Capítulo 56 #3
Todas las criaturas. Todos los demonios.
Todos los zombis. La extraña tortuga de poco nivel.
Los cangrejos. Las focas. Todos salieron volando a causa de mi conjuro.
Fue como si acabase de explotar una bomba.
Los más cercanos llegaron hasta el bosque y más allá, lo que hizo que nos quedásemos solos con Mongo y un Mongo mecánico.
—A eso lo llamo recoger la basura —dijo Troy.
—¡Oye! —gritó Samantha—. ¡Iba a hacerlo yo!
Apareció Lázaro Explota-Expló. Dónut le lanzó Escudo temporal, y él se llevó el arma al hombro.
En esta ocasión tenía un lanzacohetes, parecido al que habían usado los camellos en el quinto piso.
Apuntó más o menos hasta donde se encontraba la tortuga y disparó.
El misil avanzó en espiral hacia los árboles y explotó.
—Dónut, quítate la carta Darse a la fuga de la mano —aullé.
—Ya está descartada —aseguró ella—. ¿Adónde ha ido? ¿Y por qué ha invocado a esa tortuga? Carl, tengo una mano terrible. ¡No puedo descartar nada hasta dentro de unos segundos y todos son cartas de trampa!
Geraldo, quien estaba dentro de la zona del Caparazón protector cuando lo había lanzado, continuaba dando volteretas innecesarias mientras se apartaba en una dirección aleatoria gritando con todas sus fuerzas.
Examiné el cielo, pero no vi a Quan. Sí que vi a la serpiente, quien había recibido algo de daño después de haber salido despedida. Había dejado de atacar. Tenía la cabeza erguida hacia las alturas y se balanceaba hacia delante y atrás, como si estuviese lanzando un conjuro.
—Lázaro —grité mientras señalaba a la serpiente.
—Entendido —dijo el tótem con túnica al tiempo que levantaba el lanzacohetes y apuntaba hacia la serpiente.
—Samantha —continué—, tu misión será ir a por Quan. ¿Crees que podrás hacerlo?
—¿El manco con la túnica bonita? Qué fácil. ¿Dónde está?
—¡Allí! —gritó Dónut mientras señalaba hacia el cielo.
Quan había vuelto y usó una carta en el mismo momento en el que yo lancé Supercontagiador.
—¡No! —aulló la gata de repente mientras las tres cartas que tenía en la mano parpadeaban para luego desaparecer. Reaparecieron un instante después—. Carl, ha intercambiado la mano conmigo. ¡Tres por tres! ¡Carl, todas son cartas de Darse a la fuga!
Alcé la vista horrorizado y vi a Quan sonriendo mientras lanzaba otra de JUGADA OBLIGATORIA .
—Creo que jamás había visto una paliza tan contundente en este juego —dijo Troy.
Tu pelotón ha usado una carta Darse a la fuga.
¡Tu pelotón ha perdido la llave!
¡Tu llave ha pasado a estar en manos del equipo Quan!
¡La llave del equipo Quiteria ha pasado a estar en manos del equipo Quan!
Teletransportando.
Combate completado. Se ha reiniciado el mazo.
¡Logro desbloqueado! ¡Balón suelto!
El reloj sigue imparable y todo está en el aire, pero eres uno de esos desgraciados que ha perdido la pelota justo antes de marcar.
Recompensa: Si no le pones remedio, todo el mundo te recordará por esto.
Se hizo el silencio cuando Dónut, Mongo, Samantha y yo aparecimos en un pantano húmedo y oscuro. No tenía ni idea de dónde estábamos.
—¿Seguirá en combate? —gritó Dónut, a quien se le había encrespado el pelaje, mientras se levantaba del suelo—. ¿Volveremos a tiempo? ¿Ya tiene las llaves? ¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos?
—Creo que no sigue en combate —dije mientras abría el chat—. No se va a quedar por aquí si no lo obliga el sistema. ¡Aquí dice que ya tiene las llaves! Es un cobarde. No se arriesgará si no lo necesita. Va directo hacia la salida.
C ARL : Imani, Quan tiene las llaves. Las dos. Puede que esté yendo hacia ti ahora mismo. Va a bajar por las escaleras. Eres nuestra única oportunidad para detenerlo.
C ARL : Si alguien ahí fuera me oye y está en la zona de Cuba, quedaos junto a la salida del Capitolio. Quan Ch tiene ambas llaves y se dirige a una de las dos salidas. Tenéis que detenerlo.
Se hizo un breve silencio.
R EN : Estamos por aquí, Carl. Perdón por no habértelo dicho antes. Estamos por aquí. Estaremos listos.
Dónut, que ya tenía el pelaje encrespado, bufó de rabia al leer el mensaje de Tserendolgor.
I MANI : Haré todo lo que pueda.
Creé un nuevo chat de grupo al momento.
C ARL : Muy bien. Tened cuidado las dos.
Es muy bueno, pero sé que no se va a sentir muy bien.
Le he lanzado Supercontagiador en el último segundo.
Va a estar tirando babosas por ahí. Tenéis que retrasarlo lo máximo posible.
Las babosas empeorarán a cada minuto que pase.
Lucharán por él, pero cada vez le harán más daño, por lo que estará distraído.
Tenéis que detenerlo. Puedo sacar de aquí a nuestros tres grupos, pero solo si lo detenemos.
Unos puntos rojos nos rodearon en el bosque. Eran más de esos duendes. Las pequeñas criaturas amantes del calzado estaban por todas partes, incluso en aquel lugar. Miré el mapa e intenté averiguar dónde nos encontrábamos.
Dónut se giró hacia mí con ojos brillantes.
—He fracasado. He fracasado, Carl. Y ahora vamos a morir. Imani va a morir por mi culpa.
—No, Dónut. Aún no. Quiero que vuelvas a organizar tu mazo. Deja solo los tótems, la carta Combinación y algunas de Prolongación de tiempo. Hazlo rápido. Luego, activa una batalla de cartas contra los duendes de por allí. Samantha, ven. ¡Te necesito!