El ojo de la novia frenopática (Carl el Mazmorrero 6) Capítulo 3 #2
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Capítulo 3 #2

—Dicen que el mayor halago que puede hacerte alguien es copiarte.

Dónut resopló.

—No, Carl. Eso es algo que la gente se dice a sí misma para no sentirse mal cuando roba a otras personas. El mayor halago que puede hacerte alguien es llorar cuando te ve por primera vez en persona.

Guardé el kit por el momento.

Me hice con el parche del símbolo de la paz. Era pequeño y redondo, con un tamaño prácticamente idéntico al de la Tierra. Era del todo negro y con un símbolo de la paz blanco serigrafiado.

Parche de mejora. Pequeño.

El parche tiene un símbolo de la paz. Qué mono, ¿verdad?

Lárgate, hippy de los huevos. Vete a apestar a otra parte. Grateful Dead es un grupo de mierda. Y también Phish.

Cuando se añade el parche a una prenda con espacios, proporcionará las siguientes mejoras:

Es menos probable que actives la amenaza de las criaturas neutrales.

+10 % de Destreza.

+10 % a la habilidad Tocar bongos.

Aviso: Los parches de mejora son objetos efímeros. Puedes quitarlos, pero se destruirán al hacerlo.

—Eso ha sido innecesariamente irrespetuoso —dije.

—A mí tampoco me gusta Phish —comentó Dónut—. La dueña de Angel, ese cocker spaniel, se pasa el día escuchándolos y fumando hierba. Hace que Angel se ponga aún más paranoico. Y una cosa te voy a decir: es lo último que necesitaba ese perro, la verdad.

Dónut siguió hablando del perro mientras yo sacaba aquel cofre enorme de estilo steampunk. Pesaba un quintal. Titubeé, levanté la tapa y miré dentro. La descripción la leyó una voz diferente, una típica de anuncio de televisión.

¡Kit de construcción de autómata del doctor Trinquete!

¡Este kit cuenta con objetos suficientes como para crear quince autómatas! ¡Diversión para toda la familia! Tiene un poco de todo, desde objetos para crear sirvientes hasta partes para montar torretas centinelas lanzallamas. Tu imaginación es la que pone el límite. Y tu póliza de seguros, claro.

Había muchísimas partes en el interior. Reconocía algunas, que eran cosas que necesitaba para algunos de los planos que había en aquel libro de instrucciones que había robado de la caravana de producción.

—Excelente —dije.

El siguiente objeto era un brazal para el antebrazo.

Era negro, corto y estaba cubierto de hebillas.

Ya tenía dos. El que servía para hacer aparecer el guantelete de Grull y el que llevaba en el brazo izquierdo y hacía brotar una rodela que, supuestamente, tenía un 1,5 % de probabilidades de desarmar a los oponentes.

Nunca la había visto hacerlo, eso sí. Ese me lo había dado Katia.

Si quería equiparme el nuevo iba a tener que quitarme uno de los dos.

Escudo personal mágico Te la devuelvo.

¿Conoces a alguno de esos tipos que siempre se ofenden rápido por cualquier cosa? Tienes que tratarlos con muchísimo cuidado. Muchos tienen un trabajo en el que tienen que ponerse traje y corbata, aunque lo llevan como si se hubiesen despertado en el contenedor de basura de un callejón cualquiera.

Y siempre dicen: «¿A qué coño ha venido eso?». Están siempre a la que saltan y quieren que la gente los llame Chuletón o Bulldog o cosas así. Y suelen morir de un ataque al corazón a los cuarenta y tantos.

Ya me entiendes.

Pues podría decirse que esta rodela automática es la versión en rodela de ese tipo de personas. Este pequeño escudo que se despliega por sí solo y es demasiado entusiasta tiene una pequeña probabilidad de detener los ataques físicos y mágicos y devolvérselos al atacante.

No es perfecta, pero ¿acaso crees que puedes ir juzgando por ahí a los demás? ¿Tú?

Cuando te equipes esta pequeña rodela, te proporcionará los siguientes efectos:

Detener ataques físicos. (El porcentaje de éxito depende de la Destreza del usuario).

Detener ataques mágicos de proyectiles. (El porcentaje de éxito depende de la Inteligencia del usuario).

Todos los ataques que se detengan tienen un 75 % de probabilidades de volverse contra el atacante.

Todos los ataques que vuelvan al atacante tienen un 25 % de probabilidades de doblar la potencia.

Es necesario detener los ataques con la rodela para que se active este efecto.

—Es mucho mejor que el escudo que tienes ahora. Y el brazalete pega mucho más con el otro —comentó Mordecai.

—Tienes razón —dije mientras me quitaba la Autorrodela mágica de Peach Pit del brazo izquierdo. La dejé en la montaña de armas que estábamos reuniendo para el equipo de la Guerra de Facciones.

Luego cogí el pequeño aro de pezón. Era de plata y de él colgaba un globo ocular. Intenté no suspirar en voz alta. Dónut tenía razón. Me lo tenía bien merecido por burlarme del suyo. Este me había salido en la caja de apóstata de platino.

Aro de pezón mágico del profanador.

Solo puede equipárselo un mazmorrero con el que una deidad haya usado Señalado por la muerte.

Anda, ¡como tú!

Todos los aros de pezón deben colocarme manualmente la primera vez que se equipan.

Llevar este aro en el pezón proporciona al portador los siguientes beneficios:

Conoces de inmediato la identidad religiosa de todas las criaturas y mazmorreros cercanos.

Permite destruir las capillas de las iglesias sin que las deidades afectadas te provoquen efectos adversos de ningún tipo.

+25 % de daño contra todos los clérigos.

La capacidad de lanzar Nube negra una vez por hora.

Li Na ya podía hacer todas estas cosas. Conocía cuál iba a ser la descripción del conjuro antes incluso de examinarlo.

Nube negra.

Tipo: Abjuración involuntaria.

Coste: Es un conjuro de objeto.

Duración: Lanzamiento instantáneo. El objetivo afectado sufrirá los efectos de este conjuro durante (30 + [Inteligencia + Constitución del lanzador] - [Inteligencia del objetivo/2] segundos.

Recarga: Una vez por hora.

Objetivo: Objetivo único.

Efecto: Tiene el mismo efecto que si entrases a una iglesia con una camiseta del grupo Cattle Decapitation.

Elimina de inmediato del objetivo cualquier bendición de su deidad y todas las mejoras y efectos relacionados.

También impide que el objetivo pueda entrar en una iglesia o templo mientras el conjuro esté activo.

A niveles altos, aumenta la posibilidad de que el objetivo sufra un castigo divino.

¡Aviso! Es probable que no quieras lanzar este conjuro en miembros de la misma religión dos o tres veces seguidas.

—Hum… —dijo Mordecai—. Son muchos objetos de temática divina. Eso nunca es bueno. Pero todos habéis recibido cosas fantásticas. Carl, cose el parche a la chaqueta para ver qué te da.

—Estoy en ello —dije mientras me quitaba la prenda.

—En serio, Carl —dijo Dónut mientras yo seguía inclinado sobre la mesa.

Tenía a la gata sentada en el hombro, sin dejar de hacer ruiditos de desaprobación cada vez que clavaba la aguja en la chaqueta—.

Hubiese sido mejor que les pidieses a Bomo o a Samantha que te ayudasen.

O quizá podrías haberle puesto una venda en los ojos a Mordecai, emborracharlo y obligarlo a hacerlo.

No es tan difícil. ¡Coser se te da fatal!

¡No, no, no! ¡El ángulo de entrada es crucial!

—¿Sabes qué? —dije mientras apretaba los dientes—. ¿Por qué no te vas a echarle un ojo al tablón de redes sociales mientras yo termino con esto? Mira a ver qué dice la Pandilla de la Princesa sobre el equipo de la Guerra de Facciones.

Ella soltó un grito ahogado y se bajó de mi hombro al momento.

Samantha y Mongo fueron detrás a toda prisa.

Vi cómo los puntos se alejaban en mi mapa.

Al hacerlo, me fijé en que había uno blanco con una equis verde, símbolo de un mercenario contratado, en la zona.

No tenía ni idea de a quién correspondía.

—Mordecai —llamé—. ¿Quién cojones está en tu habitación?

—Ah, sí —dijo él con tono avergonzado—. Estaba a punto de decírtelo. Con mis aposentos mejorados, he podido contratar a una ayudante. Tiene su propio espacio a un lado del mío. Pero haz como si no estuviese.

—¿Quién es? ¿Has contratado a una prostituta o algo así?

—No —respondió ofendido—. Ni se te ocurra insinuarlo. Claro que no. No es nada de eso. Céntrate en coser. Podrías llegar a arruinar el objeto, así que hazlo con cuidado.

Gruñí. Había colocado el símbolo de la paz en la parte inferior de la chaqueta, junto al parche de la bomba. Estaba muy seguro de que daba igual el orden en el que se cosiesen, pero quería cerciorarme de que el parche grande afectaba a los normales, por lo que cosí el del símbolo de la paz primero.

Le di la vuelta a la chaqueta y alisé sobre la espalda el parche divino.

Zumbó con una energía muy potente. Empecé a repasar los mensajes mientras me ponía manos a la obra.

Dónut ya estaba en el chat de grupo, narrando en directo algunas de las entradas que había recibido en la internet intergaláctica.

Se había puesto a decirle a todo el mundo que había un nuevo club de fans dedicado a Elle, formado por hombres en su mayor parte.

Al parecer, el cliché de anciana que se convierte en hadita dominatrix triunfaba bastante. A Elle no pareció gustarle mucho.

Florin recibió otra mejora para la escopeta. No dejaba muy claro para qué servía, pero se había quedado muy contento. No respondió al resto de las preguntas que le hice sobre su situación, aunque terminó por decirme que estaba en Ecuador y que mantenía el contacto con Lucia Mar.

Katia había recibido un objeto que le permitía moverse muy rápido. Ni Louis ni Britney, que estaban en el equipo de Katia, habían abierto sus cajas por el momento. Seguían muy afectados por la muerte de Firas.

K ATIA : Estoy preocupada por Britney. La quemadura de la cara no le ha sanado y no ha dejado de llorar. Está ahí sentada y no deja de abrazar a Louis.

C ARL : Dile a Imani que hable con ella. Se le dan muy bien esas cosas.

K ATIA : Sí, ya le he pedido que venga. Veremos si sirve de algo.

D ÓNUT : SERÁ MEJOR QUE NO LE QUITEMOS OJO DE ENCIMA. SE ME DA MUY BIEN IDENTIFICAR HISTORIAS DE ORÍGENES DE VILLANOS CUANDO VEO UNA.

Li Na había recibido una mejora de túnica que aumentaba su habilidad para lanzar cadenas.