Final Alternativo 1
Al abrir el portón, un estallido de aplausos me dejó paralizado.
Vi globos de colores flotar en el aire, y mi mente tardó unos segundos en comprender lo que estaba ocurriendo.
Había varias personas reunidas, pero mi atención se fijó de inmediato en mi novia.
Se acercó con una sonrisa radiante, y tras reírse un buen rato de mi rostro perplejo, me dio un beso y dijo:
—¿Querías emociones, no?
Don Kala y Fito llegaron en ese instante en el viejo Unimog, todavía con polvo en sus ropas, y se acercaron aplaudiendo también.
—Gracias por contratar nuestro servicio de experiencias extremas. Bueno, en realidad nos contrató tu novia, pero tú eras el cliente —dijo Fito, entregándome una tarjeta con un número de contacto.
El resto del grupo se unió a la celebración, estrechándome en abrazos y felicitándome.
—¡No sabes lo rico que estuvo el asado que comimos mientras tú pasabas el día buscando agua! —dijo Valeria, riéndose—. Después tuvimos que fingir que teníamos hambre, y fue un desafío.
—Y los "secuestradores" eran los peones del campo vecino —añadió Fito entre risas—. No pudieron venir hoy, pero te mandan saludos.
Finalmente, todos nos sentamos a compartir una gran picada, entre risas y anécdotas de lo que había sido esta intensa experiencia.
Epílogo – 8 meses después Mi jefe, Mauro, atravesaba un mal momento. Estaba deprimido tras haberse separado de su esposa, llegaba tarde al trabajo y lucía desaliñado.
El equipo organizó una inusual salida a tomar cervezas para levantarle el ánimo. Mauro llegó temprano y se sentó de espaldas a la entrada. Yo llegué un poco después, acompañado por un hombre misterioso. Al pasar junto a Mauro, toqué su hombro sin mirarlo y le dije al hombre:
—Es él, el de camisa gris. La empresa hizo la transferencia completa esta mañana.
El hombre asintió sin decir palabra.
Fin.