El partido del año Capítulo 27 #2
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Capítulo 27 #2

—Aprovechando que estabas en Nueva York, quería hablar contigo in faccia sobre los resultados de la entrevista de Oprah.

Nuestra community manager , Samantha Hollis, ha hecho un sondeo en redes sociales y la opinión pública es mayoritariamente positiva después de que te abrieras sobre tu TDAH y tu relación con Harry.

—Henry.

—No te sorprenderá saber que fue un éxito, sopratutto porque mencionaste que habías renunciado a tu... ajetreada vida amorosa para centrarte en una mujer concreta.

Alargo la mano bajo la mesa para agarrar la de Lara Cosima, pero ella mantiene las suyas entrelazadas sobre el regazo. Da muestras de no querer que la toque apretando los labios. Su repentina actitud me desorienta —me estaba besando en el ascensor hace un momento—, pero lo dejo pasar.

—Mm-hm.

—Deberías habernos avisado de que ibas a soltar esa bomba —señala Roberta, lanzándome una mirada conminatoria que de alguna manera equilibra con una pequeña sonrisa, como si le divirtiera lo que entiende por una pequeña travesura.

—¿Y tenía que avisar también de que me iba a echar novia?

—Por lo general, los mánagers estamos enterados también de lo que se cuece en el ámbito sentimental del cliente, sí —responde sin inmutarse por mi ironía.

A Lara Cosima le ha sentado regular. Se remueve en el asiento con la rigidez de un animal disecado—.

Nos ayuda a prevenir que se divulguen falsos rumores, per esempio .

¿Por qué coño dice palabras en italiano? ¿No sabe que lo de mezclar idiomas solo se lo puede permitir Pitbull, Mr. Worldwide ?

—Bueno, pues ya lo sabéis.

—Yo no tenía ni idea de que iba a pasar —se apresura a aclarar Elsie. Se alisa las arrugas invisibles de la falda de manera compulsiva.

Roberta le dirige una sonrisa afectuosa.

—¡Ni falta que hacía! Si no, la sorpresa no habría tenido golpe de efecto. Disfruta de estos grandes gestos de amor, Lara Cosima, cara , porque no duran para siempre.

La ceja me vuelve a escalar con el comentario.

¿Y qué coño sabe si duran o no para siempre? No recuerdo haberme acostado con ella como para que se ponga a hablar con potestad sobre mi tendencia a cansarme rápido de las mujeres —de las cosas en general, siendo justos y fieles a la verdad—.

¿Qué pasa?, ¿porque ella esté divorciada todo el mundo se tiene que divorciar?

—Entonces qué —retomo yo con impaciencia—. ¿Me has citado para felicitarme?

—Os he citado a ambos para daros una noticia mala y una buena. ¿Cuál queréis oír primero?

—La mala —decimos al unísono.

Lara Cosima se gira hacia mí, sorprendida de que estemos en sintonía, y me sonríe tímidamente. Por primera vez desde que hemos entrado al despacho, siento que una burbuja de confianza e intimidad nos aísla de la frivolidad de Velvet Room.

— Allora —empieza Roberta. Se mira las manos entrelazadas como si lo necesitara para brindarse valor, nada más que un teatrillo absurdo para alimentar el suspense—.

Esto no pillará con la guardia baja a Lara Cosima, que, como ya sabes, es una experta del mundillo de la representación, pero quizá a ti no te guste demasiado.

Estoy seguro de que no, no me va a gustar. No me gusta nada de esto. Cada vez menos.

—El qué.

—Nuestro objetivo contigo, DiMarco, es humanizarte ante la gente.

Para ello nos hemos esforzado por borrar tu problemático pasado y desmarcarte de futuras polémicas.

Tu nuevo estilo personal y tus últimas confesiones te han acercado al ciudadano promedio.

.., pero temo que todos estos esfuerzos se vayan por el desagüe presentando a Lara Cosima como tu fidanzata .

Me puedo figurar qué significa fidanzata por el contexto, pero, insisto, ¿por qué cojones me tiene que hablar en un idioma que no controlo?

Primero miro a Elsie, que la ha estado escuchando con los párpados tan abiertos que cualquiera diría que se oye con los ojos. Como no reacciono, me da por pensar que la conclusión a la que va a llegar no va a ser absurda.

Me equivocaba.

—Y por qué iba a ser un problema.

Roberta toma una gran bocanada de aire y se reclina hacia atrás en la silla con los brazos extendidos. Compone una expresión cordial.

—Es evidente, ¿no? Queremos molto a Lara Cosima, es nuestra principessa , pero no es la clase de joven a la que elegiría un hombre que desea una vida de perfil bajo y enarbola los valores de la rectitud y la modestia.

—Ya sé que molesta que salga con modelos, pero no es el caso. Elsie es normal.

—¿Normal? Proviene de una familia rica de la América Profunda, una zona fundamentalmente republicana, y tus valores, como ya has establecido en varias ocasiones, son más bien demócratas.

Incluso socialistas —añade en voz muy baja, no vaya a enterarse la CIA —.

Es una chica que se mueve en el mundo de la farándula: asiste a las fiestas de alto copete organizadas por y para la aristocracia neoyorquina, viste prendas de diseñador y de archivo, en su agenda de contactos destacan nombres como Alexia Lux…

—Yo también tengo el número de Alexia Lux.

—Vive entre grandes lujos, en definitiva.

Esta nueva imagen de hombre sensible y sencillo que te hemos construido hilando muy fino.

.. que, de hecho, Lara Cosima se ha esforzado por labrarte —recalca, y la odio por ello, porque solo por eso no puedo interrumpirla y preguntarle si se le ha ido la olla.

He de respetar el trabajo de Elsie—, se irá al garete en cuanto aparezcas en un evento o se te vea por la calle cogido de la mano de una heredera millonaria.

Lara Cosima no reacciona. Ha agachado la vista hacia su regazo, donde ahora sus manos juegan a arrancarse los padrastros. Viendo que ella está fuera de combate, me dispongo a inaugurar mi duelo a dos con Roberta.

—¿A quién coño le importa con quién salga?

—A todo el mundo, caro mio . ¿No has visto la cantidad de memes que abundan en internet sobre las jovencísimas novias de Dicaprio y el hecho de que las deje antes de que cumplan veinticinco años?

—No es lo mismo.

—No lo es, no. Tu caso es peor. —Sus ojos centellean—.

¿O acaso has visto a algún famoso que cometa la indignidad de salir con una chica inapropiada?

Aparte de Timothée Chalamet, claro. Pero me sirve de ejemplo para ilustrar mi argumento.

El público ha sido tajante al determinar que su relación con Kylie Jenner es una humillación para él.

Desde que sale con ella, ha dejado de percibirse como un genio sensible y artístico y ha caído en desgracia para las hordas femeninas, que eran las que sobre todo apoyaban su carrera.

No cabe la menor duda de que perdió el premio Óscar, además de haber fracasado en esta última entrega de premios, por juntarse con una mujer plástica y chabacana, lo contrario a él.

—Pues a mí me parece muy bien que salga con Kylie Jenner o con quien le salga de las pelotas.

Su novia es un monumento y seguro que le hace feliz.

En cuanto a mí, no tengo que hacer campaña ni para ganar Óscars, ni premios BAFTA , ni hostias.

Si gano, es porque he jugado bien. Da igual la novia que tenga.

Y si en algún remoto caso importara eso, sumaría para bien.

Desde que Vinny sale con Alexia Lux, más gente viene a los partidos y también los ve por televisión.

—Alexia Lux es apreciada por todos los sectores: adolescentes, universitarios, adultos; hombres, mujeres; enamorados de las artes y aficionados a la cultura popular; amantes del pop y seguidores del rock.

Digamos que es como el buen humor, favorece a todo el mundo.

No se puede decir lo mismo de lo que en redes sociales denominarían una nepobaby .

Insisto en que los aquí presentes adoramos a Lara Cosima, pero digamos que. .. non è per tutti i gusti.

»Tienes que entender, DiMarco, que un hombre con tu relevancia social no debe dejarse ver con una mujer poco agraciada, que tenga una talla treinta y ocho o superior, que ostente un empleo noble pero sencillo o, en tu caso específico, porque no olvides que esta es la reputación que te labraste al posicionarte políticamente, con la heredera de una familia republicana con dinero de orígenes, digamos. .. dudosos.

—No pienso dejarla —sentencio, y miro de reojo a la inmóvil Elsie—. Ni ella a mí.

No me gusta un pelo cómo sueno, o, mejor dicho, cómo me hace sonar Lara Cosima al no intervenir en ningún momento: como si la estuviera obligando a estar conmigo. Apuesto a que Berta se ha dado cuenta de esto —de los significados de su silencio, de mi irritación— y por eso esboza una sonrisa.

—¡Jamás se me ocurriría interferir en vuestra vida personal! —aclara con las manos en alto—. Podéis hacer cuanto os plazca en la intimidad. Lo único que digo, caro , y es una humilde sugerencia, es que mantengas la identidad de Lara Cosima a resguardo.

—Ya he pronunciado su nombre en el programa de Oprah.

—Ah, bueno, pero eso es un escollo salvable —desestima Roberta con un aspaviento—.

La próxima vez que se te pregunte al respecto puedes limitarte a decir que te inventaste el nombre o que improvisaste el de tu exagente porque querías proteger el anonimato de la chica.

Lo más cómodo sería admitir que mentiste sobre su existencia, pero nadie se tomaría bien que te hubieras inventado una coppia .

Empezarían a cuestionar todo cuanto has dicho, desde el diagnóstico de TDAH hasta los resultados de tus partidos.

—Eso es algo que no se puede falsear.

—A nadie le importa si algo è vero o es falso, DiMarco, siempre y cuando sea verosímil.

—Es que no es verosímil. Los partidos se graban. Todo lo que pasa está ahí.

—¿Y qué hacemos, entonces? —interviene Lara Cosima por primera vez.

He estado resistiéndome a mirarla para no proyectar sobre ella la intensidad de mi decepción, pero es inevitable cuando descubro que espera la respuesta de Roberta como una suerte de intervención divina.