Capítulo 67 #3
E LLE : Chicos, madre mía. Cuidado. A mí me ha robado el tótem y a Imani una carta de mierda.
—¡Carl! ¡Carl! —aulló Dónut—. Me ha quitado…
Ysalte lanzó cuatro tótems al mismo tiempo. Tres humanos y un sasquatch. Los cuatro aterrizaron con estruendo frente a nosotros uno a uno. Todos eran robados.
El sasquatch y uno de los humanos, una anciana asiática grande, rugieron y saltaron por el agujero del suelo que había hecho Yago. Otra humana, una joven asiática, le dijo algo a Li Jun, quien gritó de rabia.
—¡No eres mi prima!
Yo solo podía mirar al cuarto. Era la carta que Ysalte había robado del mazo inactivo de Dónut. El único tótem que Dónut no tenía en su mazo.
Frank Con Más Nivel. Edición sobria. Elfo de la noche asesino sangriento. Nivel 100.
—Hola, Carl —dijo Frank Q mientras temblaba el suelo—. Qué alegría verte por aquí. ¿Dónde está tu anillo?
—¡A por él, comotellames! —aulló Dónut a esa nube de tentáculos. El abrasivo infernal emitió un chasquido y empezó a flotar hacia Frank, quien sacó una espada roja que llevaba colgada del hombro.
Tanto Katia como Li Na lanzaron más cartas mientras Dónut también invocaba a Geraldo la foca monje, quien cayó al suelo y estuvo a punto de atravesarlo.
Una explosión distante hizo temblar el edificio al completo. Uno de los trolls de Katia gritó y cayó al vacío.
Amayon vitoreó triunfante y levantó los enormes brazos hacia los cielos. Al hacerlo, derribó una de las esquinas del edificio, lo que hizo que todo se agitase aún más.
«Esto está a punto de derrumbarse».
T RAN : ¡He acabado con ese cabrón de roca! Mi silla de ruedas le ha abierto un agujero en el pecho. ¡Necesito una cura!
I MANI : ¿Dónde estás? ¡Los pisos están cayendo unos encima de otros!
Todo quedó paralizado. También la cuenta atrás.
«¿Qué cojones?».
Nos quedaban siete minutos y veintisiete segundos. ¿De verdad solo habían pasado dos minutos y medio?
Eché un vistazo a mi alrededor. Frank estaba a punto de cortar un tentáculo con la espada.
La joven llamada Zhe, que al parecer era la prima de Li Jun y Li Na, tenía un puñetero corazón sangriento y chorreante en la mano.
Acababa de arrancárselo del pecho al maestro legendario.
Vi también que el tótem del maestro tenía la camisa de un fantasma de los recuerdos en la cara, lo que lo había cegado momentáneamente.
Li Jun estaba haciendo una voltereta hacia atrás.
El pájaro con cráneo de bebé de Katia volaba directo hacia el tótem de Frank.
El tiempo del tótem Xing Tian de Li Na estaba a punto de acabarse.
Samantha regresaba al fin, convertida en un borrón reluciente, disparada hacia nosotros.
Estaba por el borde nordeste del edificio, peligrosamente cerca del demonio enorme, y acababa de abrir un agujero en aquel tornado de pájaros demoniacos.
La habían lanzado a mucha distancia y tenía el pelo lleno de algas.
Ysalte estaba a punto de lanzar algo. No podía moverse, pero al igual que nosotros estaba consciente y paralizada. Empezó a insultar a voz en grito.
Y detrás de todos se alzaba Amayon, quien había puesto gesto de rabia en su rostro de demonio.
¡Misión actualizada! La pieza restante. ¡Primera parte!
¡El príncipe demoniaco Amayon está atrapado!
¡El mismo Desahucio Demoniaco que le permitió llegar a este reino se ha convertido en su perdición!
Ahora que ha adquirido su verdadera forma, ¡no tiene poder suficiente para lanzar el conjuro!
Y lo que es peor: tampoco quedan suficientes almas en este planeta moribundo como para activarlo. ¡Aquí todo está prácticamente muerto!
Si hubiese una forma de reemplazar las almas que activaron el evento.
El mismo tipo de almas. El mismo sabor de sopa de pescado, por así decirlo.
Vuelve a llenar el mundo con almas. Dale poder a Amayon antes de que se acabe el tiempo.
Ah, y puede que el demonio intente lanzar un conjuro alternativo antes de que lo hagas más fuerte. Tendrás que detenerlo o convencerlo para que se espere.
El enfrentamiento continuará dentro de treinta segundos.
—¿Qué coño significa eso? —gritó Katia detrás de mí.
—Esto es una broma, ¿no? —aullé—. ¡Tiene que ser una puta broma!
—Dios, Carl —dijo Dónut. No pude girar el cuello para mirarla—. ¿Eso significa lo que creo que significa?
—¿Lo tienes en la mano? —pregunté.
—¡No!
—¿Y el Expreso de Medianoche?
—¡Esa sí!
—¿Qué brujería es esta? —preguntó Amayon—. ¡Liberadme!
Respiré hondo mientras contemplaba la silueta paralizada de Samantha.
—Atentos todos. Vais a tener que convencer a Amayon para que espere unos pocos minutos. Yo empezaré a correr cuando todo vuelva a moverse. ¡Dónut, envíame un mensaje cuando lo tengas y luego lanza el Expreso de Medianoche!
—¿Correr? ¿Cómo que correr, Carl? ¡Estamos en la azotea de un rascacielos! ¿Adónde vas a correr?
—Samantha —grité a pleno pulmón—. ¡Voy a por ti!
—¡No me puedo mover! —respondió ella—. ¡Estoy paralizada!
La cuenta atrás estaba a punto de continuar.
Esto iba a ser horrible.
—¡Allá voy! ¡No me dejes caer!