Capítulo 30 #2
M ORDECAI : Pues una se llamaba Padre Travis, no me preguntes por qué.
Pero básicamente podría decirse que es un analgésico muy fuerte.
Es repugnante y adictivo. Y lo primero que le ha curado Imani.
Es la razón por la que sigue vomitando. Otra se llama Hechizo de Crema de Naranja, que es básicamente alas de hada en polvo.
Esa se parece un poco a las setas, pero también hace que te olvides de tus preocupaciones.
No es tan adictiva, pero estoy preparando la cura igualmente, por si acaso.
Ya casi la tengo. Luego están los palitos luminosos, que es como hierba sumada a un alucinógeno que te muestra recuerdos inexistentes, razón por la que son tan adictivos.
La cura de esa es un parche que tendrá que llevar en la piel un tiempo.
Imani lo tiene listo y es lo siguiente que le vamos a dar.
Katia lleva tiempo enganchada a los palitos, lo que significa que será difícil conseguir que quede limpia, créeme.
Y la última es Vínculo de Gloria, que solo se ha tomado una vez, gracias a los dioses.
Es la peor y la más adictiva. De lejos. La deja en coma y le permite revivir un recuerdo.
Es como los palitos, pero muchísimo más fuerte.
Al combinarla con el Hechizo de Crema de Naranja y Padre Travis, seguro que se olvidó por completo de dónde estaba durante un rato.
Básicamente, es como si hubiese vuelto atrás en el tiempo para volver a experimentar algo de su pasado.
El problema es que te joden el cerebro bien jodido y luego dejan de funcionar o te matan directamente.
C ARL : ¿Y cuál es la cura para esa última?
M ORDECAI : No es sencillo. El problema es que si no toma más, irá enloqueciendo poco a poco y será incapaz de sentir la diferencia entre el pasado y el presente.
La cura, básicamente, es provocarle un mal viaje de Vínculo de Gloria, con una dosis normal y un pequeño añadido de mi cosecha.
Tendrá que revivir uno de sus peores recuerdos. Es muy chungo.
C ARL : Entonces ¿estará inconsciente otras diez horas? Mierda. Tenemos cosas que hacer. El cambio de fase será dentro de poco.
M ORDECAI : Sí. El tiempo va a ser un problema. Y eso si es que, tal y como está ahora, llega a estar en condiciones de luchar. Tendremos que esperar a que su equipo consiga la llave para suministrarle la cura. Tengo algo que evitará las alucinaciones hasta entonces, pero no durará mucho.
C ARL : Joder. Yo también tengo que hacer algo con ella. Y no será nada fácil. No puedo hacerlo solo. Imposible.
Teníamos que matar a Astrid ya. El plan ya estaba prácticamente decidido.
Si terminábamos la misión ahora, se abriría la caja y Katia conseguiría la orquídea, lo que haría que Huanxin mantuviese su parte del trato.
Quería asegurarme de que Katia tenía la flor antes de que Dónut y yo fuésemos al programa de Odette.
La promesa de Huanxin de ayudar a Katia solo servía si yo me aseguraba de que Odette iba a ser nuestra asistente.
No tenía ni idea qué era lo que iba a pasar con el cambio de fase. Esta podría ser nuestra última oportunidad.
Katia parecía haber dejado de vomitar. Dónut estaba sobre la mesa y no dejaba de frotarse contra su brazo.
Louis llevó el cubo hasta el baño muy despacio mientras la camarera elfa lo miraba con los brazos cruzados.
A nuestro alrededor, unos guardias cocodrilianos en esmoquin tampoco dejaban de mirarnos, incluido uno que iba de camino a bloquearle el paso a Louis.
Probablemente, no les gustaba la idea de que alguien fuese a echar pota arcoíris psicodélica en el baño.
Miré el contador de visualizaciones. Acababa de subir muchísimo. El universo entero estaba viendo aquel momento dramático. Me dolía la cabeza. El rugir de mi interior iba a toda velocidad y fluía por todo mi cuerpo.
Sabía que iba a pasar. Era por la conversación que estaba a punto de tener. Lo sentía.
M ORDECAI : Mira, Carl. Hay una solución alternativa que deberías tener en cuenta.
Alcé la vista.
«Voy a quemar todo esto hasta los cimientos. Que os den a todos».
C ARL : ¿Qué quieres decir?
Pero sabía exactamente lo que Mordecai quería decir. Sabía qué era lo que iba a decir. Dejé que hablase de igual manera.
M ORDECAI : Ayudaré a Katia porque se ha convertido en mi amiga.
No, en algo más que eso. Es parte de mi familia.
Es una de las mazmorreras más fuertes del juego y todos estaremos mejor si sigue con nosotros.
Y también lo haré porque es lo correcto.
Es lo que haría cualquier persona buena.
Cuando alguien se cae, le echas un ala y lo ayudas a ponerse en pie.
Y tú la estás ayudando por la misma razón, Carl.
Además, también tienes ese honor tuyo que acabará por matarte. Sé que quieres a Katia…
Sentí un pánico extraño que se apoderó de mi pecho cuando se quedó en silencio.
M ORDECAI : Pero sé que quieres más a Dónut.
C ARL : No. No pienso hablar de esto ahora. No.
M ORDECAI : Chico, no puedo tener esta conversación con la gata, pero tengo que decirlo.
Ayudar a Katia es lo correcto. Sí. Pero lo inteligente, y lo más seguro, sería hacerte a un lado y dejar que se mate ella misma.
La ayudamos porque es lo que queremos hacer, pero tenemos que tenerlo todo en cuenta.
Hay que elegir entre Dónut y ella. Katia creía haber encontrado una solución al problema de la Corona mágica de la furcia de la septicemia, pero ella misma la ha saboteado.
No es culpa tuya. Y tampoco de Dónut. Francamente, tampoco es culpa de Katia. Hay muchas injusticias por aquí.