29. El puto Moli
El puto Moli
Por suerte o por desgracia, tampoco lo necesitó.
Ni él decir nada más ni ella tomar una decisión. Porque, como siempre, su puto monstruo de la parálisis del sueño particular la lio antes.
La lio gordísima.
El puto Moli
Por suerte o por desgracia, tampoco lo necesitó.
Ni él decir nada más ni ella tomar una decisión. Porque, como siempre, su puto monstruo de la parálisis del sueño particular la lio antes.
La lio gordísima.