Capítulo 1 #3
Me quedé sin aliento, pero intenté que no se me notase. Sabía exactamente lo que era gracias al libro de cocina.
Las banderas también funcionarán con los monstruos incorpóreos. Los monstruos con bandera se unirán automáticamente a vuestro escuadrón y se convertirán en secuaces de quienquiera que los invoque. Obedecerán a dicho invocador.
Pero lo obedecerán hasta cierto punto, dependiendo de la diferencia de nivel y de la naturaleza de la criatura.
Tendréis que crear un pelotón que sea lo más poderoso posible, pero puede que no os convenga montar un grupo que sea demasiado poderoso.
Podéis expulsar miembros del pelotón que ya no queráis rompiendo en dos el tótem T’Ghee.
Si os quedáis sin banderas o las perdéis antes de llenar vuestro escuadrón, no tendréis manera de recuperarlas, por lo que cuidadlas bien.
Podéis coleccionar más tótems que espacios libres tenéis en el pelotón.
También podéis intercambiar tótems con otros mazmorreros. Y, asimismo, también podéis robárselos.
Al principio de la segunda fase, todos los tótems que no estén colocados desaparecerán. Todos los pelotones que sobrevivan podrán elegir quedarse con una carta T’Ghee cuando se derrumbe el piso.
Y eso es todo por ahora. Dentro de unos días se os darán más detalles sobre la segunda fase y sobre la tercera.
Además, los combates con los tótems T’Ghee tienen unas normas adicionales que se os explicarán después del próximo episodio resumen.
Se supone que debería explicaros esa parte ahora, pero como sois unos simios que os creéis tan listos, estoy segura de que podéis apañároslas.
Ahora, salid ahí fuera y matad, matad… Lo de siempre.
Respiré hondo. Tenía muchas preguntas sobre las reglas. Sobre todo respecto al entorno.
M ORDECAI : ¿Alguno de vosotros sabe algo sobre la mitología cubana, cabezas de chorlito? ¿O tenéis a alguien en el chat que tenga idea?
D ÓNUT : YO SÉ QUE TIENEN UNOS BOCADILLOS A LA PLANCHA QUE ESTÁN MUY BUENOS. ¿Y EL TIPO AQUEL DE TE QUIERO, LUCY NO ERA DE CUBA? AH, Y CREO QUE EL TAL TRE DE LOS CHICOS DEL BARRIO TAMBIÉN ERA DE AQUÍ.
Estuve a punto de volver a quejarme a Dónut por haber elegido Cuba, pero ya no había remedio.
Me quedó muy claro lo útil que habría sido el Libro de acervo popular .
Entendía por qué Dónut había elegido este lugar, pero se había equivocado.
Estábamos a 10 de diciembre, lo que significaba que la segunda fase empezaría el día 24.
Bea y sus amigos habían volado a las Bahamas el día 26, lo que significaba que jamás habríamos llegado a ver a sus fantasmas, aunque hubiésemos elegido bien el lugar de la primera fase.
Pero ahora, como íbamos a estar en una segunda ubicación durante la segunda fase, tenían mucho tiempo para encontrar la manera de que Dónut y yo nos viésemos obligados a ver cómo otro tipo se tiraba a Bea. No tenía duda alguna de que eso era lo que iban a mostrarnos tras el cambio de fase.
No podían usar a Bea físicamente, pero no dejaba de ser una forma de trastornarnos.
Es muy probable que fuesen a intentar lo mismo con otros pelotones, que nos enviasen a lugares donde pudiésemos ver a nuestros seres queridos, como si nos encontrásemos en una versión retorcida de Un cuento de Navidad .
Pero era algo por lo que tendría que preocuparme dentro de unas semanas. Por el momento, teníamos que centrarnos en crear un buen pelotón.
—Carl, ¿has entendido algo de lo que ha dicho esa señora?
—Eso creo —comenté—. ¿Recuerdas cuando jugaba a Pokémon en la Nintendo? Creo que esto podría ser algo parecido.
C ARL : Mordecai, ¿sabes lo que es un tótem T’Ghee?
Quería oír qué nos comentaba al respecto.
Yo ya lo sabía gracias a Allister, quien había escrito la decimotercera edición del libro de cocina.
Para él, T’Ghee era una religión y no tenía nada que ver con capturar e invocar monstruos, pero ya me había hecho una idea de con qué nos íbamos a encontrar.
M ORDECAI : Lo sé. Son similares a los animales de peluche de Bautista, aunque tienen la forma de unas cartas grandes, parecidas a las del tarot, en realidad.
Pueden volver a usarse, aunque muera el monstruo invocado.
He visto cómo los usan de forma diferente en algunas temporadas, por lo que tendremos que esperar al próximo anuncio.
—Carl, acabo de hablar con Prepotente. ¡Está en las Bahamas! —comentó Dónut—. ¡Quiere que le leas ese libro!
—Qué sorpresa —dije con sarcasmo.
—Ha comentado que hay cosas similares en Cuba, por lo que quizá a nosotros también nos sirva de algo.
La estancia al completo parpadeó en ese instante, momento en el que apareció una nueva puerta donde antes no había ninguna. También empezó a proyectarse una luz por las ventanas. La puerta que acababa de aparecer era la entrada a nuestro espacio personal.
—Dile que le leeré lo que quiera a cambio de la mitad de las pociones de Inspeccionar que lleva encima. Puede vendérnoslas usando la interfaz de tienda. O puede unirse al gremio y hacerlo cara a cara. Vamos, Dónut —dije al tiempo que me dirigía hacia la puerta de la estancia segura.