El pacto matrimonial (Multimillonarios Hawthorne) Capítulo 22
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Capítulo 22

Levi

ELLE Y YO NOS sentamos en el sofá de dos plazas, uno al lado del otro, mientras su hermana elegía el sillón individual.

Su rostro era acusador mientras nos fulminaba con la mirada como una directora molesta con unos alumnos revoltosos.

Parecía una versión mayor de Elle. Pero donde Elle era baja, ella era alta.

Y donde Elle tenía curvas, ella era delgada.

Effie llevaba el pelo corto y no se teñía la cana que le asomaba en la parte delantera.

Ese aspecto le daba un aire autoritario, de persona seria.

Me recordaba a mi hermano mayor, Nolan, que a veces ejercía de figura paterna para mí.

Y por cómo se comportaban en mi presencia, era evidente que Elle también veía a su hermana mayor como una figura de autoridad. Y no parecía nada contenta.

Había rechazado el agua y la comida que le ofrecí con un educado «no» y prefería fulminar a su hermana con la mirada cada vez que tenía ocasión.

—Estaba en el barrio y pensé en visitarte, pero resulta que te habías mudado —dijo Effie en un tono demasiado amable.

—Mi piso está en obras. Se reventó una tubería y el casero dice que es prácticamente inhabitable hasta que lo arregle —Elle se retorcía los dedos, algo que solo le había visto hacer cuando estaba nerviosa.

—No tenía adónde ir, y el casero quería meterla en un motel barato, así que optó por quedarse conmigo de momento —añadí.

—Por supuesto que sí —Effie soltó una risa forzada—. ¿Por qué no iba a hacerlo? Al fin y al cabo, es tu esposa. Se supone que debéis vivir juntos. O al menos eso tengo entendido del matrimonio.

Miré a Elle, que tenía la cabeza gacha. ¿No le había contado la verdad a su hermana? O quizá tenían una relación diferente a la que yo imaginaba.

—¿Cómo te enteraste de que nos casamos? —preguntó Elle.

No se lo había contado a su hermana. Mi mirada iba de una a otra, sin saber qué hacer ni qué decir.

—¡Tuve que enterarme por ahí! —Effie respiró hondo para calmarse—. Me enteré de que te habías casado con tu jefe por un periódico universitario.

Elle y yo intercambiamos una mirada.

—¿Qué periódico? —preguntó Elle.

Effie sacó el móvil, negando con la cabeza, y nos enseñó una captura de pantalla.

Elle le quitó el teléfono.

—¡Dios mío! Salimos en la sección de defunciones, nacimientos y bodas del Northride Clarion.

—Una amiga mía, que daba clases aquí, me contó que mi hermana se había casado con un profesor forrado y de mucho éxito. Y yo pensé: imposible que sea mi hermana. La Elle que conozco tiene un novio de toda la vida que se llama Wyatt Carrington. Así que imagínate mi sorpresa cuando me envió eso.

Elle me pasó el teléfono. Era una captura de pantalla no del periódico universitario, sino del periódico local, el Northride Clarion. Thompson debió de publicarlo ahí. No se me ocurrió pedirle que no lo hiciera, y aunque no me importaba, no pensé que la noticia correría tan rápido.

—Entonces, ¿has venido por eso?

—He venido por otros asuntos. Quería... —Me miró y me dedicó una sonrisa tensa—. ¿Puedo hablar con mi hermana a solas?

—Claro —le acaricié el muslo a Elle y salí de la habitación.

Fui a mi dormitorio, pero no pude resistirme a escuchar lo que decían.

Cuando me quedé junto a la barandilla en lo alto de las escaleras, apenas llegaban algunas palabras.

La voz de Elle, sobre todo, era tan baja que apenas distinguía lo que decía, pero su hermana gritaba de vez en cuando: «¡Te engañó!

», «¡Billy! ¡Esa zorra!». Y más tarde gritó: «¡Te pagó!

». Vaya, vaya. Parecía que no le había contado a su hermana lo del dinero que le di. Me incliné para escuchar más.

—¿De ahí sacaste el dinero para pagar a los matones de los inversores? No te tocó ninguna maldita lotería, ¿verdad?

Elle murmuró algo.

—¿Te está obligando a...? —inaudible.

—¡No! —gritó Elle—. ¡Qué dices! Nosotros... —inaudible.

Así que ahí había ido a parar el dinero.

Era una cantidad específica, y a menudo me había preguntado por qué quería esa cifra exacta.

Una parte de mí pensó que era para pagar sus préstamos estudiantiles, pero eso no cuadraba con que había conseguido una beca completa para la carrera y la universidad le pagaba el máster y el doctorado.

Ahora muchas cosas encajaban. No se había comprado una casa nueva, o al menos yo no lo sabía.

Se lo había dado todo a su hermana. Con razón no quería que nadie se enterara.

Con razón estaba tan nerviosa en Nueva York.

Tenía miedo de que su hermana lo descubriera.

Y viendo cómo reaccionaba su hermana, la entendía.

Quería bajar a defenderla, pero la mirada que me lanzó al irme decía: «Esta batalla la libro yo sola».

Volví a mi dormitorio a mirar el móvil. Si Effie lo sabía, ¿quién más lo sabía?

Pues todo el mundo, al parecer. Los chats de grupo estaban que ardían.

Tenía varias llamadas perdidas. ¿Cuánta gente estaba suscrita a ese maldito periódico local?

Abrí el chat familiar. Tyler había sido el primero en publicar la noticia.

También había enviado una captura de pantalla similar a la que Effie nos enseñó.

Sebastian: ¿Cómo es que últimamente todo el mundo se casa en el Ayuntamiento sin decírselo a nadie?

Ivy: ¡Eh! Al menos yo lo hice en Las Vegas. ¡Felicidades, hermano!

Mi hermana me etiquetó.

Thalia: Nosotros somos los únicos que lo hicimos como Dios manda, jajaja.

Nolan: ¡El hermanito se ha casado! ¡Felicidades! ¿Quién es la afortunada? ¿O debería decir desafortunada?

Sebastian: Será Connie.

Ivy: Idiotas. Pone Elvira Edwards ahí mismo.

Tyler: Su ayudante. ¡Lo sabía! Me debes cien, Seb.

Ivy: Ayudante de cátedra.

Raine: Joder. Hablé con Rebecca hace poco. Vio a Elvira. Debe de habérsela presentado.

Thalia: 😍😍😍

Aire: ¡Levi es tan clásico que resulta adorable! 😭

Nolan: Pero no lo bastante clásico como para decírselo a sus hermanos.

Aire: @Nolan venga ya. Tú y yo nos casamos sin nadie.

Nolan: Eso fue diferente.

Aire: Forrest debe de haberse metido en la cocina. Ve a buscarlo.

Nolan: ¿Dónde estás?

Aire: En el estudio. Cubierta de pintura de pies a cabeza.

Los mensajes del grupo derivaron en un chat personal entre Aire y Nolan. Repasé varios intercambios que terminaban con:

Nolan: No hasta que haga esa cosita que te gusta con mi 🍆.

Raine: Vale, llevadlo a los mensajes privados, vosotros dos. Puaj.

El chat terminó ahí. Tenía varios mensajes de felicitación en mis DMs. Nolan quería hablar. También Tyler y Sebastian. Y cuando revisé el registro de llamadas, todos mis hermanos me habían llamado. Ya hablaré con ellos más tarde. Ahora mismo, tenía que ocuparme de la hermana de Elle.

Estaban de pie en medio del salón, hablando en voz baja. Effie parecía haberse calmado cuando me reuní con ellas, pero eso no impedía que siguiera mirándome con recelo. Al verme volver al salón, enderezó la espalda y me dedicó una sonrisa tensa.

—Elle me dice que de momento solo estáis saliendo, y que le pediste que se casara contigo por una cláusula arcaica de tu fondo fiduciario.

Miré a Elle, que asentía a espaldas de su hermana. Asentí.

—Sí. Necesitaba el dinero, y Elle…

—Se le ocurrió la idea —intervino Elle.

—Le dije que podía casarse conmigo, con un contrato de por medio, claro, pero él insistió en darme algo a cambio, así que le sugerí que se quitara de encima a los matones de los inversores.

—Eso fue lo que pasó. Exactamente como ella lo ha dicho. Técnicamente, se merece la mitad…

—Y tanto que se la merece —dijo Effie.

—Pero yo no quería su dinero —añadió Elle—. Así que este fue el acuerdo que mejor nos convenía a los dos.

Effie entornó los ojos mientras evaluaba a su hermana.

—¿Y cuánto se supone que va a durar esta farsa de matrimonio?

—Un año más o menos —dijo Elle, mirándome. Asentí.

Effie cruzó los brazos.

—O sea que vas a ser una divorciada de tu novio actual, que además es tu jefe.

—¿Por qué tienes que decirlo así?

—Digo, es la verdad, ¿no?

—¡Effie!

Effie soltó un suspiro exasperado y levantó las manos.

—Eres una mujer adulta. Los dos sois adultos, así que ¿por qué debería importarme, verdad?

Elle volvió a mirarme.

—Lo estás convirtiendo en algo que no es. Él necesitaba ayuda y yo acepté. Eso es todo.

Effie clavó la mirada en mí. Hasta entonces solo había sido un observador pasivo, pero de pronto sentí que todos los focos apuntaban hacia mí. No me extrañaba que Elle no quisiera que su hermana se enterara. Effie daba miedo. Y eso que lo único que hacía era mirarme.

—¿Podemos hablar un momento?

Se refería a mí. Lo sabía, pero me señalé sorprendido, preguntándome por qué me estaba apartando del grupo.

—Sí —dijo ella.

Elle me lanzó otra de sus miradas de disculpa y salió de la habitación.

—¿Cuáles son tus intenciones con mi hermana?

—Yo…

—Le han roto el corazón unas cuantas veces, y enterarme de que saltó de una relación con un infiel para salir contigo en cuestión de días me hace pensar que no está pensando con claridad.

Seguramente todavía se está recuperando de lo que le hizo ese cabronazo de Wyatt.

Y vas tú y apareces… como la jodas —me señaló con el dedo—, te jodo a ti. ¿Me has entendido?

Asentí. Parecía lo bastante seria como para cumplir su amenaza.

—Quiero lo mejor para tu hermana, y puede que ella no lo sepa, pero llevo mucho tiempo enamorado de ella.

Effie volvió a cruzarse de brazos.

—¿Y por qué no lo sabe?

Porque ella no se toma en serio nuestra relación. No quiero tentar a la suerte diciéndole lo que siento de verdad. Me conformo con que esté aquí conmigo y con que podamos ser «amigos con derecho a roce».

—Porque, como has dicho, no quiero ser otro Wyatt. Se está recuperando. Quiero darle tiempo.

Effie levantó la barbilla.

—Eres un hombre interesante, Levi. En fin, como he dicho, los dos sois adultos, y gracias por el dinero. Aunque deberías haberle dado más, teniendo en cuenta que eres multimillonario.

—Quería hacerlo, pero ella insistió en esa cantidad exacta.

—Sí, mi hermana puede ser demasiado noble para su propio bien.

Pero conozco a los hombres como tú. No eres de los que van en serio.

Lo cual está bien para un clavo que saca otro clavo, pero cuando termine el año, deberías dejarla tranquila.

Déjala con cuidado. No le hagas promesas falsas de una vida de lujos.

Tiene una carrera prometedora. Es buena en lo que hace.

Si lo consigue, será la única de nuestra familia con un doctorado, y no quiero que tú le arruines eso. ¿Entendido?

Quería que rompiera con su hermana cuando terminara nuestro año.

Quería mandarla a freír espárragos. Pero no estaba seguro de si yo le gustaba a Elle.

Si acaso, era ella la que probablemente rompería conmigo.

Me limité a asentir. Eso pareció satisfacer a Effie, que me pidió que hiciera volver a Elle.

Effie no se quedó mucho más. Se marchó poco después, y cuando se fue, Elle me preguntó:

—¿Qué te ha dicho mi hermana?

—Nada. —Me encogí de hombros—. Quería mi número y darme las gracias por el dinero.