El ojo de la novia frenopática (Carl el Mazmorrero 6) Prólogo #2
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Prólogo #2

Si Huanxin se negaba a ayudarlos, aún tenían a Adad. Era muy probable que dicha deidad conjurase una nube capaz de disparar insectos como si fuesen rayos en cualquier momento. Gracias al conjuro de Chaco, los insectos impactarían contra el rompecabezas. No era lo ideal, pero serviría.

Aviso: El derrumbe del piso comenzará en menos de tres minutos.

El número noventa y nueve apareció titilando en su interfaz. Dio comienzo la cuenta atrás.

Odette soltó un improperio por haberse metido en un lío así. Podrían haberlo conseguido sin hacer trampas. No había confiado lo suficiente en el equipo. Seguro que todo habría salido bien sin el soborno.

O DETTE : ¿Por qué tardas tanto?

M ORDECAI : Estoy en tierra, en forma de bípedo. No tengo energía suficiente para elegir otra. Y también estoy demasiado lejos de la protección de Uzzi, por lo que he tenido que usar mi conjuro Refugio climático.

O DETTE : ¡Mueve ese culo emplumado, joder!

M ORDECAI : ¡Creo que las dos deidades están a punto de luchar entre sí!

O DETTE : Será mejor que no. Dodola…

Odette no terminó la frase. Contempló horrorizada cómo Dodola se giraba de repente y clavaba algo en la pierna de Adad, la deidad que era mucho más grande.

Esta desapareció. Dodola la había obligado a teletransportarse.

Después, se giró hacia los tres mazmorreros y empezó a avanzar hacia ellos como si nada.

A RMITA : Dice que ha cambiado de opinión otra vez. Ahora quiere un cincuenta por ciento y, si no aceptáis, acabará con todo el grupo aquí mismo. Lo siento, Odette. Todo esto es por mi culpa.

Cagonlosdioses.

Tenían que aceptarlo. ¿Qué otra cosa podían hacer? Odette miró a los tres mazmorreros acurrucados junto a la salida. El rompecabezas redondo flotaba cerca. Uzzi y En Sus Trece estaban detrás, mientras que Chaco se encontraba a un lado tocando el instrumento con parsimonia.

En ese instante, la rabia se apoderó de Odette.

Recordó que la IA de la mazmorra la había obligado a elegir entre Armita y Pieter.

Solo le había dado unos pocos segundos para elegir entre su mejor amiga y su primo.

Había elegido a su amiga. La gente se había aprovechado de Odette a lo largo de toda su vida, la habían obligado a someterse.

Le decían qué hacer. Le habían arrebatado su planeta entero.

Su pueblo. Su familia. Pieter era un chico maravilloso, pero no era tan fuerte como Armita.

Habían obligado a Odette a luchar, a trabajar en la mazmorra durante muchísimo tiempo.

Por cada paso adelante que daba tenía que pedir el permiso de alguien.

Estaba cansada de que la maltratasen. Estaba cansada de que la obligasen a elegir entre dos resultados igual de terribles.

Alzó la vista hacia la deidad que se acercaba. Huanxin Jinx. Maldita zorra.

O DETTE : Armita, dile que no hay trato.

A RMITA : ¿Estás segura?

O DETTE : Sí.

Después abrió otra ventana de chat, pero Mordecai la interrumpió antes de que le diese tiempo a escribir el mensaje.

M ORDECAI : Dodola es una deidad patrocinada. No va a ayudarnos. Lo siento, amigos. Tengo un plan, pero moriré al llevarlo a cabo. Uzzi, nos vemos al otro lado, hermano.

U ZZI : Ni se te ocurra.

Odette borró el mensaje que estaba escribiendo y pasó a un chat privado con Mordecai.

O DETTE : ¿Qué cojones haces?

M ORDECAI : Voy a usar mi habilidad Golpe final. Me deja apuntar al rompecabezas, que está el primero de la lista. Creo que es lo que tengo que hacer, Odette. Es la razón por la que la IA me dio la habilidad.

Si Mordecai apuntaba al rompecabezas y luego recibía el impacto de un conjuro de la deidad, el puzle también recibiría dicho impacto. Hasta el momento, la habilidad solo le había permitido apuntar a otros individuos. Le había resultado muy útil para encontrar criaturas escondidas o invisibles.

Era un último recurso a la desesperada. No iba a tener protección contra el conjuro de la deidad.

Si Mordecai moría en aquel momento, la temporada acabaría para Odette y tendría que quedarse por allí durante cinco mazmorreos más.

Quedaban sesenta y cinco unidades de tiempo en la cuenta atrás.

O DETTE : Espera treinta unidades. Sigue acercándote a nosotros. Déjame intentar algo.

Antes de que a Mordecai le diese tiempo a responder, Odette abrió la otra ventana de chat.

O DETTE : Chaco, ¿tienes el dardo?

C HACO : ¡Sí! Pero ¿de qué nos sirve ahora?

Habían pasado la mitad del tiempo en aquel piso buscando aquel valioso artefacto que había resultado inservible.

Cuando habían descubierto que era necesario que el rompecabezas lo activase un tipo de deidad concreta, sus planes se habían ido al traste, ya que ninguno de ellos había visto antes a una deidad de las tormentas.

El piso los había hecho elegir cuatro caminos, y todas las veces habían terminado decidiéndose por la peor opción posible.

Habían terminado por tener que encontrar el cubo de invocación, que no era mucho mejor.

«Ojala hubiese sido una granada sagrada. Había muchísimas en el piso anterior».

O DETTE : Solo hay una manera de sobrevivir a esto. Hay que venerar a Dodola y luego usar el dardo.

C HACO : ¿Qué? No. ¿En quién lo voy a usar? ¿Funcionará? Ya está invocada.

O DETTE : Funcionará. No podemos usarlo con En Sus Trece porque es quien mantiene activo el rompecabezas. El dardo no te deja usarlo en ti mismo. Tendrás que usarlo en Uzzi y luego contenerlo con el cubo.

C HACO : ¿Has perdido la cabeza? ¿Quieres que mate a Uzzi? Me niego.

O DETTE : Tienes que hacerlo. Rápido.

C HACO : ¿No me has oído, Odette? Mordecai tiene un plan y va a hacerlo por voluntad propia. Será una muerte honorable.

O DETTE : Si muere Mordecai, se acabó para mí.

C HACO : Me da igual.

O DETTE : Cagonlosdioses, Chaco. ¿Crees que sobrevivirás seis unidades siquiera en el siguiente piso sin mí? No aparecerás en el gremio de ayuda como en este piso. Tendrás que encontrar uno.

C HACO : Si lo hago, Mordecai me matará y abandonará el grupo de igual manera.

O DETTE : Te tengo en el chat. Si lo haces, te prometo que te ayudaré pase lo que pase.

Sin mí, morirás. Todos moriréis. Uzzi no serviría de nada sin su hermano.

Yo hablaré con Mordecai. Lo convenceré de que era la única manera.

Dodola es una deidad patrocinada. Sabe lo que está pasando.

El plan de Mordecai no va a funcionar. Esta es la única manera.

Dodola rugió. Se quedó quieta y dejó de acercarse.

A RMITA : Quiere saber si estáis seguros. Parece enfadada.

C HACO : Los dioses te lleven, Odette.

O DETTE : Hazlo, Chaco. ¡Ya!

Uzzi y Mordecai no habían dejado de discutir en el chat de grupo mientras Odette convencía a Chaco.

La cuenta atrás no se había detenido, descendiendo lenta pero inexorable hacia el cero.

Odette sabía que, si le confesaba a Uzzi cuál era el plan, lo aceptaría sin problema.

Los avecelestes eran así. Orgullosos sin remedio. Pero no tenían tiempo.

O DETTE : ¡Mordecai! ¡Detente! Tenemos un plan que seguro va a funcionar. ¡Acércate rápido!