El Ojo de Atlas (Las aventuras de Quim Mora 3) Capítulo 94
91%

Capítulo 94

Sobrevolando la península

Abro los ojos. Noto la boca pastosa y la garganta seca. Todavía estamos en el avión. Me quedé frito en el coche y apenas recuerdo haber subido ni despegado. Menuda siesta reparadora que me he metido entre pecho y espalda. Lucía está medio dormida junto a mí. No me extraña, debe de estar reventada.

En ese instante mi móvil vibra. Espero que sea mi padre, me tiene preocupado. Miro el número. Es el librero, que me ha enviado un mensaje de voz. Pulso encima.

—Quimet, soy don Emilio. Estoy con Alfonso en casa de la rubia. Escucha, tu padre y tu tío están aquí también. Los tienen retenidos un grupo de matones profesionales.

—La mujer morena está muerta —explica ahora el relojero. Habla en voz baja y algo nervioso—. La rubia también había muerto, pero ha resucitado como Lázaro, aunque mucho más rápido. Todo gracias al colgante.

—Haremos lo posible por liberarlos —acaba por decir el librero.

Mi sangre se hiela y un sudor frío me sube por la espalda. Al instante, recibo otro mensaje.

Es la ubicación actual del dúo Sacapuntas.

Lucía me mira con los ojos todavía hinchados.

Se ha despertado al escuchar la voz del librero y ha oído todo el mensaje.

Su mirada muestra una preocupación que pocas veces he visto en ella. Acerco el paquete que descansa sobre la mesa que tengo delante y cojo la daga de su interior.

Lucía asiente. Sabe lo que pienso.

—Debes acabar con la portadora del medallón en cuanto lleguemos o todos moriremos —murmura con miedo—. Ni le pertenece ni se lo merece.