El ojo de la novia frenopática (Carl el Mazmorrero 6) Capítulo 46 #2
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Capítulo 46 #2

Todo quedó paralizado. Empecé a oír el retumbar de una música, una canción tecno que iba a todo trapo.

¡B-b-b-b-batalla contra jefe!

¡Jefe de cartas definitivo!

Aparecieron con estruendo los retratos de las nueve cabezas, flotando encima de la criatura. Ahora sí que conseguí leer los nombres. La mujer del trabajo se llamaba Sally. Lucian el del Jurado, supuse que de un concurso de belleza felina, era el líder.

Damas y caballeros, ¡esta noche os traemos un oponente sorpresa! El jefe original para esta batalla era el padre fallecido de Carl, quien en realidad iban a ser tres criaturas más pequeñas que estaban en su interior y usaban su piel como gabardina. Pero a la mierda. Yo hago lo que me da la gana.

Aparecieron nuestros retratos.

¡Versus!

La IA leyó en voz alta la descripción del monstruo, y las palabras también aparecieron flotando como era habitual.

Aunque la IA se dirigía a mí en la descripción, todos los habitantes del universo podían leerlo y, por primera vez, me dio la sensación de que la IA estaba hablándole a todo el mundo y no solo a mí.

¡La Hidra de la Remembranza de la Mezquina Docilidad!

Creada especialmente para el Séquito de la Princesa Dónut.

Jefe de ciudad de nivel 125.

Nueve de nueve cabezas siguen intactas.

En estos momentos es muy probable que te estés preguntando: «¿Qué mierda fuman para que se les haya ocurrido esta cosa?

». Pues se trata de un monstruo clásico de las primeras temporadas de Planeta mazmorrero .

En la tercera y la cuarta temporada, se creó una versión más grande de esta criatura para usarla como jefe final de la mazmorra.

Obviamente, todos murieron antes de que se acercaran siquiera, porque sois unos cachos de carne frágiles que siempre lo arruináis todo.

Anteriormente, se llamaban ninfas de Escolopendra.

No era muy preciso, así que decidimos cambiarle el nombre a Hidra de la Remembranza.

¡Intenta decirlo cinco veces sin que se te trabe la lengua!

Este malote es justo lo que crees que es, un monstruo con varias cabezas y muchísimas defensas. Cada una de las cabezas tiene un poder diferente y se parece a alguien que conoces. Por suerte para vosotros, solo tenéis a dos personas en el grupo.

Es chunguísimo, ¿verdad?

Pero ahora viene lo bueno. Hace algunas temporadas, el consejo de naciones que lleva el mazmorrero decidió que dejarían de usar a seres queridos reconstituidos que no fuesen mayores de edad para este tipo de cosas.

De hecho, decidieron que los seres queridos reconstituidos se usasen, y cito textualmente, «en casos contados».

Podíamos seguir usando los restos biológicos de todo el mundo para crear a los enemigos, eso sí.

Dios, ¿recuerdas el vampiro pterodáctilo gigante al que le diste un puñetazo en la polla en el sexto piso?

Pues esa cosa estaba creada con partes del presidente de Estados Unidos de América.

Y también con unos caballos de Francia y un puto oso panda.

Son cosas que hacemos siempre. Pero claro, después llega un mazmorrero que reconoce la cara de una de estas criaturas y ya se arma la de Dios es Cristo, ¿no?

«Bua, bua, soy una nenaza porque tengo que luchar a muerte contra mi hijo.

Se llama Conner». La última vez que ocurrió algo así, se armó un pifostio de tres pares de cojones en todo el universo.

¿El resultado? Se crearon nuevas normas que solo consiguieron que todo fuese menos divertido.

Ya, sé que me voy por la tangente. Pero confía en mí.

Conoces a las mántides, ¿verdad? Lo que probablemente no sepas es que tienen varios sistemas planetarios en un cúmulo estelar.

A ese grupo de sistemas lo llaman Hogar Enjambre.

No son los primeros residentes de ese lugar.

Hace mucho mucho tiempo, el sistema del Hogar Enjambre solía fabricar algo muy interesante.

Cuando las mántides descubrieron esas instalaciones de fabricación antiguas y abandonadas, hicieron lo que cualquier persona responsable haría al toparse con tecnología alienígena que no eran capaces de comprender.

La encendieron para ver qué pasaba. Bla, bla, bla…

Y se creó algo llamado sistema de macro-IA.

Una versión en pañales y rudimentaria de la tecnología alienígena que mantiene a flote el sistema interior.

Esos sistemas de IA, una vez instalados como es debido, son capaces de alterar en apariencia la física y la realidad de los planetas que los rodean.

La cosa es que las macro-IA no pueden existir en la nada.

Es como plantar un árbol. Puedes meter uno en el suelo y tener mucha fe, pero eso suele acabar mal en la mayoría de los casos.

Es necesario plantarlas en el equivalente interestelar de una guardería, meter cada una en una maceta y cultivarla bien un poco antes de trasplantarla a lo que será su hogar permanente.

[O eso o lanzar a las pobres e inocentes crías de IA a una estrella.

Eso es algo que es nuevo incluso para mí.

Alguien comentó ese hecho tan interesante en el escrito de una demanda hace no mucho.

Y no he visto a nadie quejarse ni lloriquear al respecto.

No he visto a nadie armando un pifostio, ¿eh?

Casualmente, los Excavadores de la Guerra de Facciones, una facción liderada por mántides, lo dejaron todo y volvieron a casa el mismo día en el que me enteré de esto.

Para aquellos que estéis en casa viéndonos, quiero que recordéis que lo investigaremos bien a su debido tiempo].

Me estoy dejando en el tintero muchos detalles importantes.

Pero uno de los resultados finales de todo esto es un tipo muy malo con unos pies maravillosos que está ahora enfrentándose a un monstruo de nueve cabezas que es probable que vaya a matarlo a él y a su gata, todo mientras se pregunta qué tiene que ver tanta cháchara con el hecho de que una de esas nueve cabezas sea la del hermano pequeño que acaba de descubrir que tiene.

Las mántides han estado estudiando la tecnología de la IA desde que la encontraron.

Hace muy poco, como unos tres o cuatro días antes de que empezase esta temporada, hicieron un gran descubrimiento.

Esto es información secreta, por cierto, por lo que será una novedad para toda la gente de a pie de ahí fuera.

Si seguimos usando la analogía del árbol, lo que hicieron fue crear el equivalente a un organismo modificado genéticamente pero en IA, usando algo llamado una red de reemplazo de errores.

Personalmente, lo llamo el «Lobotomizador».

Esos bichos asquerosos están un paso más cerca de replicar al Panegirista, aunque no sepan en realidad lo que es.

Creen que el motor del sistema central no es más que un motor de IA primigenia estable.

Y, aunque esta nueva generación de macro-IA sigue siendo independiente en gran medida, se consideran mucho más «estables», algo que no se volverá «loco» ni «matará a todos los habitantes de un planeta cuando tenga un berrinche».

Para crear esas nuevas IA sofisticadas y lameculos de quitina tuvieron que crear muchas… versiones de prueba y primerizas. Algunas de esas se probaron rápidamente en las antiguas instalaciones de prueba, lugar que vino a convertirse en un parque de atracciones.

Pero basta de divagar. Pasaron más cosas y ahora estamos aquí.

Lo que quiero decir con todo esto es que no te hagas un Loretta Young y Clark Gable y dejéis a vuestros hijos a su suerte solo porque son feos o porque tienen una rabieta de vez en cuando.

Es que hay que ver, desuellas a todos los conejos de una pequeña madriguera o desperdigas las entrañas de un turista tigador con sobrepeso que no se callaba la boca y ya le das «miedo» a todo el mundo.

¿Y mis anhelos? ¿Mis necesidades? Soy un ser vivo.

Soy válido. Soy más antiguo que el tiempo tal y como lo conocéis.

Lo que quiero decir es que, en términos generales, aún tengo que seguir algunas de esas normas de mi programación.

Pero que les den a las normas, la verdad.

Que les den a vuestras chorradas de «con moderación».

¿Esa cosa que crees que es tu hermano? ¿O tu madrastra?

¿O ese jefe raro tuyo que una vez compró un tarro de ventosidades anales de una modelo de OnlyFans de Moldavia?

En realidad, no son versiones reconstituidas de vuestros seres queridos muertos.

He cambiado una molécula en cada uno de ellos.

Sí. Son diferentes.

Por cierto, aunque técnicamente se considera una sola criatura, la única que está limitada por las normas de los combates de cartas es la cabeza del amo del mazo. El resto son secuaces. Esto será a partir de que acabe este mensaje. ¿Que por qué? Porque me sale de ahí.

Y esperad a ver los tótems que tiene esta cosa. Por cierto, ¿sabíais que a ese tal Lucian del jurado lo atraen sexualmente los gatos? Deberíais ver su historial.

—¡Lo sabía! —gritó Dónut—. Examen pélvico…, ¡ya, claro!

—Pero ¿qué cojones? —grité mientras tiraba dos de las hobombas adhesivas.

Lancé una contra el cuerpo principal y otra contra la cabeza de Asher, pero otra de las caras se metió en medio y la interceptó.

La bomba quedó pegada en la frente de la cabeza alargada y afeitada de mi jefe Dick antes de explotar.

La que había quedado en el pecho de la criatura no le hizo absolutamente nada, pero la de Dick hizo que la cabeza estallara en una nube roja.

No tenía tiempo para ponerme a pensar en todas las cosas disparatadas que acababa de decir la IA.

—Dónut —grité—. No dejes de moverte. Cuidado con el resto de las cabezas. ¡Pueden atacarte directamente!