Capítulo 47 #3
No era él en realidad, claro, igual que Carl Macho Alfa no era yo.
Era un ELFO DE LA NOCHE ASESINO SANGRIENTO de nivel 90, y me alegraba de que a la hidra no le hubiese dado tiempo de invocarlo, porque habría sido un oponente duro y muy rápido.
Y seguro que también hubiese dicho muchas gilipolleces.
—Madre mía —murmuré mientras examinaba el tótem.
El hecho de que existiese una carta de Frank abría posibilidades terroríficas que no me había planteado siquiera.
No había leído nada al respecto en el libro de cocina, sobre la posibilidad de resucitar mazmorreros muertos.
Habría muchas personas que no podrían superar algo así.
Antes de seguir examinando cosas, envié un mensaje a todo el mundo.
C ARL : Recordad que no son ellos en realidad. Y menos si son cartas. No dejéis que os afecte. No podrán con vosotros.
Había mazmorreros que no estaban luchando contra la hidra.
Elle comentó que su jefe solo eran tres trols y que los había matado sin problema.
Li Na y su equipo habían tenido que enfrentarse a una especie de híbrido entre un cíclope, un zorro y un tigre.
Katia se estaba enfrentando a una hidra en aquellos momentos.
Ya me contaría qué tal. Imani estaba en apuros.
Su equipo aún no había conseguido todas las fichas.
No sabíamos nada de Prepotente ni de Florin desde hacía rato.
Me centré en las cartas. Además de los cuatro tótems, había una carta mística llamada ROBAR TÓTEM , que era poderosísima a pesar de ser consumible.
También había dos de trampa llamadas TULLIR que también eran consumibles.
La carta de utilidad de protección que había robado Dónut se llamaba ESCUDO TEMPORAL y solo protegía a un tótem de una trampa.
Ella le había sacado mucho partido en el último enfrentamiento, eso sí.
La hidra también tenía varias cartas de utilidad normales, entre las que había algunas de PROLONGACIÓN DE TIEMPO y TÓTEM DE SANAR .
Me quedó claro que el mazo del jefe no estaba nada mal, pero el nuestro era muy superior. Mucho más. El enfrentamiento había estado equilibrado por la hidra en sí, no por las cartas. Esperaba que haber revelado el secreto para matarla ayudase a todos aquellos que estaban luchando contra ella.
—Mierda —dije al examinar el otro objeto que había junto a la pila de cartas.
Era un bolso de cuero abultado con varias cosas.
El bolso estaba decorado con el mismo patrón de bóxers que nuestra bandera de equipo.
No podía hacerme con él porque no era el líder del pelotón, pero sí que pude leer la descripción.
Paquete de campeón.
El paquete de campeón, que solo es para aquellos que hayan derrotado a los amos de las llaves, contiene lo siguiente:
Ranura de refuerzos: Permite colocar dos tótems adicionales en la reserva. Ahora puedes llevar hasta ocho tótems, pero solo puedes tener seis en tu mazo activo.
Un trofeo de campeón para tu espacio personal.
Un frigorífico lleno de Gatorade amarillo por si quieres hacer eso de celebrarlo tirándote Gatorade por encima de la cabeza.
Dos cartas Darse a la fuga.
Aviso: La mecánica de la carta Darse a la fuga cambiará durante la última fase. Se os darán más detalles en el siguiente anuncio.
Dónut soltó un grito ahogado cuando al fin examinó el paquete de campeón.
—¡Carl, tenemos un trofeo! ¡Vamos a necesitar una vitrina!
—Sí, genial —dije—. Mira, Dónut…
—Vale. Entonces ¿cuál de los tótems deberíamos quedarnos? Está claro que sería genial tener a Carl Macho Alfa en el banquillo.
Suspiré.
—El Dolor de barriga y ninguno más.
—Me niego en rotundo. No pienso quedarme con una albóndiga asquerosa come-Mongo. Y también me niego a quedarme con Rey Cruasán. Solo podemos guardar dos, así que las dos mejores opciones son Carl Macho Alfa y Frank.
—Es probable que Frank sea muy buena carta, pero no. Era un comemierda, pero era una persona, uno de los nuestros. No voy a permitir que lo usen así. No, Dónut.
—Pero no es él de verdad. Tú mismo lo dijiste. No es más que una estúpida carta que han hecho a su imagen y semejanza.
—Eso da igual. Tenemos que poner el límite en algún lado.
Dónut me miró como si fuese a objetar, pero luego se arrepintió.
—Bueno, es probable que no me hubiese hecho caso. Pero ¿y Carl Macho Alfa? Tenía pelazo.
—¡Su pelo era el mío con gomina! Y no, Dónut.
—Pues tampoco vamos a elegir a esa albóndiga.
—Muy bien —dije—. Pues ninguna. Ahorraremos esos espacios vacíos para el siguiente combate.
—Perfecto —dijo Dónut un segundo después.
Luego se giró hacia las cartas de tótem flotantes—.
Adiós, Rey Cruasán —susurró—. Siento no haberte conocido, primito hermano.
—Hizo un gesto con la pata y la carta se desintegró.
Después pasó a Bam-Bam el Dolor de barriga e hizo lo mismo—.
En tu caso, me alegro muchísimo de no haberte conocido, señor comedinosaurios. Repugnante.
Los dos últimos tótems, Frank Con Más Nivel y Carl Macho Alfa, titilaron y desaparecieron por su cuenta.
—¡Eh! —gritó Dónut.
Gruñí.
—Se han añadido a tu mazo sin que hagas nada, ¿verdad?
—Aquí dice que no podemos romperlas hasta que consigamos otra carta, así que supongo que estamos obligados a llevarlas por ahora.
—Genial —murmuré.