Detención y Entrega contra Sylvain Deschamps en Francia y comisiones rogatorias urgentes sobre las cuentas de Arostegui en Luxemburgo.

No dejaremos que te hundan sola, Ainara.

Ni el Concierto ni la memoria de Barandiarán van a quedar sepultados bajo la alfombra de Lakua.

Ainara lo miró fijamente. En medio del acoso institucional y de la amenaza de ruina profesional, sintió una fuerza interior que no había experimentado en toda su carrera en el Ministerio Fiscal:

—Primero aseguraremos el pendrive de Miren Uriarte en el Mercado de la Ribera, Mathieu.

Con esas auditorías forales en la mano, ningún fiscal superior se atreverá a firmar un decreto de archivo sin incurrir en un delito flagrante de prevaricación.

Mañana a las siete de la mañana nos jugamos el destino de esta tierra. Y no vamos a dar un solo paso atrás.