Capítulo 27
C ARL : Haz lo que quieras menos confiar en ella. De hecho, no le hables a menos que le estés dando órdenes en un enfrentamiento. Trama algo contra nosotros. Y tampoco le digas que Larracos se ha inundado. Ni se lo menciones a Samantha, porque podría decir algo.
D ÓNUT : LA SEÑORA ARAÑA ES UNA CARTA. NO VOY A HABLAR CON ELLA. NO ME CREO QUE TE HAYA DEJADO HACERLE ESO.
C ARL : Tiene un plan que no logro desentrañar. La única ventaja que tenemos es que no sabe que somos inmunes a la mayoría de sus habilidades.
«Espero», no añadí.
D ÓNUT : SAMANTHA YA SABE QUE LARRACOS ESTÁ INUNDADA.
C ARL : Sí, sí que lo sabe. Pero mejor si no se lo recordamos. No se ha dado cuenta de que eso significa que es probable que el mago que la puede meter en el cuerpo esté muerto.
D ÓNUT : OH, NO. ESO ES MUY TRISTE.
C ARL : Seguro que encontramos otra forma de ayudarla. Mientras, tenemos que conseguir que Shi Maria esté de nuestra parte el tiempo suficiente como para salir de este piso de mierda.
D ÓNUT : NO ME GUSTAN LAS ARAÑAS, CARL. NO ME GUSTAN NADA LAS QUE SON MÁS GRANDES QUE YO. HACEN QUE MONGO TENGA PESADILLAS.
Luego añadí en voz alta:
—Tenemos que volver a esa estancia segura cerca del club Desperado. Quiero practicar con el mazo y Katia y yo tenemos algo que hacer.
—Oooh, eso suena muy emocionante —añadió Samantha. Rodaba entre Mongo y yo mientras nos dirigíamos hacia el norte—. Quiero hacer algo emocionante.
—Pues tengo buenas noticias para ti —le aseguré—. Vas a poder hacer algo muy divertido. Primero, tenemos que meterte en el club Desperado.
—Chachi —dijo la cabeza, que gruñó y empezó a perseguir a una rana.
Había estado flotando un rato, pero se había aburrido y se había puesto a rodar.
Dónut, Mongo y yo nos pasamos todo el rato grindeando con los monstruos de los alrededores.
Ya no había cangrejos, que habían partido hacia la costa, y tampoco vimos más murciélagos, pero sí que había aves por todas partes.
A veces, estas se limitaban a abalanzase sobre nosotros de las alturas sin previo aviso.
Por suerte, Dónut las veía venir y conseguía acabar con ellas en el aire antes de que se acercaran.
Encontramos una criatura extraña que parecía merecer la pena convertir en carta, pero Mongo la mató antes siquiera de que llegásemos a examinar sus propiedades.
Samantha dijo que había olido algo lejos del camino, aunque no vimos indicador alguno en el mapa.
Estaba justo después del humedal, por lo que me pareció que no le seguiríamos la corriente.
Fuimos tras ella mientras olisqueaba, hasta que Mongo vio una montaña de matorrales marchitos en la base de una ceiba.
Resultó ser una mujer peluda con los pies al revés, que se había quedado dormida en la maleza.
El punto apareció rojo justo antes de morir.
Mongó la mordió hasta matarla antes incluso de que llegase a despertarse del todo.
Se llamaba la Ciguapa y no había entrada sobre ella en el libro de las Bahamas.
Tenía una habilidad especial para atraer a sus oponentes con su encanto y era complicado matarla…
, menos para los familiares y las mascotas, al parecer.
Por desgracia, era de rareza legendaria y era muy poco probable que nos topásemos con otra. Había sido una oportunidad perdida para el mazo, pero las buenas noticias eran que había soltado dos cartas. Una carta de trampa infrecuente y una carta mítica con efecto especial.
La carta de trampa se llamaba PERDICIÓN . No mataba al monstruo, pero sí que obligaba al oponente a descartar un tótem cuando se le acababa el tiempo, estuviese muerto o no. Era una carta muy buena para usar contra monstruos peligrosos que no podíamos matar de ninguna otra manera.
La carta con efecto especial era interesante.
Era una consumible llamada CAMBIO A MEJOR y no estaba en la lista de tipos de carta conocidos.
Podía lanzarse en cualquier carta o tótem activo, ya fuese tuyo o del enemigo.
Cambiaba la carta en sí para que reflejase permanentemente el estado actual del objeto.
Por ejemplo, si teníamos un tótem con 120 segundos de tiempo de invocación y lo mejorábamos con Prolongación de tiempo para luego lanzarle Cambio a mejor, el tótem adquiría permanentemente un tiempo de invocación de 240 segundos en batallas posteriores.
Solo podíamos usarla una vez porque era desechable, así que teníamos que planearlo bien.
Si la aprovechábamos y pensábamos bien las mejoras acumuladas, podíamos llegar a convertir una carta muy fuerte en otra prácticamente inmortal.
Mientras nos abríamos paso hacia el norte grindeando , conseguí llenar y usar el parche de la Hija del carroñero tres veces más. Aprendí varias cosas por el camino.
La potencia del ataque especial del parche era mucho mayor si las almas capturadas eran todas de la misma especie.
Si solo mataba gaviotas aullantes y la barra de esencia de alma se mantenía pura, el ataque cuerpo a cuerpo era el doble de potente.
Además, los efectos remanentes de dicho ataque también eran más fuertes.
Las gaviotas aullantes usaban un ataque de grito y, cuando usaba el ataque del parche, no solo acababa con el monstruo, sino que desataba un grito varias veces más poderoso que el de las criaturas.
Intenté hacerle un ataque cargado a una especie de iguana llamada Yuanat, y aquel monstruo tamaño perro quedó pulverizado cuando le di el puñetazo y dejó un cráter de tres metros de diámetro.
Aparte del monstruo que había matado Mongo, no encontramos nada con lo que mereciese la pena gastar una bandera.
Teníamos el mazo completo, pero quería algunos monstruos de reserva por si alguno de los tótems no era demasiado bueno.
Sospechaba que Shi Maria, nuestra carta más fuerte, iba a hacernos caso.
Al menos por el momento. Pero también sabía que Asojano iba a portarse como un capullo y que Juzicristo iba a ser complicado de controlar.
Además, tampoco tenía mucha idea de lo que podía ocurrir si invocaba al mismo tiempo a Geraldo la foca monje y a Raúl el cangrejo.
Ahora podíamos usar el mazo en los combates normales y Dónut quería probarlo, pero le dije que mejor no lo hiciese hasta que llegásemos a la sala de simulación.
El entorno podía hacernos daño dentro de ella, pero al menos Juzicristo no podría pegarnos un tiro en la cabeza.
Teníamos que practicar bien antes de que me sintiese cómodo con el hecho de que Dónut usase el mazo.
Por si eso fuese poco, Zev nos había comentado que pronto iríamos al programa de Odette. También teníamos que prepararnos.
Viajar al norte nos llevó el triple de tiempo del que habíamos tardado viajando al sur, ya que fuimos a pie todo el camino y nos paramos para matar a todo lo que veíamos.
No llegamos a tiempo, por lo que nos detuvimos en una estancia segura que había junto a la carretera para escuchar el anuncio diario.
Era una pequeña y tradicional con un bopca, un tipo amable llamado Pahzi.
Dónut pidió un plato de cangrejo y un cuenco de carne para Mongo. Yo un sándwich de carne de cerdo.
Nos sentamos en un pequeño reservado mientras empezaba el programa.
Vimos a un grupo de mazmorreros en Tokio que huía de una mujer que llevaba una mascarilla de cirujana y unas tijeras.
Uno de ellos se dio la vuelta y le lanzó un conjuro que hizo crecer enredaderas del suelo, pero la mujer las destrozó con facilidad antes de degollar al lanzador.
No había oído nada de Katia desde hacía horas. Habíamos estado comentando el plan para acabar con Astrid, pero me había dejado de responder después de decir que iba a explorar el interior del club. Empezaba a preocuparme un poco.
C ARL : Oye, Katia. ¿Ya estás por ahí? Estamos en una estancia segura y quería meter a Samantha en el gremio. Dejaré el kit de tatuaje sobre la encimera. Espero que estés bien.
No me respondió. A mi lado, Dónut gruñía mientras abría las patas de cangrejo.
Normalmente, los bopca la ayudaban, pero aquello se había acabado.
Mongo terminó la carne en unos dos segundos y empezó a graznar para pedir más.
Samantha se alejó rodando y empezó a examinar una gramola que había en un rincón.
Se había puesto a lamer uno de los lados, como si así fuese a conseguir que funcionase.
En la pantalla apareció Osvaldo en una ciudad enorme. Se había puesto a hacer movidas tipo parkour, rebotando en las paredes mientras perseguía a una especie de mono que se balanceaba por los cables eléctricos.
Llevaba el cristal conmemorativo colgando del cuello.
El programa pasó en ese momento a Florin, quien se había hecho con un tanque.
Era uno más pequeño de lo normal y parecía haber sido fabricado en la década de 1940, pero era un puñetero tanque igualmente.
Había conseguido llevarlo de alguna manera hasta la orilla de un río.
Estaba usando el cañón para acabar con una serpiente tan ancha como un autobús escolar.
Yo sabía que había terminado por convertir en carta a aquel monstruo, pero desconocía la manera en la que lo había hecho y el verdadero tamaño de la criatura.
B AUTISTA : Está bien. Está dormida. Ha encontrado un vendedor secreto en el club Desperado y está indispuesta. Pero se recuperará pronto.
Eso… no sonaba nada bien. Me preocupé aún más.
C ARL : ¿Indispuesta? ¿Qué significa eso? ¿Necesita sanación?
B AUTISTA : No. Estará bien, pero creo que tendréis que esperar un día más para lo que tuvieseis pensado hacer. No estará lista.
C ARL : No podemos esperar. No sabemos si tendremos acceso al club Desperado en la fase dos del piso. ¿Seguro que está bien? ¿Está en tu espacio personal? Me acerco.
Bautista: No. Seguimos en el club Desperado.
C ARL : ¿Se ha dormido dentro del club Desperado? ¿Necesitáis ayuda? Nosotros estamos a una hora de distancia de la entrada más cercana, pero sé que el equipo de Imani ya ha encontrado una. Puedo decirle que vaya.
B AUTISTA : No te preocupes, ¿vale? Estará bien.
Eso era más alarmante todavía. Abrí un nuevo chat para enviarle un mensaje a Imani. Y mientras le escribía otro a Li Na, me interrumpió el mensaje diario de Cascadia.
La administradora kua-tin había vuelto a recuperar su actitud alegre. O lo fingía al menos. Noté cierta tensión oculta en los rincones de su voz.
¡Hola, mazmorreros!
Solo queda un día para la fase dos. La mayoría ya tenéis vuestro pelotón completo, así que perfecto. Algunos incluso habéis empezado a luchar entre vosotros. ¡Y eso es más emocionante incluso!
Es un comportamiento que celebramos, sin duda. A partir de esta noche, los precios de la arena de batalla emulada subirán. No obstante, si superáis dicha simulación en el nivel desafío, aparecerán nuevas opciones.
Esto es lo que os espera cuando dé comienzo la fase dos.
Cuando den las 12.01 de la madrugada del 24 de diciembre, independientemente de lo que estéis haciendo y del lugar donde os encontréis, se os teletransportará a una habitación similar a aquella en la que empezasteis este piso.
Allí, vuestro líder de pelotón tendrá que elegir destino entre varias opciones.
Tendréis sesenta segundos para tomar dicha decisión.
Una vez elijáis una ubicación, se os teletransportará a ella de inmediato.
Perderéis todos los tótems que estén en vuestra posesión y que no se encuentren en vuestro mazo activo.
Conservaréis el resto de las cartas, así que conservad y recolectad tantas como queráis.
Si no tenéis el pelotón completo, se os asignará un tótem aleatorio de vuestra zona de inicio y se añadirá a vuestro mazo automáticamente.
La zona nueva será otra simulación de memoria que estará llena de enemigos inteligentes que también dispondrán de mazos.
Si matáis a esos enemigos, podréis arrebatarles sus cartas.
También se os permitirá haceros con cualquiera de sus tótems, pero en ese caso tendréis que deshaceros de uno de los que tengáis en vuestro mazo.
Una vez dé comienzo la fase dos, no podréis tener ni más ni menos de seis tótems entre vuestras cartas.
En el mapa aparecerá la ubicación de una llave que se encontrará a unos diez o quince kilómetros de vuestra ubicación.
Tendréis cuarenta y ocho horas para llegar hasta allí y haceros con ella.
Dicha llave solo servirá para abrir las escaleras que se encontraban junto a la zona de inicio en la que aparecisteis al principio del piso.
Una vez abráis esa puerta, solo podrán franquearla los miembros del pelotón del líder que tenía la llave.
—Mierda —murmuré. Me imaginaba adónde querían llegar con todo aquello.
A medianoche, justo cuando el reloj marque que empieza el 26 de diciembre, empezará la fase tres.
Todos los que tengan llave y sus pelotones volverán a teletransportarse a una ubicación aleatoria dentro de vuestra zona original.
Desde allí, tendréis que llegar a la zona de inicio para luego bajar al noveno piso.
Si no conseguís la llave durante la fase dos, lo perderéis todo. Se os teletransportará a una nueva ubicación para la fase tres y se os darán dos opciones.
Apareceréis en la puerta de las escaleras de alguien que haya conseguido una llave.
En otras palabras, les impediréis el paso.
Si conseguís matarlos antes de que escapen, podréis arrebatarles la llave.
Y sí, es posible que varios pelotones sin llave aparezcan en la misma ubicación.
Hay muchas probabilidades de que el piso acabe con enfrentamientos entre mazmorreros. Genial, ¿verdad?
Obviamente, podéis evitarlo si todos los pelotones consiguen su llave. Os deseo mucha suerte.
Ahora, salid ahí fuera y matad, matad, matad.
—Cagondiós —dije. Respiré hondo.
—Carl, ¿eso significa que tendremos que luchar contra alguien para superar el piso?
—Puede ser —respondí—. Si conseguimos una llave, puede que haya pelotones que no se hayan hecho con una esperándonos en la salida. Estarán desesperados y quizá tengamos que enfrentarnos con ellos. Van a usar esa excusa para planear combates horribles.
—¿Y si somos nosotros los que no conseguimos la llave? —preguntó Dónut.
Le puse una mano encima y le froté la cara.
—Pues haremos lo que sea necesario.
Ella apretó la cabeza contra mi mano.
—No quiero luchar contra otras personas.
—Lo sé —dije. Pensé en el parche de mi espalda y en el beneficio Llave de hueso misteriosa—. Puede que haya una manera de evitarlo. No quiero depender de ella, pero lo haré si es necesario.