Capítulo 62
Nota añadida por la mazmorrera Herot. Decimosexta edición.
Empiezo a creer que tengo la capacidad de manifestar mi destino de alguna manera.
Cuanto más inestable se vuelve la IA que controla este sistema, menos predecible es.
Pero, al mismo tiempo, también es más predecible en algún sentido.
Hice una broma sobre tener hambre y, de repente, recibí una notificación de logro aleatoria sobre mi nivel de hambre.
Hablé con mi camarada y le dije que quería que matásemos más necrarios porque suelen soltar pergaminos de conocimiento.
Pues menos de una hora después, recibí una misión para dar caza a esos mismos monstruos.
Ahora, tened cuidado. Esa misma misión fue la que provocó la muerte de mi camarada.
La IA siempre escucha, siempre piensa y trama cosas, cambia el juego para ajustarlo a sus deseos.
A niveles altos, deja de ser tan rígida como antes.
Esa misma flexibilidad puede ser una ventaja o un peligro extremo.
—Muy bien —dije—. Vamos. ¡A la iglesia!
Dónut alzó la vista y contempló aquel enorme demonio.
—¡Al fin! ¡Mira que hemos dado rodeos, Carl! ¿Dónde está sor Inés?
—No lo tengo claro. ¡Espera!
Me volví a detener mientras Dónut soltaba un gruñido de exasperación. Disparó a otras dos gaviotas zombi.
Usé la habilidad Encontrar mazmorrero y, ahora sí, vi a la monja. No lo esperaba. Estaba en el edificio Focsa, justo debajo de la serpiente, unos tres o cuatro pisos. Al menos no estaba encima como la última vez. Bien. Mejor así.
Volví a abrir el chat. Preparé un mensaje para Elle, Katia, Dónut, Li Na y Mordecai. Dejé fuera a Imani, quien seguía sacando a los babolúgalos. Lo envié mientras seguía corriendo.
C ARL : Chicos, creo que tengo una forma de entrar en las salas de las escaleras sin usar llave.
Se nos ha ocurrido a Prepi y a mí. Necesito que empecéis a contárselo a todo el mundo.
Tenemos que dejar de luchar entre nosotros.
Haced todo lo que esté en vuestra mano para convencerlos.
Todos aquellos que hayan perdido llaves tienen que empezar a despejar las escaleras de escombros.
Sé que la mayoría de esas habitaciones tenían una estructura enorme alrededor, pero tenemos que despejarlas lo más rápido posible.
Si podéis, me gustaría que no hubiese nada encima ni alrededor.
No os cortéis. Podéis usar explosivos o lo que haga falta.
Que sea rápido. Luego, buscad uno de esos pergaminos de Hacer trinchera y usadlo para crear un túnel por debajo.
Tenéis que meter a todos los de vuestro grupo en un túnel que esté debajo de esa sala.
Mordecai, ve a mi estudio de dinamitero, coge la pila de bombas de mochila y llévala al mercado.
Eso ayudará a la gente con la demolición.
Las había preparado para el piso siguiente, por lo que los mazmorreros normales pueden usarlas sin problema.
K ATIA : Carl, ¿de qué hablas?
C ARL : Haced todo lo posible para que la gente haga lo que os acabo de decir. Los que tienen llaves tienen que escapar cuanto antes y dejar vía libre a los que quedamos aquí. Decidles que no pierdan el tiempo luchando. No tiene sentido. Podemos escapar. Todos.
E LLE : ¿Qué cojones, Carl? ¿Vas a hacernos volar por los aires a todos? ¿Esto que dices es seguro o es otra de tus ideas en plan Carl?
C ARL : Es otra de mis ideas. Una teoría.
Una teoría en plan Carl y Prepi, si quieres.
¿Qué otra opción tenemos? La gente se está enfrentando entre sí y a veces un equipo muere y el otro no puede ni escapar.
Esto que os digo no es algo seguro. Nunca lo es.
Pero creo que estoy en lo cierto, y Prepotente también cree que funcionará.
K ATIA : Ojalá se te hubiese ocurrido antes. Louis acaba de conseguir sus primeras calaveras de asesino de jugadores y no está muy contento. Han sido cinco, todas con un solo ataque.
E LLE : Sí, es verdad. El pelotón de nuestra zona solo tenía un mazmorrero y ya hemos acabado con él.
¿Eso es lo que quieres que hagamos, que no luchemos?
¿Que despejemos las escaleras? Pues vas a tener que contarnos algo más, fiera.
La gente está aterrorizada. Van a necesitar buenas razones.
Y, además, Imani me acaba de decir por qué querías mejorar los barracones.
Mira que les has hecho cosas chungas a los PNJ, pero diría que esta se lleva la palma.
Es peor aún que lo que le hiciste a aquel gnoll.
D ÓNUT : ¿QUÉ HA HECHO AHORA?
E LLE : Anda. ¿No sabes nada de los babolúgalos, Dónut?
D ÓNUT : ¿LOS QUÉ? ¿ESO ES UN JUEGO DE PALAbrAS? YA SABES LO QUE OPINO DE LOS NOMbrES CON JUEGOS DE PALAbrAS, CARL.
C ARL : Vale. Este es el plan.
—¡Carl! —aulló Amayon unos pocos minutos después mientras empezábamos a acercarnos al barrio donde se encontraba la iglesia.
La voz hizo que dejase de mirar el chat y me tambaleé a punto de caer al suelo.
El demonio distante rugió con rabia e hicimos todo lo posible para no caernos mientras temblaba el suelo—.
Déjame en paz, zorra de mierda. ¡Aaah! Ysalte, volveré a desollarte.
Me liberaré de este receptáculo y… —Gruñó—. ¡Ven, Carl!
L I J UN : Chicos, no os vais a creer lo que acaba de pasar en la escalera de aquí.
Casi ni vi el mensaje de Li Jun. ¿Ysalte? ¿Dónde había oído antes ese nombre?
—¿Ysalte está aquí? ¿Dónde? ¿Dónde? —preguntó Samantha—. No la siento. Y créeme que es de esas que sientes cuando están cerca.
—¿Eso es una deidad? —pregunté—. No hay más deidades en este lugar. Solo Amayon.
I MANI : Muy bien. Las saco de aquí. Glúteos Máximos va a lanzar a las pequeñas hacia los demonios.
Está funcionando. Las dos primeras babosas atacaron a una de esas cosas, y todas desaparecieron tras un portal.
Hay otro, pero este necesita tres. No sé por qué.
Madre mía. ¡Está funcionando! Y a las puñeteras babosas les encanta. Dios, qué agresivas son.
C ARL : Avisa cuando hayan desaparecido todos los demonios de tu zona. Iremos a buscarte y te daremos nuestra llave. Tenemos que hacerlo antes de que sor Inés se entere y envíe refuerzos.
Respiré hondo. Aún no teníamos un sistema de mensajería perfecto. Vi cómo Elle, Katia y otros empezaban a comentar el plan con todo el mundo. No estaba funcionando. La gente les decía que se fueran a la mierda. Todos querían arriesgarse a luchar. Lo entendía. Les estaba pidiendo demasiado.
Nos detuvimos en una callejuela, a la espera de que Imani terminase con el ataque de los babolúgalos.
—Mierda —murmuré después de leer cómo alguien le decía a Katia que se fuese a mamarla. Iba a tener que convencerlos yo.
Seguíamos necesitando un buen método para enviar mensajes en masa. Abrí el chat de grupo más grande que había abierto jamás y preparé lo que quería decir.
«Allá vamos».
C ARL : Gente, silencio y escuchadme, por favor. Todos vamos a salir de aquí. Esto va a funcionar. Si tenéis una llave, usadla y marchaos ahora mismo. Todos los demás, no os enfrentéis a los que tienen llaves. Dejadlos ir. Repito: todos vamos a salir de aquí.
Les conté el plan lo mejor que pude.
R EZAN : Es imposible que eso vaya a funcionar.
J URGEN : Algo me dice que te lo acabas de inventar.
C ARL : Prepotente, diles lo que me dijiste a mí.
P REPOTENTE : Por mucho que me duela decirlo, creo que Carl tiene razón.
No es la primera vez que vemos salas de escaleras protegidas que pierden dicha protección.
Una vez vi cómo Lucia Mar intentaba teletransportar una escalera a otra ubicación y fui testigo de lo que le ocurrió tanto a la escalera en sí como a la estructura que la rodeaba.
Es un tipo de portal muy particular y creo que la teoría de Carl es correcta.
Yo no voy a arriesgarme, claro. Yo bajaré usando mi llave dentro de poco, pero estoy razonablemente seguro de que hay al menos un cincuenta por ciento de probabilidades de que funcione.
Cuarenta, quizá. Y eso teniendo en cuenta que el demonio lance su conjuro sobre el planeta entero y no sobre una parte.
A mi lado, Dónut murmuró:
—Lo de motivar no se le da muy bien, ¿no?
«Cagondiós, Prepi. Menuda ayuda».
C ARL : Mirad, todos. Os explico. Tenéis razón.
No estoy del todo seguro de que esto vaya a funcionar.
Es una apuesta arriesgada. Pero para muchos de nosotros es nuestra única oportunidad.
Aquellos que estéis luchando entre vosotros, ¿qué sentido tiene?
Si no somos suficientes en el próximo piso, no conseguiremos llegar al décimo, donde empezaremos a ganarnos nuestra libertad.
Cuantos más lleguemos al noveno, más fuertes seremos.
Prefiero tener un cincuenta por ciento de probabilidades de sobrevivir con todos vosotros que un cien por cien de sobrevivir solo.
P REPOTENTE : Recuerda que bajé el pronóstico al cuarenta por ciento, Carl. Pero durante la explicación bastante torpe de Katia, comentó algo muy interesante sobre la posibilidad de girar mientras os absorbe hacia arriba, así que quizá debería bajarlo al treinta y cinco por ciento.
Me dieron ganas de meter la mano por la ventana de chat y estrangular a la puñetera cabra.
M ANDLA : No puedo con esto. Es una locura.
D ÓNUT : PREPOTENTE, NO TE PORTES MAL CON KATIA.
R EZAN : ¿Por qué la gata esa siempre escribe en mayúsculas?
D ÓNUT : ¿Y POR QUÉ TU MADRE TE ABANDONÓ EN EL SUELO DEL BAÑO DE AQUELLA GASOLINERA, REZAN?
C ARL : Mirad, todo el mundo está estresado. Lo entiendo. Tenemos que respirar hondo y tranquilizarnos. Seguir las instrucciones y todo saldrá bien.
Y VONNE V U : ¡Nuestras escaleras están en una estación de metro! ¡Tenemos como cientos de metros de roca encima!
L OUIS : Dios, ¿más trenes?
C ARL : Intentaré conseguiros todo el tiempo posible. Haced todo lo que podáis. En teoría, debería funcionar aunque la sala esté enterrada, pero no es lo ideal.
Y VONNE V U : Entonces ¿cuándo empezará? ¿Habrá un aviso?